— JL
Bliss decidió festejar en un restaurante italiano, famoso por sus pizzas, es un lugar tranquilo y en la terraza solo estamos nosotros cuatro y otras tres parejas.
—¿Y Alex? —pregunto yo después de que toman nuestra orden.
—Se casa en octubre, ya está con el preparativo de su boda.
—Wow —exclamo — que rápido está pasando el tiempo, ¿ya vamos a tener un año de que nos conocimos? —le pregunto a Bliss.
Asiente.
—Correcto, ya casi es mi cumpleaños —dice esto último con una sonrisa.
—¡Fiesta! —exclama mi hermano.
—No sé, veré si me dan ganas —arruga la nariz— lo único que si se me antoja es un buen pastel.
—Eso solo en México —se jacta Victoria.
—Podría ir a México por el pastel —dice mi hermano sonriéndole a Victoria.
—Tú podrías ir a México y no por el pastel, Shannon —dice Bliss en tono burlón.
Su hermana se sonroja.
¿Qué está pasando aquí?
Me limito a sonreír porque no quiero hacer comentarios que quizá incomoden a Bliss o que me de respuestas que no quiero escuchar.
Y pensar en que mi hermano está coqueteando con Victoria la verdad me parece divertido, ya si van más en serio entonces si tendría que pararme a pensar en ellos, y tener una buena platica con mi hermano.
La cena transcurre tranquila, entre pláticas y risas, copas y comida. Yo la mayor parte limitado a no decir tanto por miedo a incomodar a Bliss.
—Oigan, me encantaría seguir platicando pero les prometo que me siento tan cansada —dice Bliss mirando más a su hermana que a Shannon y a mi— Vic, ¿nos vamos?
Victoria voltea a ver a mi hermano.
—¿Puedo llegar más tarde? Shannon me invitó a conocer y la verdad me encantaría —le da una mirada tierna y una sonrisa.
—Está bien, lo mereces después de todo el trabajo que te deje —saca la lengua en un gesto entre disculpas y divertido.
—Te prometo regresarla con bien —dice Shannon solemne.
—Te creo Shann —le da una pequeña sonrisa— solo no se te vaya hacer tarde para el vuelo —ríe negando—¿ya parezco mamá verdad?
Ellos ríen.
—No te preocupes hermana, estaré a tiempo. Como quiera tengo la copia de las llaves de la casa para no molestarte.
Bliss asiente.
—Bueno, solo pido un Uber y nos vamos, ¿va? —dice.
Niego.
—Yo te llevo Bliss, no lo pidas.
—No te preocupes Jared, me puedo ir en taxi.
—Me sentiría más seguro si yo te llevo y me aseguro que llegaste con bien, ya es tarde.
—Son seguros, no te preocupes.
—Hermana, acepta, yo también me sentiría más tranquila de que te vayas con Jared que con un desconocido.
—A parte, me queda de pasada Bliss.
Suspira.
—Ok, de acuerdo, solo por eso y porque realmente estoy muy cansada.
Asentimos los tres.
Nos despedimos de nuestros hermanos y caminamos al estacionamiento donde está estacionado mi auto.
—¿Y tu camioneta? —pregunta al ver que me acerco a un infiniti G35.
—Se fue al mantenimiento y este me lo regalo, si es que se puede decir así, la disquera, —abro la puerta del copiloto y le sonrió— pasa.
—Gracias —toma mi mano para entrar y en el toque la siento bastante caliente, pero no sé si fue mi imaginación.
Cierro su puerta y me dirijo a mi lugar.
Cuando entro la veo recargada del asiento con los ojos cerrados.
—¿Estas bien Bliss?
Asiente.
—Solo estoy muy cansada, hoy fue un día ajetreado en todos lados, te prometo que solo estoy pensando en tirarme a la cama y dormir.
Arrugo la frente.
—Ok, entonces ya vamos.
Conduzco con rumbo a su casa y es extraño que Bliss venga con los ojos cerrados, ella ama ver por las ventanas del auto todo el bullicio de afuera.
—¿Realmente estás muy cansada? —susurro.
—Mucho —dice sin ganas— hoy en el trabajo hubo algunos problemas y tenía también unos trabajos que enviar de la maestría y luego la exposición, fue realmente estresante.
—Lamento que tengas tanto trabajo
—No, está bien, me sirve mucho para no pensar —susurra.
—¿No pensar? —volteo a verla.
—Sí, en los últimos meses es lo que he hecho, trabajar sin parar para no tener tiempo de pensar en ti Jared.
Su respuesta me cae como un balde de agua helada. No me esperaba algo tan sincero.
—Lo lamento Bliss, de verdad, no tienes una idea de lo arrepentido que estoy —volteo a verla y aprovecho el semáforo en rojo para acomodar uno de sus rizos tras su oreja —Bliss... creo que tienes fiebre, estás muy caliente.
—No, de hecho aquí hace frío... —me voltea a ver— ¿ya mero llegamos?
—Sí, ya casi...
Toco su frente, sí trae fiebre.
—Te juro que siento mi cuerpo tan pesado... —veo como se le van los ojos.
—Ey Bliss, ¿estas bien?
—Solo es sueño Jared —se queja.
Trato de ir tan rápido como me es permitido mientras le hago preguntas triviales para saber que sigue conmigo.
—Ya llegamos Bliss, te ayudo a abrir, pásame las llaves —le extiendo mi mano.
Abre su bolso y me las pasa.
—Puede que tengas razón y no me encuentre tan bien como creí —susurra— me duele todo al moverme...
—Espera ahí —le digo mientras abro mi puerta— iré a abrir y ya vengo por ti, ¿si?
La veo asentir.
Corro a abrir la puerta de entrada y la de la casa y cuando estoy de vuelta abro su puerta.
—Ven, vamos, te ayudo —le tiendo mi mano y la ayudo a salir del auto cerrando la puerta tras ella— agárrate de mi, tu trata de no hacer fuerzas, ¿si?
—Jared, ¿puedes sostenerme? Siento que me voy a desmayar —me dice con un hilo de voz.
Decido cargarla entre mis brazos para llevarla a su habitación, realmente se ve mal.
¿En que momento se puso tan mal?
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Stay (Jared Leto)
Fanfiction-Usted pone cursis a mis demonios. -Y usted pervierte a mis poetas. A veces ser nada puede llegar a serlo todo. Jared Leto es engañado por su prometida, y no es que no crea en el amor, pero las traiciones duelen y son dificiles de perdonar. Bliss Fe...
