11

3.3K 288 58
                                        

POV T/N

Christopher salió por la puerta de la casa con la mirada algo temerosa o preocupada, no tenía idea como interpretarla, pero si sabía que no tenía que preocuparme por nada.

-¿Por qué le mientes?- La voz calmada de la señora Bahng me sorprendió.

-¿Perdone?- La miré confundida, ella no había cambiado su rostro tranquilo.

-Oh vamos T/N, a mi no tienes que mentirme.- Le restó importancia al asunto.- Se que eres Nari, pero no comprendo por qué le mientes a mi hijo.

-¿Cómo...?- Pregunté confundida, estaba segura que no había forma de que me reconociera nadie por aquí, había cambiado demasiado en estos 20 años.

-Tienes la misma mirada que tu padre, también heredaste los hermosos rasgos de tu madre.- Sonrió con ternura.- No me molesta que le ocultes esto a mi hijo, pero si quiero saber tu razón.

-Yo...- Comencé pero las lágrimas comenzaron a surgir de mi interior, hacia mucho tiempo que nadie me preguntaba por mis razones para actuar.

-Oh cariño.- Me abrazó con fuerza.- Tranquila, todo se resolverá, quiero que sepas que Chris no ha dejado de buscarte ni un solo día desde que te marchaste. Renunció al amor luego de eso, pero anhela encontrarte y recuperar el tiempo perdido.- Sobó mi espalda dándome consuelo.

-Tengo miedo y vergüenza.- Confesé dejando salir todo lo que llevaba guardado por años.- Yo lo amo, jamás dejé de hacerlo, pero se volvió un amor imposible para mi.

-¿Lo dices por lo que te viste obligada a hacer cuando te llevaron fuera del país?

-¿Usted tiene conocimiento de eso?- Pregunté observándola.

-Sabes que tu madre y yo éramos amigas.- Me secó una lágrima y suspiró.- Quise impedir que tuvieras que pasar por ese sufrimiento, pero tu padre fue muy tajante. Se que tuviste que casarte con un hombre mucho mayor que tu para así poder salvar a tu familia. También se que cuidaste de mis nietecitos desde muy pequeñitos en ese orfanato a escondidas, al igual que se que te viste obligada a dejar a los mellizos y a Jeongin ahí.- Me sonrió con pena.

-Soy un monstruo.- Dije volviendo a llorar por recordar todo lo que había tenido que hacer para poder sobrevivir en esa pesadilla.

-No lo eres, las circunstancias te obligaron a actuar así.- Dijo segura.- Quiero que me cuentes todo.

-Luego de habernos mudado al extranjero, mis padres me obligaron a casarme con ese hombre, él dirigía el orfanato donde luego Chris adopto a los niños. Para ese entonces el único que rondaba por ahí era Minho, pero a duras penas tenía la edad de Jeongin. Era super enérgico y solía correr mucho por ahí. Cosa que al señor Lim le molestaba demasiado, por eso lo castigaba y yo intervenía haciendo trueques con él para que no saliera lastimado Minho.- La señora Bahng me dio un pañuelo y sonrió con pena pero escuchando atentamente cada palabra.- Cuando Minho tenía 3 años apareció Changbin, su historia era tan trágica, había presenciado la muerte de sus padres en un incendio y ninguno de sus familiares lo quería cuidar, la primera vez que lo tomé en brazos sentí que todo mejoraría, pero el señor nuevamente comenzó a descargar su ira con los niños contra mi, Minho que tenía mucho cariño por el pequeño decidió cuidarlo y protegerlo a su manera, mientras yo aguantaba los abusos por parte de mi esposo, Minho jugaba con él y lo entretenía. Los castigos siguieron así por dos años, hasta que llegó Hyunjin, él habia sido encontrado vagando por las calles llorando por su madre, la cual jabia muerto de una sobredosis y con él también llegó la noticia de que había quedado embarazada, producto de uno de los tantos abusos de ese hombre repugnante.- Mi rabia comenzó a crecer.- Los niños me cuidaban mucho y ya desde que se enteraron prometieron cuidar de mi y de los mellizos. Durante mi embarazo no sufrimos ninguno de los abusos del dueño del orfanato, pero luego de que nacieran, me obligó a desligarme del lazo materno, los metió allí y nisiquiera él los reconoció como suyos, pasaron a ser un par de niños más del orfanato, esto hizo que me viera obligada a mantenerme alejada de los niños, no podía salir a verlos, el señor Liam me había encerrado en la habitación y continuó abusando de mi, todo bajo la amenaza de abusar de los niños si yo no lo dejaba desahogarse en todo sentido conmigo.- Apreté mis manos en mis rodillas.- Un día me enteré que había ingresado un nuevo niño, Seungmin, el más pequeño del grupo y los niños lo recibieron como uno más, se volvieron tan hunidos que las otras personas que allí trabajaban solían decir que eran una pequeña familia de hermanos. Supe que había vivido una experiencia muy traumatica cuando su madre asesinó a su padre delante de él, por eso prefería y prefiere mantenerse callado en el rincón observando todo antes de decir nada.- Sonreí con tristeza recordando a ese pequeñito que no emitía sonido y en el patio siempre se sentaba en los columpios sin moverse mientras los demás niños jugaban entre ellos.- Finalmente producto de otro abuso quedé embarazada nuevamente, di a luz a Jeongin, él era mi luz, mi todo, pero como la primera vez, el señor Liam hizo que lo dejara en manos del orfanato. Lo único que me aliviaba era saber que lo tenían bien cuidado y que los demás chicos lo habían aceptado como uno más de sus hermanos.- Sorbí mi nariz.- El día que Chris apareció en el orfanato buscando adoptar pedí el deseo más grande de mi vida y se cumplió, él adoptó a mis hijos biológicos y a sus hermanos de corazón, me hizo tan feliz eso, que juré volver a encontrarlos y quedarme con ellos toda la vida, de la manera que fuera.- Suspiré terminando mi relato con más lagrimas que al principio.

BabiesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora