Capitulo 69

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-JL

—¿Shann? ¿A donde vas? —suelto un bostezo sentándome en una silla de la isla de la cocina.
Son apenas las 7:30 de la mañana, él no es una persona madrugadora sin embargo trae consigo una maleta, está recién bañado y huele a loción, muchísimo.
—Iré a Mexico, bro.
—¿A Mexico?, ¿y eso? —le pregunto extrañado.
—Iré a ver a Victoria —me da una ligera sonrisa.
—¿Estas saliendo con ella?
—Quiero, por eso iré a verla, espero que ella sienta lo mismo...
—Bro, vales un chingo la pena, y se ve que a ella también le gustas, así que mucho éxito.
—Gracias Bro —me da una sonrisa.
—¿Bliss sabe de esto?
—¿De que voy a Mexico?
Niega.
—Me refiero a lo tuyo con su hermana.
—Ah! —exclama asintiendo— sí, ella sabe y al principio como que no sabía como tomarlo pero me dijo que yo era una gran persona y que si funcionaba entre nosotros ella estaría feliz.
Le sonrio.
—Y, ¿ya te vas?
—Si, te lo iba a contar anoche pero entré a tu cuarto y estabas muy dormido así qué no quise molestarte.
—Está bien Shann, entiendo que todo lo que nos pasó nos distanció un poco pero quiero que sepas que cuentas conmigo para todo.
—Gracias bro —me da un abrazo — te aviso como me va.
Asiento.

Está semana estuvo de locos en el trabajo, y por más que quise no pude ver a Bliss, tuve que viajar el martes y justo ayer llegué, solo pude mandarle mensajes y unas flores para que supiera que está en mi mente siempre.

Veo marcharse a mi hermano en el coche con Tomas.
Me paro y voy a la cocina a prepararme un café.
Le he copiado la receta del café con leche a Bliss, a ver qué tal sabe, me dijo que si lo hacía con leche de avena seguro quedaba rico.

Me siento en la sala, enciendo la TV y le doy un trago largo al café. Sabe muy bueno y eso que yo le había mandado mensaje a Bliss para preguntarle del café solo como excusa para mandarle mensaje.

Es sábado así que no hay nada bueno aún en la TV, pero me veo capturado en un programa llamado "Kilos Mortales" donde sale un doctor ya grande y personas que quieren perder peso.

El timbre suena, no son ni las 8:30, ¿quien tocará tan temprano? Hoy Emma no trabaja, mi mamá no está, Tomas tiene llave y creo que hoy ya no vuelve hasta el lunes.
Vuelven a tocar por lo cual me paro y voy al contestador.
—¿Diga?
—¿Jared? Soy Amy, ¿puedes abrirme?
¿Amy?
—Amy, tu y yo ya no tenemos nada de que hablar, de verdad, ni tú ni yo necesitamos esto.
—Yo sí Jared, necesito pedirte disculpas.
—Entiende, yo no las necesito y por salud mental no te quiero mas en mi vida...
—Te prometo que soy una mejor persona.
—Eso espero Amy, por ti, pero en mi vida ya no te quiero...
No hay más contestación, la línea se cuelga.
Suspiro con pesadez, no se como caí en su engaño y siempre pensé que era una buena persona que solo necesitaba atención y ayuda.
Voy al baño y justo voy a sentarme en el sofá cuando vuelve a sonar el timbre.
Esta vez ni siquiera contesto.
Suena dos veces más antes de volver a reinar el silencio.
Mi celular suena con una notificación.
Es Bliss.
Me siento en el sofá para leerla.
"¿Estas en tu casa? ¿Estas dormido?"
Sonrío.
Le respondo de inmediato.
"Despierto, viendo un programa de TV que me tiene muy obsesionado, ¿y tú?"
Contesta en seguida.
"¿Así de interesante?, yo desperté temprano y... soy la que está afuera tocando el timbre"
Me paro como si me hubiera mordido un perro y salgo corriendo hacia la puerta de entrada.
Abro y me topo con una Bliss recién bañada con un jogger flojo, un top y sandalias de piso.
—Hola —susurro casi sin aire pero con una gran sonrisa.
No me interesa que hace aquí, solo agradezco tenerla aquí.
—Hola —me sonríe— perdón, se que vine sin avisar pero es que, bueno, sinceramente no sé qué hago aquí, yo solo... no sé... —niega.
—Pasa, estoy viendo la tele, aunque suene raro estoy picado con un programa.
Trato de no mostrar lo feliz que estoy de tenerla aquí, pero es evidente que estoy fracasando.
—Gracias —me da una ligera sonrisa pareciera como si estuviera apenada.
—¿Quieres café? Mi hermano dejó puesto, yo estoy tomando el de la receta que me pasaste ayer.
—Ehm, sí claro, muero por un café, venía hacia acá y me vi tentada a pasar por uno pero recordé que Shann hace muy buenos cafés.
Le sonrío, es lindo verla de nuevo andar por esta casa, y sé que su cuerpo vuelve a recordar el lugar porque camina y se mueve con tanta naturalidad, como si nunca hubiera estado lejos de aquí.
—Creo que aún hay leche de vaca o esa leche que ocupabas para tus cafés —le digo buscando en los estantes.
—Es leche evaporada —dice con una sonrisa— ¿no te interrumpí Jared? De estar haciendo algo, no solo viendo la tele —aclara cuando volteo a verla después de sacar la cabeza de un cajón de debajo— digo, yo puedo hacerme el café.
—No —río — estaba viendo la TV, y se escuchan los comerciales así que no interrumpiste nada.
—¿Seguro no estabas haciendo algo más importante?
Suelto una risa.
—Te prometo que estaba perdiendo mi tiempo.
Me ve como sino me creyera.
—Que raro, tu siempre estás componiendo o haciendo algo —me da una ligera sonrisa — te parece si hacemos pancakes y te acompaño a ver... ¿que estás viendo?
—Kilos Mortales se llama —le saco la lengua un poco apenado.
Suelta una risotada.
—Nada mejor que comer pancakes mientras vemos un programa de personas con problemas alimenticios —se agarra el estómago— aún duele al reír.
—Tienes razón, pero sabes, a mi se me antojan unos waffles con mucha miel arriba —me los saboreo.

Stay (Jared Leto)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora