Narra Hugo
Escucho como Tobías repite una y otra vez mi nombre mientras me sacude el hombro con suavidad.
Abro los ojos con una pesada lentitud y los vuelvo a cerrar esperando a que solo fuese un sueño y poder seguir durmiendo.
-¡Hugo!- casi grita Tobías - despierta de una vez.
Abro de nuevo los ojos, esta vez como platos, me giro y veo a Tobías de pie al lado de la cama, dirijo la mirada hacia la ventana y veo que aun es de noche, ni siquiera esta amaneciendo todavía, suelto un suspiro y le digo:
-¿Que hora es? ni siquiera a salido el sol... -Un bostezo sale mientras digo las últimas palabras.
-Son las 5:30 de la madrugada y a las 6 tenemos que estar en el local, así que date prisa, te estamos esperando en el salón -Dice mientras me da la espada y se dirige hacia la puerta.
Espero a que la cierre para levantarme, primero me incorporo sobre la cama, luego de tres o cuatros bostezos y estiramientos, decido levantar mi cuerpo aún medio dormido.
Me visto con lentitud, apenas he dormido 3 horas, y mi cuerpo lo nota, yo lo noto...
Por último, cojo la mochila y la espada, salgo de la habitación y me dirijo al salón donde los tres ángeles me esperan.
-¿Que te apetece desayunar? -me dice Sofia con amabilidad.
-Con un zumo de cualquier fruta me basta, gracias -le digo mientras me froto el ojo izquierdo.
-Bien -sonríe- ahora te lo traigo.
-Buenos días Hugo -Dice Lucas sereno - ¿estas preparado?
- Eso espero -cojo aire y miro al suelo pensativo.
-¿En que piensas?- Tobías se ha cerca y pone su mano sobre mi hombro.
-Espero que todo esto salga bien, porque si fallamos, si le fallamos a Esther... yo... no me lo perdonaría en la vida.
Me miran con un toque de tristeza pero también de respeto, se que esto no se lo están tomando como si fuera una simple misión, y se los agradezco.
-Hugo -Sofia aparece y me da el zumo - aremos todo, absolutamente todo lo que este en nuestras manos y más para salvarla, te lo prometemos.
-Muchas gracias -les miro a cada uno de ellos con una mirada de agradecimiento.
-Bueno - interrumpe Tobías - en marcha, nos espera una importante misión.
Salimos de la casa de Sofia, las calles están tranquilas, no hay nadie en ellas, es normal, ni siquiera son las 6 de la mañana.
Vamos caminando, me a dicho Luchas que a los demonios suelen gustarles más llevarnos a los sitios ellos, y a parte, si dejamos nuestros coches en la calle del local, puede que cuando volvamos, ya no estén.
Nos dirigimos calle abajo, puedo ver las luces del local a lo lejos, pero de repente, los tres ángeles se detienen en seco.
-¿Que pasa? -el corazón me empieza acelerar.
-No estamos solos -veo como los tres se sacan sus respectivas espadas de la espalda y se ponen en guardia.
Miran a todas lados, en silencio, y no puedo evitar ponerme en posición de ataque con ellos.
-Estar atent... - a Lucas no le a dado tiempo de acabar la frase, un demonio se a abalanzado encima de el con una espada pero el a sido más rápido y a parado en golpe.
Se enzarzan en una lucha que no consigo apreciar muy bien, ya que sus movimientos son exageradamente rápidos, inalcanzables para el ojo humano, no se quien gana, no se quien pierde...
Me giro en busca de Tobías y Sofia pero ellos también están metidos en una pelea, con dos demonios más.
Esperando a que el próximo demonio venga a por mi, me pongo de nuevo en posición de ataque.
-¡Vale,me rindo, me rindo!- Giro la cabeza y veo a Lucas encima del demonio y a su espada a escasos centímetros de la garganta de este.
-Lo siento, no hay tregua -En la última palabra, le hunde el filo de espada en cuello, haciendo que la cabeza se desprenda del cuerpo.
Segundos más tarde, el cuerpo se convierte en ceniza y desaparece.
Lucas limpia la espada con un pañuelo que saca del bolsillo del pantalón y se lo vuelve a guardar.
Volteo la cabeza para ver como van Tobías y Sofia , Tobías acaba de matarlo y Sofia esta apunto de hacer lo mio.
-¡No! - dice Lucas - Vamos hacerle algunas preguntas.
Tobías lo coge de las manos y yo le doy un trozo de cuerda que llevo en la mochila, para que le ate las manos.
-No os voy a decir nada -Suelta una carcajada de loco.
El demonio tiene una apariencia joven, de unos 25-30 años, de pelo negro y ojos rojos, ropa casual, ahora toda manchada de sangre igual que su cara.
Lucas va hacia el y le pregunta:
-¿Quien os a ordenado que nos ataquéis? -Le clava su mirada, eso hace que el demonio se sienta intimado.
