Sesenta: Eres un traidor.

3K 259 58
                                        

Han pasado cinco días desde la misión de infiltración que efectuaron. Todo salió perfecto a pesar de que Taehyung terminó con un hombro herido e incapacitado para dar el golpe final, el cual se daría esa misma noche.

JiMin estaba alistando la pañalera de Seiji, ya que todo el equipo estaría en la estación para reunirse por última vez antes de la misión de esta noche. Esperaban tener éxito, capturar a Manoban y sus aliados para terminar con el trabajo y poder vivir en paz lejos de la mafia.

Sin embargo, JiMin sabía que nada volviera a la normalidad, empezando por su madre y hermanas quienes no estaban con vida, su padre estaba lidiando con un fuerte duelo, y él debía arreglárselas para salir adelante con su hijo y su hermana.

¿Tendría que buscar algún trabajo? ¿Dónde vivirían ahora? ¿Podrían llevar una vida normal? ¿Se acostumbraría a dejar los lujos que tuvo toda su vida? Sinceramente no tenía la respuesta para ninguna de esas preguntas, y es lo que más miedo le daba. Su vida será completamente diferente y tiene miedo de pensar en qué deparará el futuro para él y su familia.

― No Mari, no hagas eso. ― Reprochó con cariño.

Marilyn había tomado su teléfono celular y había iniciado una llamada, JiMin se apresuró en cortarla y quitarle el aparato de las manos del infante.

― Perdón. ― Se disculpó el pequeño, JiMin solo le regaló una sonrisa tranquilizadora y volvió a su tarea.

Marilyn se echó sobre la cama y empezó a jugar con las manitos de su primo, quien reía eufórico moviendo sus manitos y piecitos. Ambos se llevaban muy bien, JiMin realmente esperaba no tener ningún problema legal en criar a su sobrino. Tal vez podría hablarlo con Hwasa más adelante para lo ayude a convertirse en su tutor legal.

Alguien tocó la puerta de su habitación y él miró sobre su hombro para saber de quién se trataba. Era Taehyung, había tocado pidiendo permiso para entrar a pesar de que la puerta estaba abierta. JiMin no dijo nada, solo lo invitó a pasar con un simple gesto con la cabeza.

Taehyung se adentró en la habitación y tomó asiento al lado de los infantes. Acarició el cabello de cada uno con su mano libre, mientras que la otra no la movía a causa del dolor en su hombro vendado. Luego alzó la mirada hacia JiMin, era evidente que recién había salido de la ducha porque tenía su rizado cabello mojado y solo tenía una bata puesta que le quedaba grande, dejando al descubierto sus clavículas y parte de sus hombros. Se sonrojó cuando se encontró a si mismo viendo más de lo necesario.

― Uhm... ¿Pasó algo? Vine porque me llamaste.

JiMin paró su tarea y alzó la cara hacia él viéndolo curioso.

― ¿Cómo dices? ¿Te llamé? No te lla...

Cortó sus palabras en seco y su mirada se posó en su sobrino, entendió que el número que había marcado había sido el de Taehyung. ¡Qué conveniente!

― Bueno, Marilyn tomó mi teléfono, seguro él te marcó por accidente. ― Explicó acomodando la bata sobre sus hombros, aunque igual terminó cayendo por un lado.

― Ya veo.

JiMin bajó la mirada a su hombro vendado y frunció los labios con preocupación e incomodidad; por un lado, le preocupaba su estado de salud, pero por el otro lado, aún seguía molesto con él desde su discusión en el hospital. No quería hablar con él, pero no quería comportarse como un niño así que se tragó el rencor, suspiró y siguió la conversación.

― Y... ¿Cómo está tu hombro?

― Bastante bien, ya no duele mucho y pronto estaré recuperado con el medicamento... ¿Cómo has estado tú? No hemos hablado estos días.

Satisfied | KookminHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora