Era sorprendente lo tranquilo que resultaba ser aquel barrio un viernes por la noche, como los coches evitaban pasar por aquella calle de apariencia fantasmal y como los pájaros evitaban aquella zona para instalar sus nidos.
Supongo que después de tantos años saltando entre ciudades con insomnio, había olvidado lo que significaba el silencio y lo ruidoso que podia llegar a resultar.
Baje la vista hasta el asiento del copiloto al percatarme de como mi celular empezaba a vibrar, la pantalla de bloqueo se iluminó dejándome ver las notificaciones sin siquiera tener que estirarme.
"Si recuerdas la direccion, ¿verdad?"
Choque la cabeza contra el respaldo del asiento, por supuesto que recordaba la dirección. Después de todo me encontraba estacionada frente a ella.
De todas formas le respondí el mensaje a Francis preguntándole si podía reenviarmela, fingiendo que no era yo la que se encontraba allí hace más de diez minutos.
No alcance a soltar el dispositivo movil para cuando la dirección en tiempo real era depositada entre mis mensajes.
No recordaba cuando había sido la última vez que había asistido a un cumpleaños que no fuese familiar. ¿A los diez tal vez?
A la edad en la que los padres dejan de obligar a sus hijos a invitar a todo el curso al cumpleaños fue la ultima vez habia pisado uno.
Nunca le cai tan bien a las otras niñas y los niños de esa edad tienen el pensamiento de que si una niña los toca automáticamente tienen la peste.
A medida que fui creciendo los chicos dejaron de pensar que tenía la peste y las chicas dejaron de burlarse de mi cabello, lastimosamente él crecer no te otorga el derecho a tener amigos y ser una persona a la que se le es imposible el estar más de seis meses en un mismo lugar no logra ayudar a la situación.
Dirigi mi vista hacia la residencia vecina, donde todas las luces yacían apagadas.
No hacia falta hacer un ardo ejercicio mental para creer que Piper se encontraba en la casa de los Mellizos desde temprano, después de todo ellos eran como hermanos.
Frunci el ceño, no debí decir eso.
Ellos definitivamente no eran como hermanos, los hermanos no se besan.
¿Que clase de hermanos hacen eso?
Tome una bocanada de aire, dispuesta a salir del coche.
La corriente de aire fresco abrazo cada centimetro de mi cuerpo al bajar del vehículo. Al empezar a caminar pude jurar sentir como la calle se estiraba volviendo imposible el llegar al otro extremo y como mi estómago comenzaba a dar vueltas como si se tratase de una lavadora en funcionamiento.
"Ansiedad" creo que es el nombre con el que los especialistas bautizaron a aquel demonio, él encargado de dejar una semilla en una de cada diez personas como si su vida dependiera de ello.
En momentos así, cuando hacer cosas tan simples como el cruzar una calle se me complican, es cuando mas me doy cuenta que no soy tan valiente como el mundo cree.
Una vez frente a la puerta finalmente empiezo a escuchar ruido del otro lado, sonidos ajenos al silencio.
Doy tres golpes, haciendo una ligera pausa entre ellos y me limito a esperar que alguien del otro lado escuche mi llamado.
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Cereal lovers
RomanceLa vida de Piper da un giro inesperado cuando horas antes de su primer dia de clases decide ir al supermercado en busca de sus cereales favoritos, solo hay un problema; una colorada de 1,70 que logro ganarse su odio al arrebatarle la última caja de...