-Venga Asmodel, es muy típica esa pregunta, esfuerzate un poco más - suelta otra carcajada con una mezcla de locura y nerviosismo.
Noto como un pesado silencia cae como un jarrón de agua fría sobre los ángeles, sobre todo, en Lucas, espera... El demonio le a llamado Asmodel, puede que sea su nombre Angelical verdadero, eso quiere decir que lo conoce, y por lo que veo bastante bien, tanto como para saber su autentico nombre.
Lucas se acerca más a él, eso hace que el demonio, intimidado, retroceda unos pasos.
-¡Dime quien te a enviado hacernos esta emboscada! -Casi grita Lucas.
Pero solo obtiene como respuesta una sonrisa, una sonrisa tan cargada de maldad, que hasta me recorre un escalofrío por todo el cuerpo.
-No te lo repito más veces -Le coge del cuello de la camisa y le levanta un palmo de suelo - ¡quien te a enviado maldita sea!
-Oh el angelito pierde los nervios -una sarta de carcajadas salen de su boca - ¿donde esta la serenidad y el dialogo, que tanto caracteriza a los ángeles?
Lo baja y deja que pose sus pies de nuevo en el suelo.
-¿Sabes quien es Baal? me envía él.
Lucas, no espera ni cinco segundos, le rebana la cabeza al demonio.
Otro silencio pesado cae sobre todos nosotros .
-Bueno, sigamos con lo nuestro -Dice Lucas solamente.
****
Ya en la calle del local nos espera el demonio y su guardaespaldas con un coche negro aparcado en mitad la calle.
-Buenos días chicos -Dice el demonio sonriente - Subid al coche, vamos a emprender nuestro pequeño viaje.
El coche es largo, así que tiene dos asientos delante, tres asientos al medio y tres detrás del todo, el guardaespaldas es el chofer , el demonio se pone de copiloto, yo me pongo al medio de Sofia y Tobías, y Lucas se pone solo en los asientos de atrás, me giro hacia el:
-¿Estas bien?
Tarda un poco en reaccionar.
-Si -hace una pequeña pausa - si, tranquilo, estoy bien - hace una sonrisa forzada.
Narra Esther
-Despierta Esther, ya es la hora -la voz de la espíritu hace que me despierte -tienes que hacerte el corte en la palma ya, el demonio esta viniendo hacia aquí ...
Bostezo, me frotó un par de veces los ojos, busco el cuchillo y me lo pongo en la palma de la mano, noto las pequeñas sierras afiladas y puntiagudas de este, respiro hondo, presiono el cuchillo un poco sobre la piel y no lo pienso más, hago un movimiento rápido y horizontal , al instante, noto una mezcla de dolor y escozor, no puedo ver nada, pero palpo el corte con las yemas de los dedos y noto la sangre, noto como gotea.
-¿Viene ya? -digo mientras me guardo el cuchillo detrás del pantalón.
-Si... ya viene.
Unos segundos más tarde, el demonio habré la puerta con la bandeja del desayuno.
-¡Despierta ya! -casi grita - aquí tienes tu delicioso desayuno -noto el sarcasmo en sus palabras.
-Espera - el demonio se gira.
-No tendría ni que hacerte caso, ¿que quieres?
Le enseño la palma de la mano, llena de sangre, las cotas ya han corrido hasta casi mi codo.
-Necesito que me cures esto... si pierdo mas sangre puede que sea peor...
Me levanto de la cama dispuesta a salir de la habitación y llevar acabo el plan.
-Espera aquí, ahora vuelvo -Dice el demonio cerrando la puerta.
-¡NO! -Grito- no te vayas... -Susurro mientras vuelvo a sentarme en la cama.
La espíritu aparece.
-Lo-lo siento, no ha salido como esperaba...
-No pasa nada... - digo conteniendo las rebeldes lágrimas que quieren escapar de mis ojos.
Minutos más tarde, el demonio del desayuno aparece con dos demonios mas "viene con refuerzos, por si acaso me da por mandarle a la otra dimensión" digo para mis adentros.
Uno de los dos demonios que le han acompañado, se acerca a mi, tiene una mini maleta blanca, la habré y me pone un liquido en el corte, eso hace que la escozor aumente.
-Esto hará que la herida no se infecte - te has echo el corte bastante profundo.
Yo me limito a no responder.
Y para acabar, me venda la mano.
-Bueno, ya esta - se levanta , cierra la maleta y se va con los tres demonios.
Suspiro, me levanto y voy a mirar que hay de desayuno.
Hoy es distinto, un zumo de naranja, una manzana y cinco galletas.
No tardo ni 10 minutos en devorarlo todo.
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Los puedo ver.
ParanormalNunca habéis pensado, aunque solo fuese por un día, poder ver "fantasmas"? Bueno, yo los puedo ver todos los días, a todas horas y en cualquier lugar y no es muy agradable. Desde hace unas cuantas semanas no solo puedo ver "fantasmas" si no algo más...
