[Sae Itoshi]
Me separé de él para tomar una bocanada de aire antes de volver a su boca, mi mano se enreda en su pelo mientras él me agarra más fuerte por la cintura, manteniéndome atrapado entre su cuerpo y la pared.
¿Ser su novio? Por favor. Tengo que estar detrás suyo para que no le robe a una de cada tres personas que ve "regaladas" (como dice él) en la calle, y ni siquiera estamos saliendo. No quiero ni imaginarme como sería en una relación.
Me muerde el labio y tira del mismo. Mis ojos se entre abren para fulminarlo antes de volver a él y morderlo más fuerte en respuesta, solo para gemir cuando su lengua se entrelaza con la mía para causarme de nuevo esa deliciosa sensación dentro de mí.
Además de eso, mis padres jamás aceptarían que esté con alguien como él. No solo por ser un chorro de cuarta categoría que su único hobby es fumar y salir de fiesta con sus amigos de dudosa procedencia, sino porque también son bastante... homofóbicos.
Le tiro de su remera en un pedido silencioso por que meta más la lengua dentro de mi cavidad bucal, y Shidou acepta más que gustoso con esa sonrisa idiota que ya está a nada de darme un paro cardíaco de lo mucho que hace latir mi corazón.
Sin embargo, admito que capaz... puede ser, que por ahí haya una pequeña posibilidad de que me guste como me mira, o como sus manos son tan grandes contra mi cuerpo. Me auto golpearía a mí mismo si alguna vez me oyese diciendo en voz alta que me gusta el aroma de lo que sea que emana su cuerpo, pero también disfruto de...
—¡Auch!
Le muerdo la punta de la lengua al sentirlo presionar su bulto contra mí, acariciándome la espalda con intenciones de querer meterse bajo mi camisa, así que lo empujo lejos para fulminarlo de nuevo.
—¿Qué mierda hacés?—Pregunté entre dientes después de limpiarme el exceso de saliva sobre mi boca con la parte trasera de mi mano. Shidou sonríe divertido mientras se acerca una vez más, lamiéndose los labios para dejar otro beso en mi mejilla.
—Quiere saludar, ¿no te gustaba?—Dijo. Cerré los ojos un momento con el cosquilleo que causaba su aliento contra mi cuello y la cercanía de su boca con mi oreja. Rápidamente me cubrí el oído, al mismo tiempo en que me giré para tomar algo de distancia.
—Qué asco, no—Negué, con claras intenciones de hacerlo sentir mal y alejarlo, pero Shidou no se mosquea. Me acercó por las caderas para frotarse contra mí, sacándome un jadeo que ya de por sí delataba mi verdadera opinión.
—La última vez pareció gustarte tanto, ¿tengo que hacértelo de nuevo para que por fin te decidas?—Preguntó, con ese tonito insoportable que me dan ganas de pegarle una piña a ver si se le pasa lo chistoso.
—Estamos en la facultad, alzado, dejame en paz—Volví a empujarlo.
Shidou se mordió el labio. Parecía encantarle que yo le esté diciendo que no todo el tiempo y trate de alejarlo pese a que esté aceptando tan reacio su cercanía, no por que Shidou sea un raro de mierda, sino porque sabe lo que realmente estoy pensando.
Y eso me aterra.
—¿Y no querés ir por ahí solitos? Tengo ganas de hacerte algunas cositas lindas que te van a gustar—Dijo, coqueto como siempre.
—Sonás como un puto acosador, qué asco—Protesté por lo bajo, sin pelear demasiado contra el agarre que tiene en mis brazos. Giré la cabeza para evitar que me robe otro beso que sé que va a terminar llevándonos a otra cosa, y él me tomó de la mandíbula para forzarme a estar quieto.—¿No era que solo tenías media hora antes de otro módulo? Andate a tu clase—Le recordé.
ESTÁS LEYENDO
Hilo de mierda || Ryusae
RomanceDonde Sae va a un barrio horrible a hacer un trabajo con un compañero de su clase y le roban el teléfono. O donde un día este Itoshi despierta y ve que tiene el hilo rojo del destino en su dedo... ¿pero quién es el que está del otro lado? Shidou Ry...
