El timbre de la casa sonó, yo estaba bañando a Jeongin, mientras los demás estaban acostándose en sus camas.
-Yo abro.- Changbin apareció por la puerta del baño antes de seguir de largo hacia la entrada de la casa.
Terminé de bañar a Jeongin, lo sequé y le puse su pijama, lo peiné y me encaminé a la sala con él en brazos a medio dormir.
-¿Quién era Bin?- Pregunté mirando el suelo observando unos juguetes tirados que luego de acostar a los niños debía juntar.
-Acepto tu oferta.- La voz de T/N me hizo perder la concentración y pisar un lego de los niños, haciendo que me quejase enseguida por el dolor causado.- ¿Estás bien?- Se acercó a mi y tomó con delicadeza a Jeongin para que no se despertara del todo mientras yo me sentaba en el sofá mordiéndome los nudillos para no gritar.
-No te preocupes, mi papá es muy fuerte.- Le sonrió orgulloso Changbin mientras ella se balanceaba acunando al más pequeño que comenzaba a dormirse profundamente.
-¿Cómo hiciste eso?- La observé extrañado por la velocidad con la que el pequeño se había quedado dormido.
-¿Qué cosa?- Pregunto en voz baja para no despertarlo.
-Hacer que se durmiera tan rápido. Llevo dos días intentando que duerma luego del baño, pero no lo he conseguido. Siempre se mantiene despierto hasta tarde.- Me levanté del sofá para comenzar a juntar los juguetes.
-Si no te importa lo llevaré a dormir y luego podremos hablar.- Dijo decidida.
-Bin, acompañala y luego vete a dormir.- Le di un beso en su cabecita y él se despidió, tomando la mano de la chica para guiarla a donde dormía el más pequeño.
Suspiré, si no había entendido mal ella había dicho que aceptaba la oferta, dos días habían pasado desde que la niñera anterior había renunciado, dos días donde apenas pide tocar algunas cosas del trabajo y donde los niños habían peleado más que nunca. Seria un alivio poder tener a alguien que me ayude con ellos. Observé la sala hecha un caos, almohadones por todas partes, juguetes fuera de su baúl, algunos platos donde habían comido la cena en distintos lugares y ropa de ellos por doquier, no sabía por donde comenzar.
-Disculpa por venir tan tarde, pero realmente tomé la decisión hace un rato y...- Comenzó a decir mientras reaparecía en la sala.
-Gracias por aceptar.- Le sonreí interrumpiendola y aliviado por poder contar con alguien de ahora en más.- Disculpa tu el desastre, pero comprenderás que no es fácil con tantos niños.
-Descuida, te ayudo a ordenar.- Sin decir más nada comenzó a juntar la ropa de los niños, mientras que yo comencé a llevar los platos y juguetes a sus respectivos sitios.
En menos de la mitad del tiempo, la sala de la casa era nuevamente un lugar agradable, no un campo minado de legos y muñequitos.
-Siéntate por favor.- Le indiqué la mesa larga de comedor y juntos nos sentamos enfrentados.- No será un trabajo sencillo, quisiera hacerte unas preguntas antes, sí no es molestia para ti.- Crucé las manos sobre la mesa y esperé su afirmación antes de continuar.- ¿Haz sido niñera antes?
-Algo parecido... De hecho fui maestra en mi país.- Sonrió apenada por decir que era extranjera, pero eso no era algo que me importaba tanto, siempre y cuando ella quisiera y conociera a mis hijos.
-¿Qué te trajo a este lugar?- Pregunté con curiosidad.
-Necesitaba cambiar de aire y como parte de la familia de mi madre es coreana decidí venir aquí.
-¿Ellos saben que vas a tomar este trabajo?
-De hecho si, ellos me ayudaron a tomar mi decisión.- Me sonrió calidamente.
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Babies
Fanfiction7 niños, un adulto responsable, niñeras que renuncian a cada rato... ¿Podrá lograr que una sola se quede con ellos? ¿Qué podría salir mal? Nunca creyó que criar solo a sus siete hijos le trajera tanto dolor de cabeza y otras cosas... _______________...
