"Hola, Noah"
Roma
Mi cabeza estaba rebotando en la ventana por culpa de la velocidad a la que iba el auto. ¿Qué clase de persona le dio una licencia de conducir a mi padre y por qué razón siento que estaba ebria al momento de hacerlo?
Papá bajó el volumen de la radio, abrió la ventanilla permitiéndome percibir ese aroma salado de la costa y finalizó sus acciones echándome una mirada —para nada agradable— por el espejo retrovisor.
—¿Sabes lo que he notado? —cuestionó al mismo tiempo que hacía una maniobra a la izquierda, justo a cuatro cuadras de la casa en la que solíamos vacacionar hace unos años.
Suspiré.
—¿Qué vamos a estrellarnos por tu culpa?
—No —negó y volvió a abrir la boca—: Que la cara de culo que cargas definitivamente la has heredado de tu
madre.
Fruncí el ceño y vi como mamá golpeaba el brazo de papá simulando una especie de enojo muy gracioso; lástima que no me reí. No era un día para reírse. Ni ese. Ni el próximo. Ni el anterior. Ni en todas las vacaciones.
Estaba de luto.
Tan de luto que el nudo que tenía en la garganta no me dejaba disfrutar de ver el lindo paisaje de la playa junto al sol escondiéndose que había por la ventanilla. Tan de luto que el olor a pescado me parecía repugnante en vez de veraniego. Tan de luto que...
—¿Te has peleado con Owen o qué? —me preguntó Eric que me sonreía desde el asiento de al lado, vacilón como de costumbre.
Mamá era la única que lo sabía.
—¿Podemos dejar las preguntas para luego? —Esa fue su respuesta hacia la insinuación de mi hermano—. Estamos por llegar y no creo que a el tío le guste verlos peleando.
Papá la miró de reojo, tomó con fuerza el volante y guió su mirada otra vez hacia el espejo, colocándose en el lugar ideal para mirar solo mi reacción.
—Owen —pronunció el nombre con cierto asco. No era la primera vez que me ponía de malhumor por sus malos gestos hacia él. Igual, ningún mal gesto se compara a aquella vez que casi lo ahoga en la piscina—, ¿qué te ha hecho ahora ese chaval?
Pisé el pie de Eric.
—Nada —dije con los dientes apretados sin dejar de hacer presión sobre el pie—. Fue solo... ya sabes, una pequeña pelea de parejas, verano, distintos sitios para visitar, hay una gran posibilidad de que no nos veamos, él me extraña yo lo extraño y...
—¿Me estás diciendo de una forma indirecta que este tío te hizo una maldita escena de celos porque te vas de vacaciones? —la voz de papá ya no sonaba pasiva. Ya sonaba con un tono de "¿Eres idiota, pendeja?"
—Sí, lo ha hecho —agregó Eric.
—Eric —lo llamó mamá en forma de regaño.
—No lo ha hecho —salté a la defensiva y crucé mis brazos—. Y por si no lo saben, Owen no es celoso, solo me cuida, ¿vale?
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Efectos Secundarios ©
RomansaNoah aprendió a hacer reír a Roma antes de decir "papá" por primera vez. Siempre fue consciente de la existencia de algo especial en su amistad, pero cuando se reencuentra con ella luego de dos largos años en su casa de verano, se da cuenta de que s...
