Capítulo 37

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Tarde pero ya se vio Barbie

Nos leemos el domingo


Miedo

Mucho miedo

Eso es lo que Daniela estaba sintiendo en ese momento, miedo por la vida de su pequeña, miedo a perderla sin siquiera conocerla, miedo a ser ella quien se fuera y dejara a su pequeña a su suerte, aunque sabía que Poché la tomaría como suya, pero aun así el miedo es latente, sobre todo cuando al fin parecía que alcanzaba la felicidad junto a Poché, su Poché, ahora las cosas comenzaban a ir cuesta abajo después de haber vivido las mejores horas de su vida desde la noche anterior.

-Al menos si me voy lo haré sabiendo que viví feliz mi último día- menciona para sí misma, ignorando lo que los médicos mencionaban a su alrededor.

-Señora Calle- una mujer pelirroja llama su atención- soy la doctora Addison Montgomery, gineco obstetra y me encargaré de traer al mundo a su pequeña hija.

-Aun no es tiempo, tiene 32 semanas, es muy pequeña-menciona Daniela.

-Lo sé, pero ahora su mejor oportunidad es nacer o de lo contrario puede morir ella, usted o ambas y dudo mucho que quiera que le digamos a su esposa que se ha quedado sin su bella familia ¿o sí?

-No, no, ella, María José ¿dónde está? ¿Por qué no está conmigo? La necesito aquí.

-Yo iré a avisarle a sus familiares y a traer a su esposa- menciona una enfermera- ¿los mando a la sala de espera del cuarto piso?

-Por favor-responde la doctora Montgomery y ve como la enfermera sale en busca de la mujer de su paciente- ahora señora Calle, tengo que ser honesta con usted, esta cirugía es con la finalidad de salvarlas a ambas, pero yo no sé qué me vaya a encontrar una vez la abra, entonces mi pregunta es: si hay que elegir entre una de las dos ¿a quién salvo?

-A Charlie, a mi bebé, ella se llama Charlie, sálvela a ella y dígale a mi mujer que ame a mi bebé tanto o más de lo que yo la amo.

-Bien, en ese caso, vayamos al quirófano- menciona la doctora y todos salen disparados y en el camino se topan con Poché.

- ¡Mi amor! ¿Cómo estás? ¿Cómo va Charlie? -cuestiona caminando apresurada con la indumentaria para ingresar al quirófano.

- ¡Gorda! No te reconocí con todo eso- señala el cubre bocas y la bata- tengo miedo.

-Descuida amor, ya estoy aquí, ya estamos juntas y no me voy a separar de ti por nada del mundo- la toma de la mano y entran en el ascensor que las lleva al quirófano donde antes de entrar hacen que Poché vuelva a lavarse, desinfectarse y colocarse desde los protectores a los zapatos, hasta los guantes y el gorro quirúrgico- ya estoy aquí- regresa al lado de Daniela a quien el anestesiólogo ya la había preparado para la cirugía por lo que solo deja que Poché la tome del hombro y le esté hablando con suavidad.

-Estamos preparados- la voz de la doctora Montgomery resuena en el lugar- atentos a los monitores, el equipo neonatal listo para que en cuanto saquemos a Charlie la atiendan, se la enseñen a sus madres y la metan a su nave espacial.

- ¿nave espacial? -susurra Daniela para que Poche la escuche, pero por la posición en la que se encuentra el anestesiólogo logra escucharla y responderle.

-Es la forma en la que la doctora Montgomery se refiere a las incubadoras- menciona con una sonrisa que por el cubre bocas no es posible que las chicas perciban.

-Vamos a empezar señora Calle, tal vez sienta algo de movimiento, pero es completamente normal, trataré de ser lo más cuidadosa posible para lastimarla lo menos que se pueda y así tenga una veloz recuperación porque la necesitamos fuerte para que cuide de esta pequeña.

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