Capítulo 1

6.7K 483 691
                                        

[Sae Itoshi]

—Día de mierda.

Como todos los días, me levanté a las 6 a.m para desayunar algo liviano y así poder empezar con el entrenamiento diario que hago como mediocampista del equipo de fútbol de mi escuela. 

Supe que iba a ser un día asqueroso cuando accidentalmente pisé algo puntiagudo al bajar mis pies de la cama, causando que un dolor punzante aparezca en la planta de mi pie izquierdo. 

Seguí la mañana como si nada, claro que puteando hasta la más mínima cosa que se apareciera en la cara.

—Muévete—Exigió mi hermano con una voz ronca y profunda, se notaba que recién se había levantado y ya estaba con ganas de romperme las pelotas desde temprano. Me estaba pidiendo que me mueva a un lado de la isla de la cocina, y si me dejan adivinar, el muy estúpido no habrá dormido en casi toda la noche carcomiéndose la cabeza por ese tal... ¿Isagi? ¿así se llamaba, no? 

—No—Respondí yo. Que sea mi hermano no significa que yo vaya a cumplirle cada pedido que me mande, y además, el que debía estar de malhumor hoy tenía que ser yo, no él. Que se moleste otro día y que me deje en paz.

Seguí en mi tarea de preparar algo de comida para llevar por la tarde a la escuela, así no tendría que comprar esa comida grasosa y asquerosa que venden en ese horrible lugar. Ni dios sabe por qué mierda estudio en un lugar como ese.

Al acabar con mi almuerzo, guardé todo en un tapper y me fui rápidamente de la cocina hacia mi mochila para guardarla ahí. Después, caminé hasta mi pieza y me puse ropa cómoda para ir al colegio antes de que Rin comience a molestar con que no quiere que estemos juntos y bla, bla, me importa un huevo. Simplemente caminé lejos de él y me fui a donde tenía que ir. 

Más tarde, antes de acabar con la última bendita clase, el profesor nos interrumpió a todos.

—Ah, y una cosa más—Dijo.—El último trabajo que les dejé es en grupos, y los voy a armar yo—Avisó el viejo choto ese. Rodé los ojos y me crucé de brazos. 

—Bue, dale—Se quejó alguien del fondo, y yo solo tiré la cabeza hacia atrás, dando a entender que me molestaba, pero al profe no le importó; sacó de su bolso una lista y comenzó a decir los nombres de los compañeros con los que debían trabajar entre sí. La hora se me hizo eterna y el viejo ese no decía más mi nombre, hasta que al fin lo dijo.

—Sae Itoshi con Tabito Karasu...—Anunció. ¿Quién era ese? 

—Aaa, dale, yo quería estar con Otoya—Se quejó un chico a mis espaldas. Me giré a verlo y lo reconocí al instante.

Ese  era Tabito. 

—No importa, Tobi—Le dijo otro chico a su lado con un tono burlón, poniendo su mano en su hombro.—Divertite con el hermano del que se chamuya tu novio—Agregó sonriente. 

—¡No es mi novio, pelotudo! 

—Bue.

Volví a mi casa después de haber hablado y discutido algunos detalles con el tipo ese.

Me daba cosa tener que hablar con alguien de... su tipo; pero tampoco es que tenía opción; el profesor me advirtió que si no dejaba que "Karasu" haga una parte del trabajo me reprobaría el bimestre, porque siempre, siempre pero siempre hago los trabajos en grupos yo solo.

Y sí, hago eso porque mis compañeros son unos incompetentes simios que solo tienen dos neuronas para pensar en cosas estúpidas, y retrasan el perfecto trabajo que yo hago. Pero supongo que ahora no tengo opción. 

—Rin.

—¿Qué?—Preguntó con su típica voz seca sin despegar la mirada de su celular. 

—¿Dónde queda Pontevedra?—Pregunté yo. Él frunció el ceño y se giró para verme unos segundos, pero después volvió a mirar el objeto entre sus manos.

Hilo de mierda || RyusaeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora