CAPITULO 27 MIEDO A SI MISMO

126 2 0
                                        

Roxy Suarez

Desperté de golpe en mi cuarto. Lo supe de inmediato al ver el dibujo enmarcado que pinté con mi hermano hace un año: mi nombre completo en azul eléctrico con bordes negros. ¿Acaso todo fue un sueño?

Me acerqué al espejo y confirmé que mi cabello seguía teniendo ese tono rojizo marcado. Para estar completamente segura, chasqueé los dedos. Una pequeña chispa encendió el aire. Aún tenía mis poderes.

Entonces, mis padres entraron en la habitación. Por instinto, cerré las manos, ocultando el fuego. Aun así, me sentí feliz de verlos. Me miraron fijamente por unos segundos, como si no creyeran lo que veían, hasta que finalmente corrieron a abrazarme.

Mamá: Roxy... estás aquí.

Roxy: Sí, mamá. Estoy aquí.

Pero al abrir los ojos... todo había cambiado. Mi cuarto ardía en llamas. Miré mis manos: el fuego brotaba con fuerza incontrolable. ¿Qué estaba pasando?

Apagué las llamas como pude, aterrada. La casa crujía, derrumbándose a mi alrededor. Corrí hacia la salida, esquivando el fuego y el humo. Al salir, los bomberos ya estaban llegando. Al otro lado de la calle, vi a Rex. Estaba de rodillas, llorando.

Corrí hacia él para asegurarme de que estuviera bien. Toqué su hombro, pero él se levantó de golpe, con la mirada cargada de odio.

Rex: ¡¿Qué fue lo que hiciste?!

Roxy: ¡Yo... yo no hice nada!

Rex: No me mientas. Sé lo que eres. ¡Tú iniciaste el incendio! ¡Nuestros padres estaban adentro! ¡Tú los mataste!

De pronto, me vi rodeada por policías. Alcé las manos. Ya estaba esposada. Intenté explicar, pero entré en pánico. El fuego estalló otra vez desde mis manos, derritiendo el metal de las esposas. Escuché gritos: "¡Monstruo!", "¡Asesina!", "¡Piromana!"

Estaba atrapada. Giré buscando una salida. Entonces alguien me tomó de los hombros. Me giré, sobresaltada. Era Mark.

Mire a mi alrededor. Estaba en el ático. Scarlet estaba en el suelo, respirando con dificultad, y Sonya estaba junto a mí.

Roxy: ¿Qué pasó?

Pregunté, aún alterada. Scarlet se acercó lentamente y me habló con voz suave.

Scarlet: Respira profundo, Roxy... solo fue una pesadilla.

Seguí su consejo. Inhalé. Exhalé. Poco a poco me calmé.

Sonya: Por poco quemas la cama.

Miré hacia atrás. Las sábanas estaban chamuscadas, con marcas negras por todas partes.

Roxy: Ay... lo siento tanto.

Mark: No te preocupes. A mí también me pasaba por mis traumas... aunque Scarlet me apagó con un extintor.

Solté una risa nerviosa. Me sentí un poco mejor.

Scarlet: Cuéntanos qué soñaste.

Respiré hondo, me senté y les conté todo.

Mark: Tal cual como yo...

Roxy: -¿Tú también?

Mark: No exactamente. Yo soñaba con un pasillo y al final una puerta que no podía abrir, y cuando lo lograba... veía mi casa en llamas. Mis padres estaban atrapados, gritándome que era mi culpa. Fue duro, pero con el tiempo aprendí a no temerle a mi poder. Y tú también lo harás.

Yo bajé la mirada. Esa era la parte donde no coincidíamos.

Roxy: No, no le temo a mi poder... lo que me da miedo es perder el control. Intenté reprimirlo lo más posible, pero... desde lo que pasó en esa ciudad fantasma... algo cambió.

LOS EXPLORADORESDonde viven las historias. Descúbrelo ahora