Si las novelas juveniles no mintieran, mi vida sería encantadora, tendría personas que me amarían, pero sigo perdida en libros mentales del ahora.Busco excusas para exigirle al destino que me regresé eso que ahnelo tanto, ese romance adolescente, esa amistad para siempre, eso que siempre me hace romper en llanto y hace desear lo imposible a mi torpe corazón de liebre.
Prefiero enamorarme de paisajes ahora solamente ya que he sido protagonista de todos los papeles, y también prefiero ahogarme en mi habitación con la pregunta “¿Por qué?" cuando deseo rendirme, ignoro las voces que me fueron alguna vez infieles, así como también odio las voces que me invitan a arrodillarme y torturarme.
Las miradas me persiguen, y me hacen sentir cada vez un vacío enorme y profundo, me vuelven ciega pero no sorda hasta que me consumen, me hacen sentirme atascado en tan solo un segundo.
Si pudiera cargar mi mundo, sería sencillo explicarte el sentimiento, pero soy un peso nulo y moribundo, te digo “estoy bien” lastimada obviamente y con eso ya te miento.
Me lastima tener karma y cobrar su karma, me deja muda el nudo que me lastima la garganta, me preguntó en qué momento conseguí aquella arma, en qué momento deje de sentirme una santa.
Persiguiendo un sueño imposible y aún así queriendo transformarlo en posible, aunque mi vida se me desnude frente al enemigo y mi alma se vuelva invisible, se oculte incluso de mis amigos.
Creo que finalmente, puedo usar máscaras sonrientes y fingir que todo sigue bien, solía funcionarme antes y procuraré mantenerme firme, incluso si el romance, la amistad y el amor familiar me corrompen al cien, me sostendré de cualquier barandal y afirmaré con mil cuchillas en la espalda eso que afirme.
Aunque grite, aunque llore, aunque mi miedo y pánico sea gigante, olvidare mis emociones para estar estable como títere roto, por qué este es el mundo real y normalmente, las novelas juveniles son fantasía y mitos plasmados en la memoria como fotos.
Ignorare el hecho de enamorarme en la escuela por un roce de manos, el perdón de la familia arrepentida en sus membranas, el sueño logrado cortando del pasado los lazos y esperar a un chico que corre de su casa a la mía solo para decirme que me ama.
Después de todo, quien amaría a alguien que es soñadora, trastornada, ilusionada y quebrada.
Kenya, Who AmCe
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El Valor De Un Sentimiento
PoésieCuando nuestra infancia se quebró, comenzamos a escribir lo que más añoramos, aquello que anhelamos en secreto, nuestros sentimientos. Algo tan poderoso que solo pocos entenderán. Nos asusta sentir cualquier emoción pequeña y nos aterra pensar en cu...