Srta. Márquez.. -Tomé un respiro profundo tratando de mantener la compostura.- Con todo respeto, no veo de que otro tema necesitamos hablar. Si se trata de lo del informe, no se preocupe mañana mismo lo tiene en su escritorio y no protestaré si me coloca la nota más baja, sé que lo merezco.- Suavemente el agarre que aun ejercía sobre mi muñeca había desaparecido y unos ojos que reflejaban algo que no podía identificar miraban mis labios.- sabes bien que no se trata de eso y que hay un tema pendiente entre nosotras.
Una llamada entrante desde su celular me salvó de esa charla que no quería tener porque sabia muy bien lo que me iba a decir y a la vez sabia lo que esas palabras le iban a doler a mi corazón que ya mucho había sufrido pensando en ella. En el momento en que contestó aproveche su desconcentración para dirigirme nuevamente a la puerta, necesitaba salir de ahí. Escuché un "Isabel" pero lo ignoré. Fui donde mi amiga que me esperaba impaciente, le conté lo que había pasado, ella coincidió en que no era ni el momento ni el lugar para hablar con ella pero no estaba de acuerdo en que no la escuchara y aunque uno que otro argumento puede que fuese verdad, todavía dudaba en que mis oídos quisieran escucharla. Rebecca me pidió que la acompañara al baño mientras arreglaba un poco mi ropa y tomaba mi celular para ver los mensajes pendientes. Un mensaje de parte de Lucia llamó mi atención, decía que era indispensable que diéramos la tutoría de hoy para compensar la de ayer y había algo mas decía "será netamente académico no se preocupe".
-Hoy es tutoría, ¿No?- Mi amiga que se posicionaba a mi lado parecía leer mentes.- Si, de hecho Lucia me escribió insistiendo en que fuera.
-Va a querer hablar contigo, lo sabes.- Cerré los ojos inhalando y exhalando el aire contenido.- Según ella solo será académico. - No puedes huir toda la vida, en algún momento la conversación saldrá a flote y debes estar preparada ya sea hoy o un día cualquiera. Lo único que te puedo aconsejar es que la escuches y si aun haciendo eso, te mantienes en tu decisión, te defenderé a capa y espada.
-No se que haría sin ti, Amiga mía.- Nos dimos un pequeño abrazo y salimos del baño en busca de una merienda, los minutos pasaron y ya nos encontrábamos de nuevo en clase de Filosofía, con ese mismo ritmo llegó la de Historia y al mirar la hora en mi celular me di cuenta que la clase había terminado 20 minutos antes de lo habitual.
-La profesora estaba de buen humor, seguro cogió anoche- Me contagie de la risa burlona de Rebecca mientras abandonábamos el lugar . - La tutoría es en 20 minutos deberíamos caminar por el instituto antes de que entres y mi profesora favorita te quiera para ella solita. -Di un suave golpe en su hombro al tiempo que ella se quejaba dramáticamente.
Caminábamos en media de risas y juegos infantiles mirando a través de las ventanas de cada salón, en algunas todavía se visualizaban algunos estudiantes esperando la hora para salir y otras aulas vacías.
-¡Mira, mira!- Rebecca señalaba con su dedo un salón.- me dijeron que ese es el salón permanente de Susana.- Nuestras miradas llenas de curiosidad y complicidad nos ganaban.- Deberíamos mirar de reojo, solo un poquito. - Dije sonriendo mientras nos acercábamos sutilmente sin saber que a los segundos esa sonrisa se desvanecería y me arrepentiría profundamente. No podía creer lo que veían mis ojos.
Quizá si no hubiese visto esto, hubiese reflexionado sobre escuchar a Lucia y lo que tenia para decirme. Quizá si no hubiese sentido esto tan extraño que siento en el pecho, aún después de lo que ha pasado seguiría con la esperanza viva... Quizá.....
Vi como sus labios se compenetraban y bailaban mientras aquella mujer tenia sus dedos enredados en el cabello de Lucia y ese par de ojos que permanecían cerrados notaron la presencia de dos miradas más. Los ojos abiertos como platos de Lucia eran la única respuesta que valían ante todas mis incógnitas. Se separó de ella bruscamente como si hubiese visto un fantasma. Su cara estaba pálida y la mía reflejaba decepción y tristeza. Ella que aun se mantenía dentro del salón en estado de shock mirando todo lo que ocurría por la ventana de la puerta, trató de acercarse corriendo pero ya era tarde, había tomado el brazo de Rebecca y habíamos salido corriendo a toda prisa por los pasillos hasta llegar al parqueadero. Con mi corazón a punto de estallar y al borde del llanto busque refugio en los brazos de mi amiga que a pesar de todo se movían con gran agilidad tratando de encontrar las llaves del auto, ella me conocía perfectamente y sabia que no quería estar ni un minuto mas aquí. La preocupación en la cara de Rebecca en todo el camino por mi cabeza hundida en mis piernas sollozando silenciosamente en la silla del copiloto, sumado al trafico tan espantoso que había, no me permitían procesar la imagen de la mujer que moría por hablar conmigo en la mañana y esa misma mujer que se besaba con su supuesta amiga y colega, que me queda claro que de amigas no tienen nada. Apague mi celular por las insistentes llamadas que recibida de parte de un numero desconocido supongo que pensó que contestaria si llamase de otro numero.
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El beso que me debes.
RomanceA decir verdad, la mayoría de personas sueñan con la fantasía de poner algún día tener el amor de algún profesor o en este caso profesora. No obstante, ese deseo que permanece en muchos, es cumplido en pocos.
