One;
A strange text
Lancé el reloj a alguna parte del cuarto, mientras restregaba mis manos en la cara. Solté un bostezo y me dediqué a la tarea más difícil del día: levantarse de la cama.
Al lograrlo después de gemidos e interminables quejas, me di una rápida ducha. Me cambié por unos jeans oscuros y una camisa de cuadros.
Tomé mi celular y la mochila, mientras aún sentía la baba seca en mi rostro a pesar de la ducha. Bajé las escaleras y me encontré con mi madre, haciendo el desayuno en su típica pijama. Una bata rosa con el cabello despeinado, mientras preparaba pan tostado y jugo de naranja. Lo sirvió en la mesa dedicándome una sonrisa.
-Buenos días, linda-saludó.
Tiré la mochila en el suelo y me senté frente al platillo. Comenzaba a pensar que la baba no era por haberme dormido, sino por lo deliciosos que se veían esos panes. Los engullí tan rápido como pude, al igual que el jugo y me despedí de mi madre en un beso en su mejilla.
Salí disparada de la casa, dirigiéndome a la escuela. Saqué mis audífonos y los conecté a mi celular, para después reproducir algo de Imagine Dragons.
Después de ir caminando a toda prisa por unos segundos, alguien se lanzó encima mío, provocando que me tambaleara.
-¡Calí!-chilló esa persona detrás de mí.
Me separé lentamente, rodeando a mi mejor amiga con mi brazo por detrás de su cuello y quitándome mis audífonos.
-Casi me matas de un susto.
-Mentira, sé que te hice sacar un pedo-se rió a carcajadas.
Miré con una sonrisa genuina en mi rostro a la chica rubia a mi lado. Se había maquillado, como siempre, y alisado el cabello hasta no dejar ni un sólo mechón rebelde. Lía era de las chicas más lindas que alguna vez hubiera conocido, y de las más extrovertidas, pero en esto último procuraba serlo sólo con gente cercana a ella. Mantenía su perfil bajo, y sólo había salido con dos chicos en toda su vida.
-¿Hiciste la tarea de Literatura?-preguntó.
-Sí, ¿y tú?-antes de que pudiera abrir la boca, seguí hablando-¡Oh! Lo olvidaba. Tú eres Lía Cooper, quién no sabe el término "tareas".
Ella alzó una de sus cejas y me sonrió con complicidad, indicándome que tenía razón.
-Me conoces bien-dijo.
-Diez años pidiéndome la tarea no es algo que pueda olvidar fácilmente-mascullé por lo bajo.
-¡Te escuché!
× × × × × ×
Después de horas y horas encerrada en la cárcel, digo, escuela; por fin llegó la hora de salida.
Tomé apresuradamente mis cosas y salí del aula sintiendo un gran alivio. Siempre me sentía muy presionada en las clases. Busqué a Lía con la mirada entre las personas en la puerta principal, pero al no verla, supuse que regresaría sola a casa.
Me tomé la molestia de caminar lentamente, ya que era viernes y me sentía muy relajada. Al llegar a casa, saludé a mamá, quién miraba la televisión y preguntó como me fue.
La respuesta fue la de siempre: bien. No era muy sociable, pero tampoco estaba en donde mi madre puede preocuparse por mi estado social o por si era una asesina planeando matar a todos en la escuela.
Después de una charla aburrida con ella, me dirigí a mi habitación y lancé la mochila al suelo, la lado del escritorio. Me acosté en la cama y revisé mi celular.
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Nudes boy
RomanceDesconocido 12:32 am Ashley, mandame nudes ;) Yo 12:33 am Te has equivocado de número, amigo. Desconocido 12:35 am Mierda #138 [10/05/16] en romance, sólo imagina que tiene el primer uno, déjame disfrutar ser primer lugar en mi imaginación y seamos...
