30

3.2K 298 15
                                        

- ¿Son novios? - Pregunto Chan a mí lado.

- Ya contesté eso, es la quinta vez que preguntas - Dije algo cansado.

- No lo son oficialmente, pero ¿Tú quieres? - Preguntó sonriendo de lado.

- Hm...si claro, pero sabes que no es solo decisión mia - Dije pensando.

- Lo se, pero te quitas un peso de encima sabiendo lo que realmente quieres - Dijo para después volver a lo suyo.

Durante el trabajo algunas preguntas acerca de Han habían estado rondando mí cabeza, por lo que pensaba que al llegar a casa le pediría hablar.

Entre al edificio y mientras más subía las escaleras notaba algo extraño, mí dolor seguía presente, por lo que solo podía indicar una cosa, Han no estaba en el departamento.

Efectivamente, este no estaba, cuando entre un silencio profundo invadía el espacio, ni siquiera los felinos habían notado que llegué, sin más acomode mis cosas y me cambié, después de ello decidí llamar a Han.

- ¿Si? - Se oyó en la otra línea.

- Hannie ¿Donde estas? - Pregunté tranquilo.

- Oh Min, salí a comprar el almuerzo, ya estoy por regresar no te preocupes - Contesto tranquilo.

- Está bien, aquí te espero - Dije.

- Okay, nos vemos - Dijo para luego colgar.

Ya más despreocupado me acomodé en el balcón, veía los pájaros pasar, las nubes moverse, apreciaba el color del cielo, el aire fresco que corría, tantas cosas de la naturaleza que podía llegar a tener cerca, eran preciosos.

- Supongo que te ha gustado estar aquí - Oí una voz a mí lado.

- Se ha vuelto especial para mí - Dije viéndolo, este sonrió.

- Eso suena bien - Dijo para acercarse a mí, sin pensarlo depósito un beso en mis labios - ¿Cómo te fue en el trabajo? - Pregunto acariciando mí cabello.

- Bien, Chan estuvo algo intenso pero fuera de eso estuvo tranquilo - Contesté.

- ¿Tienes hambre? - Preguntó.

- Si, ¿Tu? - Respondí.

- Sip - Dijo sonriente.

- Entonces preparemos un delicioso almuerzo - Dije para levantarme de mí silla, cargar a Han y luego entrar.

- Wow cuánta fuerza - Dijo este apretando mis bíceps.

- Es mejor así, se me hace fácil cargarte - Dije sentándolo en la isla de la cocina.

- Oh, tu piensas en todo - Dijo ironico.

- Si, de hecho lo hago - Contesté.

- Engreído - Dijo juzgandome con la mirada.

- Oye, ¿Después de comer podemos hablar? - Pregunté.

- Hm si claro, ¿Sucedió algo? - Pregunto observándome.

- Nada en particular solo quiero saber unas cosas - Contesté para después abrazarlo.

Preparamos la comida juntos y luego en el balcón almorzamos, hablábamos de cosas que se nos ocurrían, fue cuando terminamos de comer que el preguntó.

- ¿De que quería hablar? - Dijo tranquilo.

- Hm, ¿Puedo preguntar el por qué...no querías decirme acerca de lo que sucedía? - Dijo viéndolo.

- Ah...al principio simplemente fue por qué no te conocía, después de un tiempo...poco a poco me dio dando algo de...miedo contarte sobre ello - Dijo bajando su cabeza.

- ¿Por qué? - Pregunté.

- Me daba miedo lo que fueras a pensar de mí...el como reaccionaras, no podía arriesgarme de perderte por eso - Dijo jugando con sus dedos.

- ¿Y por qué decidiste contarme? - Hablé.

- Después de que fuimos a ver al adivino...me dejó en claro que debía confiar en ti y que no harías eso, que en realidad podrías ayudarme - Dijo mirándome.

- Realmente te ayudo visitarlo - Dije pensando en Yoon.

- Si, ¿A ti te ayudo? - Preguntó.

- Si, fue cuando había comenzado a dudar si mí dolor desaparecía gracias a ti, y él lo confirmo - Dije apoyando la mano en mí pecho.

- ¿Aún...recuerdas lo que dijo esa vez que lo visitamos? - Dijo, yo solo asentí - Dijo que una vez avanzaramos que volviéramos a ir, ¿Deberíamos volver? - Pregunto.

- ¿Tú quieres? - Agregué.

- Sería...interesante saber que tiene para decirnos - Dijo tranquilo.

- Okay, lo visitaremos - Dije.




En unos minutos nos acomodamos y cambiamos, por la tarde visitariamos a Yoon, iríamos a escuchar que cosas tenía para decirnos, además de que ya nos imaginábamos que ya nos esperaba por lo que no debías preocuparnos por nada.

Llegamos al local donde fuimos la primer vez, entramos y estaba vacío.

- Ya llegaron que emoción - Dijo saliendo de entre las cortinas rojas.

- Supongo que ya sabes a qué venimos - Dijo el peliazul.

- Por supuesto querido, adelante pasen, ya saben por dónde - Dijo dándonos lugar a entrar, una vez allí nos acomodamos en las sillas de la mesa - Bien, ¿Por donde empezaremos?, esto es muy interesante - Dijo sonriente.

- Solo dinos lo que resta que sepamos - Dije viendo cómo barajaba un mazo de cartas.

- Okay - Dijo tranquilo.






































¿𝙐𝙣 𝙝𝙞𝙡𝙤? ★ 𝙢𝙞𝙣𝙨𝙪𝙣𝙜 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora