Margo
No había hablado más con Parker desde lo del pasillo, ¿Cómo hablar con él?, Lo había cachado viéndome entre clases y cada vez que yo volteaba la cara el la quitaba, si yo me sentaba en los últimos puestos el lo hacía en los de alante, ¿Por qué estábamos así? No tenía ni la menor idea.
Cambiando de tema hoy tenía que hacer un trabajo en equipo con Vips, Sebastián, Anaís y la chica nueva Rain, había hablado un poco con Rain y la verdad es que era una chica muy graciosa. Por alguna extraña razón Parker quiso estar en otro grupo con un chico raro llamado Greg que aunque era inteligente era muy extraño, dos chicas algo falsas e hipócritas y Damián
Entonces ahí estábamos los cinco en la casa de Vips haciendo el trabajo de ingles, Rain (que por cierto era una chica muy simpática) estaba haciendo los carteles y Vips se estaba encargando de escribir, yo por otro lado estaba sentada en uno de los muebles viendo pinterest un rato y viendo... Cómo Anaís y Santiago se comían la boca.
En realidad Santiago no era parte de nuestro grupo pero era obvio que quería pasar tiempo con Anais así que al final lo aceptamos, y yo estaba haciendo de lamparita, mi destino estaba escrito en la piedra... Yo iba a ser lamparita por el resto de mi vida.
Intente ayudar en el proyecto pero Rain y Vips no me dejaron ayudar y bueno me volví a sentar, Dios mío, que incómodo. Estaban sentados en el mueble del frente y el sonido de los labios chupándose estaba apunto de darme un infarto.
— Creo que voy a salir un momento. — Me puse de pie llamando así la atención de todos y haciendo que la parejita se soltará por un momento.
Porque si, ya habían oficializado su relación y mientras tanto yo más sola que la misma palabra.
— Ay, ¿Y si vamos a comprar pan? — Vips también se puso de pie y fue por el dinero.
— ¿Quieres venir? — Le pregunté a Rain la cuál negó con la cabeza.
— Quiero terminar lo antes posible. — Viendo con cara de miedo hacia Santiago y Anaís. — Creo que si sigo cerca de ellos más de la cuenta me voy a volver loca.
— Aguanta, cariño. Esto es para largo.
Vips llegó con el dinero en la mano y juntas salimos de su casa dejando a la pobre Rain con esos dos animales, salimos de la calle de Vips y rápidamente llegamos a la panadería, y había una larga fila así que estuvimos ahí paradas por un largo rato.
— ¿Has hablado con Parker? — Me preguntó al cabo de un rato.
Esa pregunta me tomo por sorpresa, literalmente Vips era la única que sabía lo que había pasado entre Parker y yo el día del pasillo, y no me había preguntado nada de él desde que le dije todo lo que me había dicho y le dije que no quería hablar más nunca se él.
— La verdad no, no tengo ganas de hablar con él.
— La última vez que estuviste cerca de él hiciste todo menos hablar. — Dijo entre risas.
Algunas personas se voltearon a vernos con mala cara y mis mejillas adoptaron un color rojizo de repente, le di un golpe en el hombro y ella se siguió riendo mucho más fuerte.
— Cállate, lo que pasó entre Parker y y fue un error.
— Ambas sabemos que lo disfrutaste y que lo volverías a hacer sin pensarlo.
Yo baje la cabeza y me cruce de brazos, la verdad es que si lo volvería a hacer una y mil veces, todavía puedo recordar cada roce de sus labios, cada movimiento de su mano y cada vez que lo recuerdo se me ponen los pelos de punta, y el corazón chiquito.
Vips y yo compramos los panes, y un refresco de cola negra, cuando llegamos a su casa encontramos a Reina apunto de sacarse los rulos de la cabeza, los dos tortolos estaban acostados en la esquina del mueble de Vips y se estaban comiendo la boca, okay entiendo que se quieran dar amor pero no en frente de los pobres.
A
parte que ya se estaban pasando de la raya.
Yo me volví a sentar y Vips se fue a preparar unos panes con queso, Rain no quería ayuda y la verdad es que no iba a insistir, los ruidos de sus bocas siendo succionadas ya me estaba asqueado así que tome un cojín y se lo tire justo a la cara provocando que ellos se separarán entre risas.
— Dios mío, ya. Parecen burros en celo.
— Dejen de comer frente a los pobres. — Les pidió Rain.
Santiago me volví a tirar el cojín y yo lo atrapé en el aire.
— Tu cállate, Magie, que todos sabemos que si Parker estuviera aquí estarías igual que nosotros. — Me lo dijo de la nada y yo sentí como la sangre subía hasta mi cara.
— ¡Eso es una vil mentira! — Me defendí.
— ¿Segura? Hay secretos de pasillo que no se olvidan. — Le volvió a tomar la pierna a Anaís y le dió un corto beso en la boca.
— ¿Sabes que, Santiago? — él se giró para verme y yo le saque el dedo corazón. — Jodete, yo a Parker lo odio con todo mi ser.
Eso pareció divertir a todos en la pequeña sala, ¿Por qué eso les parecía tan gracioso a todos?
— Si claro, ¿Por qué lo odias?
— Porque... — El enarco una ceja esperando mi respuesta. — Porque me atropello.
— ¿Y que más? — Está vez la que pregunto fue Anaís que se encontraba debajo de Santi.
— Y me pegó con un balón de voleibol en la barriga.
— ¿Y...? — Preguntó Rayn.
— ¡Y porque es Parker, y lo odio, y fin de la discusión! — Tome mi teléfono y me puse a ver Tik Toks un rato para que ya no me hablaran.
— Ellos se gustan en secreto — Le susurro Santiago a Anaís.
— Claro que sí. — Le contesto ella.
— Aprendan a susurrar. — Les dije yo.
Ellos me ignoraron y se volvieron a besar, poco después apareció Vips por la puerta de la cocina con un plato lleno de panes, todos empezamos a comer pero Anaís y Santi estaban llenos de comer otra cosa.
El tiempo pasó y ya estaba cayendo la noche lo que significaba que ya tenía que regresar a mi casa, lo bueno es que mi casa quedaba cerca de la casa de Victoria así que solo tenía que caminar un poco, tome mis cosas y guarde mi teléfono, los cuatro me acompañaron hasta el portón de la calle de Vips y me despedí de todos. Antes de que me fuera Santi me dijo:
— Tranquila, Maguie, le voy a hablar muy bien de ti a Parker.
Yo me gire con la cara roja de la ira y la pena, y el estaba agarrándole la cintura a Anaís.
— No necesito que le hables bien a Parker de mi, gracias.
— Es verdad, ya le gritas todo lo que el quiere escuchar. — Me giño un ojo y yo me fui de allí lo más rápido posible.
Ese imbécil le dijo lo del pasillo a Santiago, Dios mío, es que me iba a escuchar. ¿Quien se creía para contarle a Santiago?
Si, yo le dije a Vips pero no era lo mismo, estúpido imbécil.
Lo odio con toda mi alma oscura y negra, odio a Parker con todo mi corazón.
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Hey Imbécil
RomanceParker y Margo, dos almas unidas por un pequeño choque convirtiendo así a Parker en el peor enemigo de Margo. Odio, problemas, amor y pasión se convertirán en los acompañantes de estos dos individuos. Dicen que el odio va de la mano con el amor, ¿S...
