Trapitos al sol

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Margo

- ¿Quien empieza? - Pregunté curiosa con el trago entre las manos.

- Yo. - Anaís levanto la mano muy emocionada. - Yo nunca, nunca me he... - Volteó a todas partes como pensando que decir. - escapado de casa.

Okay empezamos leve, todos tomamos sin protestas.

- Mi turno, - Siguió Santiago a su lado. - Yo nunca, nunca he estado indeciso entre dos personas.

Los únicos que no bebimos fuimos Santiago y yo, al contrario Vips, Anaís, Lu, Karla, Roger y Parker si bebieron.

- Wou. - Solté una risita al verlo beber y él enarco una ceja sin entender el porque me estaba riendo

- ¿Que es tan gracioso? - Me preguntó muy serio.

- Nada, solo que me sorprende que de verdad te gustará alguien que no fueras tu mismo. - El alcohol que tome en la fiesta y ahora me estaban dando esa valentía que me hacía mucha falta tiempo atrás.

El apretó el vaso entre sus manos, iba a responder pero Vips fue más rápida y siguió con el juego.

- Bueno, Yo nunca, nunca he jugado con los sentimientos de una persona. - ¡Dios mío, como la amo!

Anaís, Santiago y Parker bebieron en cuestión de un segundo, Parker ya estaba empezando a tensar la mandíbula y me encantaba verlo molesto.

- El Karma les va a pegar feo. - Les dijo Roger entre risas. - Pero bueno, es mi turno, yo nunca en la vida me he hecho la paja en un lugar público.

Creo que nadie bebería pero en ese momento Santiago levanto su vaso y se bebió el contenido de un solo trago, Anaís a su lado le dió en el hombro con una gran mueca de asco.

- Dios mío, que asco contigo.

El se acercó hasta su odio y ella se sonrojo de una.

Lo que faltaba es que un día de estos esos dos tuvieran sexo en un lugar público, Literalmente se besaba en todas partes.

Era el turno de Parker, primero se le notaba que no tenía la menor idea de que decir hasta que poso su mirada en mi y les juro por mi vida que pude ver cómo el color avellana de los mismos se oscureció.

- Yo nunca, nunca... He dejado que me toqueten en un pasillo escolar.

La sala entera se quedó en silencio y todos posaron su atención en mi cuendo bebí, ¿Él quería jugar duro? Pues yo también puedo jugar.

Luisa y Karla pasaron, y rápidamente llegó mi turno. La verdad es que desde hace un rato estaba pensando que podía decir y nada me llegaba a la cabeza, los muchachos ya me estaban apurando para que dijera algo y solo dije lo primero que pensé.

- Yo nunca he estado con una chica solo para joderla. - El bebió y mi sonrisa se hizo más grande.

- Pues, yo nunca he escapado de situaciones solo para no dar la puta cara. - Dijo de repente.

¿Acaba de decir que yo huí de él?

Yo creo que sí lo dijo.

¡Acaba de decir que huí de el!

Si él se saltó su turno pues yo también podía hacerlo.

- ¿En serio? Pues, yo nunca en mi vida le hice pensar a una persona que quería con ella estando con otra. - La sala estaba en silencio y nosotros nos estábamos mirando directamente a la cara. - ¿Por qué no tomas?

- Porque nunca hice eso.

- ¿De verdad? - Solté con ironía. - O sea que aparte de imbécil eres mentiroso, bueno, eso ya se sabía ¿No es así?

- Siento que aquí hay tensión. - Dijo Anaís.

- Llevo meses sin decir una jodida mentira. - La vena de su cuello estaba empezando a palpitar y si apretaba más la mandíbula se le iba a destrozar.

- Y ahí va otra mentira.

- ¿Podemos seguir jugando? - Intento intervenir Karla pero nadie le hizo caso.

- Shhhhhh, deja que se desahoguen. - La calló Lu.

- Yo nunca he hecho un drama por una estupidez. - Siguió el.

- Y yo nunca he negado a mi pareja. - Seguí yo.

- Nunca me he metido con el ex ligue de una amiga. - Auch, eso sí que fue un golpe bajo.

Me puse de pie y le tire el poquito de alcohol que le quedaba a mi vaso en la cara, me acomode el vestido y me dirigí hacía la puerta sin despedirme de absolutamente de nadie.

¿Ese imbécil quien demonios se creía?

Ya me tenía cansada, ¿Cómo le da la valentía para venir a sacarme en cara eso?

Si como si hubiera sido solo yo la que se acercó, como si hubiera sido yo la que inició con todo esto. Ay, pobrecito él, que lo obligaron a hacer algo que el no quería, me van a perdonar pero si él hizo lo que hizo fue porque también tenía ganas, yo en ningún momento le dije "Hey imbécil, ven y hazme tuya" No, las cosas no pararon así.

No sé para donde estaba caminando pero solo me quería ir de esa estúpida casa y dejar a ese imbécil atrás, camine rápido y no me di cuenta que había una pierda en mi camino por qué lo que tropecé y caí de boca al suelo.

- ¡Mierda! - Solté al aire. - ¡Estúpido Parker, estúpida fiesta, estupida piedra, estupida yo que me enamore!

Pegue las rodillas a mi pecho y me tape los ojos, intente repetirme lo que me dijo Victoria pero simplemente se me hacía difícil.

Solo un mes más, solo tienes que aguantar un mes más.

¡No! Mierda, no iba a poder aguantar un mes más viendolo en todas partes, no iba a poder soportar saber que está con ella sabiendo que podría estar conmigo y si se que soy una completa idiota por enamorarme así y una egoísta, pero ¿Que se suponía que hiciera?

Mi error fue darle el poder de lastimarme, se suponía que nadie nunca podría tener el poder de lastimarme y el ahora lo tiene. Nunca debí... Nunca debí darle tanta importancia, no estaría ahora en esta situación.

Sentí a una persona pararse frente a mi y por un micro segundo llegué a pensar que había sido Parker pero era obvio que el nunca saldría, él no me buscaría, Parker nunca lo haría.

- Magie, ven, es hora de que te lleve a tu casa. - La voz dulce de Victoria me hizo feliz al mismo tiempo que mal.

De verdad espere que el saliera de esa casa y viniera a arreglar las cosas conmigo.

Ilusa.

Eso es lo que era yo.

Vips me ayudó a ponerme de pie y me dió un fuerte abrazo dejándome llorar en su hombro.

No podría aguantar un mes más de esto... No podría aguantar sentir cosas por Parker.

Hey Imbécil Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora