Aún no puedo sacar de mi mente sus ojos. Esos ojos que llegaron a verme con adoración y que tanto yo amaba.
¿Debí haber luchado por él? ¿Haberle demostrado que ese vídeo era falso?
Recuerdos de ese día vienen a mi mente y el cómo me trató... No, definitivamente hice bien en alejarme, en no dar explicaciones a alguien que no me iba a escuchar, que no me iba a creer.
Maldita sea, no puedo siquiera concentrarme en el juego que está frente a mi en el televisor, ni porque Adam hace toda clase de exclamaciones de vez en cuando.
Tengo un tazón de palomitas en mi regazo, el cuál estoy comiendo por pura ansiedad.
¿De verdad Jared ya me superó?
Tomo mi celular y entro a mi Instagram, sin pensarlo dos veces tecleo su nombre, cosa que hace tiempo no hacía, le doy clic con mi dedo a su usuario y... No me aparece su foto de perfil ni sus fotos. Maldito, ¿Me bloqueó?
—Adam, ¿me prestas tu celular? —digo de la forma más neutral que puedo.
—Claro Bee —me lo pasa tomando palomitas a su regreso.
Me meto a su Instagram y sin revisar otra cosa entro al perfil de Jared.
Sí me bloqueó el maldito.
No hay mucho que ver. Fotos de él con la camisa desabotonada, él sin camisa y él en las montañas. Abro esta última para ver su pie de foto y sobre todo para ver las demás imágenes que vienen en el mismo post.
Está él en dos fotos y en otras tres está él con varios amigos y amigas, y entre ellas la rubia que acabo de ver en su camioneta jugando con mi atrapasueños. Lo está abrazando.
Maldito perro.
Desconozco quien sea esa rubia, en sus amigos cercanos no figuraba cuando yo estaba con él, pero su mirada se parece mucho a la de Emma, medio perdida.
Le doy una repasada por ensima a las demás fotos dándome cuenta de qué eliminó todas aquellas dónde yo estaba o tenían algo que ver conmigo.
Idiota. Pero yo también hice lo mismo, bueno, yo las oculte, no sé él.
—¿Estás bien, Bee?
—Perfecta, sí —le devuelvo su celular volviendo a meter palomitas a mi boca.
—¿Estás así por Jared, verdad?
Niego, pero luego asiento.
—El maldito me bloqueó de Instagram.
—Tu también lo tenías bloqueado, ¿No?
—Si, pero lo acabo de desbloquear para ver su perfil y solo para darme cuenta que él también me bloqueó.
—Creo que es lo más sano para ambos.
Suspiro echando mi cabeza hacia atrás.
—Siento como que mi progreso dió un paso atrás.
Me regala una pequeña sonrisa. Me gustan sus sonrisas.
—Es normal nena, el era muy importante para ti y no se puede sacar a alguien así de tu corazón o mente de un día para otro.
—Ya pasaron cuatro meses, casi cinco.
—El tiempo es lo que menos cuenta —acaricia mi mejilla— a todos nos lleva un proceso diferente —me ve de manera tierna.
Lo observo un momento y asiento.
—Creo que está saliendo con alguien —suspiro pesadamente.
—Era algo que eventualmente iba a pasar, tu no te enfoques en eso Bee, enfócate en tu vida y lo que ahora haces —me da un apretón en el hombro— ven aquí nena —palmea su pecho.
Lo miro unos segundos meditando sus palabras.
"Era algo que eventualmente iba a pasar" yo también lo sabía pero duele un poco, pensé que tardaría más en rehacer su vida, aunque terminó odiandome, supongo que cuando alguien pasa del amor al odio es más fácil superar a esa persona.
Pongo las palomitas en la mesita de centro de mesa para recostar mi cabeza sobre las piernas de Adam.
El partido tiene 15 minutos de tiempo por lo cual sin problema podemos platicar sin interrumpir su amado juego de los Lakers.
—¿Por qué crees que te preguntó por mi?
—No lo sé, quizá curiosidad de saber de tu vida. Creo que por la forma en la que terminaron quizá él se quedó con muchas dudas y quiere saber que estés bien.
Río sin ganas.
—Me odia, que va a querer saber de mi.
Me da una sonrisa mientras acaricia mi rostro.
—Todos sabemos que no te odia. Eres una persona a la que no se puede odiar.
Le pongo los ojos en blanco con diversión.
—Gracias por quererme hacer sentir mejor.
—Nena, yo quiero hacerte sentir mucho mejor —dice mirándome fijamente unos segundos pasando su vista a mis labios.
Veo como su rostro se va acercando más al mío. Levanto mis manos y termino de jalarlo hacia mi.
Nuestros labios chocan y al instante se acoplan y se funden en un beso cargado de deseo.
Se detiene en seco apartándose lo suficiente para vernos bien de frente.
—Lo siento Bliss, quiero, pero no debo.
Niego procesando todo pero solo superficialmente.
—¿Por qué no debes?
—Siento que abusaría de tu estado, no sé, quizá estés dolida y por eso lo haces.
—¿Te importaría si lo hago por despecho?
Se me queda viendo como tratando de desifrarme.
—¿Hacer qué, Bliss? —me ve con sus ojos avellanados entrecerrados.
Me incorporo sentandome sobre sus piernas frente a frente una pierna a cada lado de él.
—Esto...
Tomo su rostro y lo beso tratando de olvidar todo y dejar mi mente en blanco.
Aferra sus manos a cada lado de mis caderas devolviendome el beso.
Su beso se siente tan bien, sus labios tan dulces y delicados.
Poso mis manos sobre su barba guiando el beso, el cuál poco a poco baja de intensidad hasta que solo está su frente pegada a la mía.
—¿Estás segura Bee?
Lo miro a los ojos y asiento.
Quiero eliminar de mi vida a Jared así como él me elimino, quiero que él no sea el único en continuar su vida. Quiero poder despertar sin haber soñado con él, sin que sea una de las primeras personas en pasar por mi mente al despertar.
—¿Me puedes hacer olvidar?
—Te puedo hacer solo recordar mi nombre y gritarlo, nena —dice metiendo sus manos bajo mi playera.
Quise reír, pero su tacto me hizo erizar la piel.
Sé que ya es muy tarde para retroceder y hacer como que nada pasó y seguir siendo amigos. También sé que no quiero retroceder, quiero que esto pase, saber qué se siente que otras manos me toquen, que otros labios me beses, así como Jared lo hace con alguien más. Pero también deseo que mi amistad con Adam no se joda por estar haciendo esto.
Quizá estoy siendo estúpida al poner en riesgo una amistad bonita, pero ya no sé qué más hacer para sentir que realmente estoy superando a Jared, y afortunadamente es algo que realmente deseo hacer con Adam, él me gusta y últimamente me he estado sintiendo atraída hacia él físicamente.
Los besos se vuelven húmedos y suaves mientras sus manos me exploran.
"No hay razón para retroceder, Bliss, esto se siente rico" me repito cada vez disfrutando más y dejándome llevar.
Su ropa cae, la mía poco a poco también mientras nos disfrutamos el uno al otro al saber que ninguno de los dos va a retroceder.
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Stay (Jared Leto)
Fanfiction-Usted pone cursis a mis demonios. -Y usted pervierte a mis poetas. A veces ser nada puede llegar a serlo todo. Jared Leto es engañado por su prometida, y no es que no crea en el amor, pero las traiciones duelen y son dificiles de perdonar. Bliss Fe...
