CAPITULO 3 NADIE PIDIO ESTO

762 2 0
                                        

Sector 1-21
7 de Mayo del 2022
23:00 PM

Tobias Crane

Estaba completamente aburrido, así que decidí salir de la casa. Caminé hasta la pileta y me senté al borde con un cuaderno en mano, dispuesto a observar y anotar sobre las estrellas de este extraño universo. Alzando la vista hacia la vasta oscuridad del cielo nocturno, me dejé llevar por el silencio, aunque no tenía mi telescopio conmigo para ver con mayor detalle. No me importó. A veces, solo mirar basta.

Pero entonces, un sonido peculiar rompió la quietud. Primero lejano… luego, cada vez más fuerte. Fruncí el ceño, intrigado. Era como un zumbido grave mezclado con un leve silbido metálico. Cuando levanté la mirada otra vez, lo vi.

Una nave sobrevolaba justo encima de mí.

Me puse de pie de golpe, con el corazón acelerado por la sorpresa. Al principio pensé que era una simple avioneta, pero bastó un segundo para darme cuenta de que aquello no tenía nada de ordinario. Era una nave espacial. Real, auténtica. De esas que solo creía posibles en películas de ciencia ficción: diseño aerodinámico, luces pulsantes, un halo azul brillando bajo su base.

La nave descendía lentamente, como si estuviera escaneando la zona.

Y entonces… lo sentí. La sensación clara, inequívoca, de que no estaba solo.

Un escalofrío me recorrió la espalda. Giré sobre mis talones, y sin pensarlo, dije:

Tobias: Alex mira una nave.

Pero cuando supe quien era me quede en pausa, tildado, conmocionado y algo triste, tanto que me tire de rodillas al suelo apretando con mis manos al cuaderno.

Scarlet: en realidad eso es un dron, no una nave.

Tobias: Ah… no lo parece.

Scarlet: Oye… entiendo cómo te sientes.

Tobias: No, no lo sabes.

Scarlet: ¿Acaso no recuerdas mi historia?

Tobias: ¿Y eso qué importa? Lo único que quiero es volver a ver a mi hermano. A mi familia…

Scarlet: Y yo daría cualquier cosa por ver a mis padres una vez más. Pero tienes razón… no sé cómo se siente eso… stupid it had to be…

Lo dijo en un susurro casi inaudible, pero yo escuché cada maldita palabra.

Tobias: Cállate… solo déjame solo.

Scarlet: Por favor, Tobias. Siempre estuviste solo… se nota a kilómetros. Pero presiento que hay algo mas.

Tobias: ¡No es cierto! Yo…

Scarlet: ¿Ah, no? Entonces dime el nombre de un amigo tuyo.

Me quedé mudo.

En ese momento, los recuerdos me golpearon: todas las veces que mis compañeros de la escuela me invitaron a salidas, a cumpleaños, a jugar… y cómo rechacé cada una de esas invitaciones. Por miedo. Por costumbre.

Scarlet: Nada, ¿verdad? Ya me lo imaginaba.

Tobias: Yo… nunca conocí a alguien que pudiera llamar amigo. Al menos, no desde la primaria… y ni siquiera estoy seguro de que lo fueran.

Sin que me diera cuenta, Scarlet se sentó a mi lado. Quería hablar conmigo más de cerca. Escucharme mas de cerca.

Scarlet: ¿Qué pasó?

No quería hablar de eso. Intenté desviar la conversación con una respuesta vaga, pero ella no cayó.

Scarlet: ¿Qué pasó?

LOS EXPLORADORESDonde viven las historias. Descúbrelo ahora