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―¡¿En qué diablos estabas pensando, Jung Hoseok?! ―cuestionó, evidentemente alterado, el patriarca de los Jeon

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―¡¿En qué diablos estabas pensando, Jung Hoseok?! ―cuestionó, evidentemente alterado, el patriarca de los Jeon.

El alfa se mantuvo sobre sus rodillas, con la cabeza baja, mientras escuchaba el severo regaño del hombre que lo había criado desde pequeño. El ambiente tensionado de la Oficina Principal de la Casa Real Jeon era tan pesado que el alfa se preguntó cuánto tiempo más resistiría el aroma enojado que desprendía el mayor. Frente a él, y estando con rostros poco amigables, se encontraba la familia Jeon completa, juzgándolo por su accionar, a excepción de Jungkook, quien solo lo miraba con compasión.

―Lo siento... ―murmuró el alfa.

―Hoseok, tu accionar no puede solucionarse con un simple "lo siento" ―aseveró el mayor―. ¿Sabes la gravedad del asunto?

―Lo sé, alfa Jeon...

―Entonces, ¿por qué actuaste tan precipitadamente? ―cuestionó, enojado―. Secuestraste al heredero de la manada Kim. ¿Sabes cómo van a reaccionar cuando se enteren?

―N-No fue un secuestro.

―¡Da igual si el omega Kim decidió seguirte por voluntad propia! ―exclamó, golpeando la mesa―. Ellos van a reportarlo como un secuestro. Jamás se atreverían a decir que su heredero escapó de la manada y, menos, por seguir al jefe de nuestro ejército.

La señora Jeon trató de calmar a su esposo para que no fuese tan severo con el menor, pero ni siquiera ella pudo tranquilizar al encolerizado hombre. Las acciones de Hoseok carecían de levedad; no solo había ido en contra de los principios de la manada, sino que había arrastrado a toda la familia real en un asunto que debió haber terminado antes de su regreso. Tener al príncipe heredero de la manada Kim, sentado en la sala principal del palacio Jeon, a la espera de sus decisiones, no era algo bueno para la manada.

―Las consecuencias son muy graves, Hoseok-ah ―mencionó la mujer, intentando ser un poco menos dura que su esposo―. No solo se trata de una relación prohibida entre ustedes, sino también de una huida irresponsable. Si estuviésemos hablando de un omega común de la manada vecina, podríamos dejar pasar el asunto; pero, estamos hablando del príncipe Taehyung, el próximo gobernante de los Kim, alguien con quien no debiste relacionarte de manera afectiva.

Hoseok lo sabía perfectamente. Era imposible para un hombre como él aspirar a ganarse el amor de un príncipe, pero Taehyung había sido tan insistente y genuino en sus sentimientos que se vio incapaz de seguir apartándolo de su vida. Desde la primera vez que se habían visto, en aquel camino sinuoso, supo que no estaba bien que se acercase tanto al omega, pero las casualidades empezaron a construir un camino hacia la unión predestinada, demasiado difícil de abandonar. Incluso con todo lo que hizo, con la crueldad utilizada para alejarlo, no pudo desligarse de su destino. Su amor ya había sido tomado por Taehyung mucho antes de que decidiera darle una oportunidad, mucho antes de que lo viese llorar por su culpa, en aquel jardín que los había unido trágicamente.

Love Story ; hopev.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora