Capitulo 66

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-JL

Despierto al sentir unos golpecitos en la puerta.

Volteo hacia Bliss, sigue durmiendo. El reloj marca las 7:36 a.m.

Voy a abrir rápido para no despertarla.

Cuando abro me topo a Victoria y su cara de sorpresa.

—¿Jared? —se lleva las manos a la boca— ¿tú y Bliss...?
Niego.
—Bliss se sintió mal anoche que la traje, vino el doctor y la revisó...
Su sorpresa es sustituida por la preocupación.
—¿Está bien? —se asoma al cuarto.
—Estoy bien —dice la voz de Bliss tratando de sonar bien pero fracasando.
—¿Que te pasó? —dice Vic entrando a la habitación.
Bliss se encoge de hombros.
—Un virus la tomó con las defensas bajas —explico—al parecer lo tomó cuando fue a verme.
Su hermana le toca la frente.
—En la madrugada le tocó la pastilla para el dolor y la fiebre —le digo.
—Muchas gracias Jared —me dice Victoria con una ligera sonrisa— venía a despedirme sis, pero viéndote así la verdad preferiría quedarme.
Bliss niega.
—No, tú tienes esa reunión importante de la que me haz venido platicando, ve, yo estaré bien, te prometo —le da una sonrisa.
—Yo la cuido Vic, no tienes de que preocuparte.
Voltea a verme y luego a Bliss.
—Estaré bien hermana, yo me sé cuidar sola.
Volteo a verla.
—Cual sola, ya dije que yo te voy a cuidar.
—No tienes que hacerlo, ni sentirte culpable, si es que así te sientes, por haberme pegado tu enfermedad —dice a la defensiva.
Amanecimos bravos.
—Uno, no es mi enfermedad, dos; yo no he dicho nada de eso, te voy a cuidar porque me preocupo por ti, es todo —me defiendo.
Victoria contempla a su hermana.
—Puedo quedarme.
Bliss y yo negamos.
—Él me va a cuidar, no te preocupes.
Asiento.
—Ok, solo porque sé que así será y yo realmente debo irme.
—No te preocupes, te prometo tenerte informada y obviamente que la voy a cuidar bien.
Victoria se acerca a abrazar a su hermana pero esta niega.
—No te quiero enfermar Vic.
Ella asiente.

Las dejo un momento para que se despidan aprovechando para ir a la cocina a poner café, hacerle un té a Bliss y un desayuno ligero para ambos.
Cuando Victoria está lista yo también me despido prometiéndole cuidar a su hermana y deseándole buen viaje. Casualmente mi hermano pasa a recogerla.

Él y yo tenemos que hablar.

Una vez tengo todo voy hacia el cuarto de Bliss. Está dormida así que dejo las cosas en su escritorio me siento en mi sofá con mi café y una tostada de pan con crema de maní mientras pongo una película en mi celular.

—Ve a dormir a tu casa Jared —susurra después de un rato.
—Y perderme el poder robarte internet para ver series —niego— ni loco.
—No hay necesidad de que estes aquí —susurra y se queja cuando se mueve para acomodarse en la cama.
—Apenas y puedes con tu vida Bliss, sé lo que se siente —me paro de mi lugar— Te traje un té, es buenisimo.
—Primero necesito ir al baño —se mueve para sentarse en la cama—¿que rayos Jared? ¿Este virus es solo dolor y más dolor o que? —se queja.
—No, también es gripa o solo tos, esperemos con los medicamentos no te de a ti, el cansancio y dolor creo que es debido a la temperatura y al virus en si.
La ayudo a pararse y caminar hacia el baño.
—¿Necesitas ayuda?
Niega.
—Creo que yo puedo sola.
Asiento.

—Me gustaría ir afuera, ¿crees que pueda? —dice una vez está afuera del baño.
—¿No te pareció pesado el ir al baño?
Suspira.
—Un poco, pero no me gusta estar solo encerrada —hace una mueca.
—Ok, intentémoslo.

Termino cargándola hacia el patio de atrás donde hay una zona de asador y dos tumbonas que están frente a la piscina.

—Discúlpame Jared —dice recostándose en una de las tumbonas.
Niego.
—Lo hago con gusto Bliss.
Asiente.
Le paso el té.
—Bliss, ¿puedo hablarle a mi mamá para que nos traiga comida? —voltea a verme con el ceño fruncido — es que se cocinar para mi y para ti, pero no se hacer comida para ti enferma.
La hago reír pero su risa apenas y sale de sus labios porque una tos la ataca.
Cuando se recupera habla:
—A veces pienso que debería regresar a casa —dice sin más.
—¿A San Diego? ¿No estás a gusto aquí?
—A México, regresar con mi familia.
Niego.
—¿Y yo? ¿Que voy a hacer sin ti?
—Lo mismo que haz hecho estos últimos meses —se me queda viendo para después negar— seguir con tu vida.
—No he seguido con mi vida, la he pospuesto —niego— A parte, me parece injusto, si te vas: te sigo.
—Si claro Jared —me pone los ojos en blanco— ¿quien te dijo que te quiero de vuelta en mi vida?
Sé que es su rencor hablando pero aún así me ha dado en el corazón.
—Deja de ser tan cruel conmigo. Lo merezco, quizá —ladeo el gesto— pero tú no eres así.
Me voltea a ver con ganas de decir más pero se queda callada.
Después de un minuto agrega:
—Como sea, pienso que quizá sea más bonito estar con mi familia que aquí sin nadie.
Sus palabras me caen como un balde de agua fría.
Ella ha estado sola todo este tiempo, quiero decir, claro que tiene a uno que otro amigo, pero su familia no está aquí con ella y creo que se debe sentir muy solitaria, quizá justo como antes de conocerla.
Después una vocesilla me hace recordar que sola no ha estado, ha tenido a Adam a su lado.
—Me parece tan mal que desde niña te enseñen que el éxito solo se consigue cuando tienes un buen trabajo, un buen carro, una casa, un buen salario y no que el éxito solo está en sentirte bien con tu vida, con lo que te hace feliz.
La contemplo un momento.
No sé si está delirando.
—Pensé que eras feliz en tu trabajo Bliss, pensé que disfrutabas de eso y que en eso basabas tu éxito.
Niega.
—Era, pero ahora estoy tan saturada de trabajo que olvido disfrutar, solo trabajo como robot.
—Te saturas de trabajo porque tú así lo pediste, nena, creo que solo necesitas tomarte unos días libres.
—Tengo mucho trabajo para permitírmelo.
Niego.
—Mentira, Michael lo entendería. Y más si es para reconectar contigo —me acerco a ella y tomo sus manos— entiendo que extrañes a tu familia, pero estar allá trabajando, ¿te haría feliz?
Se encoge de hombros.
—Supongo que jamás lo sabré sino lo intento.
Tiene un buen punto ahí, pero yo quiero convencerla de que se quede aquí.
—¿Estas delirando, verdad? —es lo único que se me ocurre decir porque yo también deliré cuando estuve enfermo.
—Ay, es que quiero a mi mamá aquí —hace un mohín y pone su cara triste.
Sí, digamos que no está tan lúcida.
—Mi vida —suspiro poniéndome a su lado y tomo su rostro entre mis manos— ¿quieres que le hable? ¿Le digo que venga?
Asiente, luego niega.
—Está ayudando a mi hermano con... —me voltea a ver a los ojos— ¿me acabas de decir mi vida? —susurra con asombro.
—¿Discúlpame? —digo sin saber muy bien que decir.
—No, está bien hace mucho que no me llamabas así —cierra los ojos y se recuesta—No puedo creer que tengamos más meses separados de los que estuvimos juntos.
—Han sido un poco eternos pero a la vez demasiado cortos, ¿no te parece? Siento que en tres meses vivimos lo de fácilmente un año...
Niega.
—Para mi solo han sido eternos.
—Suenas a que estás cansada... —la contempló un momento.
—Lo estoy.
—Para mí fueron largos pero ahora que te tengo aquí siento como si el tiempo sin ti no hubiera existido, como sino hubiera habido nada en todos esos meses y solo haya dado un brinco desde diciembre hasta ahora.
Suspira.
—Creo que dormiré Jared... Es difícil pensar en el tema sin que me dé tristeza.
—¿Algún día me podrás perdonar?
Me sonríe ligeramente.
—Ya estás perdonado, Jared, ¿no te das cuenta?
Le sonrío.
—¿Y una segunda oportunidad?
Niega.
—Eso no lo sé, es más difícil.
Sus ojos están rojos y no sé si es por la misma enfermedad o si quiere llorar. Yo solo quiero abrazarla fuerte.
Y lo hago, me atrevo a ignorar el miedo a ser rechazado y me acerco a ella para tomarla en mis brazos porque sé que un 80% de esos ojos rojos son por querer llorar.
No me rechaza y le agradezco a su Dios por eso. En cambio hunde su cabeza en mi pecho y me abraza con las pocas fuerzas que puede tener.
—Te amo Bliss, de verdad lo hago —beso su pelo y comienzo a acariciar su espalda— todo estará bien pequeña, te prometo que no te dejaré sola nunca más, así quieras tenerme en tu vida solo como amigo.

Me duele tanto decir estas últimas palabras porque tal vez Bliss las vaya aceptar y yo ni de broma quiero ser solo su amigo, pero si así es como tengo que volver a comenzar, lo acepto.

Stay (Jared Leto)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora