Mi cuerpo se helo, mis manos apretaron los cubiertos. Mire a May y a Braien parecían indiferentes, pero yo sé que estaban igual de tensos que yo. ¿Había podido captar mi olor en casa? Algo había permanecido sin limpiar. Esta cena iba a ser más larga y dura de lo que podía esperar.
— Siento que mi olor humano le moleste, se me olvidó ponerme el perfume que mi abuela me enseñó hacer, que sería el que notó usted ayer —Conteste intentando mantener la calma.
— No, ayer no, cuando estabas escondida entre los arbustos cuando llegamos a la casona, tu olor llenaba todo el jardín y la casa.
— No sé a qué se refiere, cierto es que me encargo de algunas tareas de limpieza, y quizás por eso… — ¿ Me vio? No imposible.
— ¿Como es que tu abuela y tú regresasteis a la manada? — Pregunto en alto cambiando de tema extremadamente rápido de uno incómodo a uno más todavía.
Se hizo un silencio sepulcral, Sean casi se atraganta con el vino que estaba bebiendo y el lobo de Claiton, Trex tomó el poder. No era un tema amigable para una cena. Galep sonrió mientras metía un pedazo de carne en la boca y lo masticaba lentamente.
— Pues por desgracia y por los abusos sufridos mi abuela tenía ciertas dolencias que empezaron a necesitar tratamiento y tuvimos que regresar.
— Tenía entendido que tú abuela era una sanadora, se supone que no necesitaría esas cosas ¿No?.
Una media sonrisa de lado, se dibujó en su cara, sabía que estaba jugando con fuego y quería hacerlo. Claiton se puso tenso, Trex debía estar exigiendo el control. No era una tema para una conversación civilizada para este tipo de evento hasta yo lo sabía.
— Una sanadora tira de su propia salud para poder curar, cuando a mí abuela la obligaron a casarse con Eztriel, la manada de este la uso para poder curarse durante la Guerra, estando embarazada de mi madre. Todo su poder lo estaban consumiendo y no dejaban que se regenerará porque lo poco de su don que quedaba era para mantener viva a su hija.
— Que pena, hubiera podido ayudar a Luna Sharon a curarse ¿no Claiton?
La copa que Claiton estaba apunto de llevarse a la boca se rompió. La tensión era palpable. Casi todos los de esta mesa sabíamos que mi abuela había muerto por curar a nuestra Luna, y por eso ella falleció seis meses después que mi abuela. Yo era la esperanza de recuperación en el momento de mi transformación, pero estaba ”maldita”.
— Aunque hubiera estado en plenas facultades, está prohibido usar como fuentes de curación a las Drunas, después de la Gran Guerra por si lo ha olvidado Alfa Galep.
— Si hubieras querido y podido, podrías haber pedido al consejo el hacerlo.
— Rina era la última Drunas que conociamos, no creo que en su estado fuera ético matar a una para que sobreviviera la otra.
Instintivamente al escuchar esas palabras del Alfa Claiton mis manos agarraron con fuerza los cubiertos y tense todo mi cuerpo. Ética es lo que le faltó, obligó a mí abuela incluso a dormir conectada a su mujer para intentar salvarla. Ético hubiera sido dejar a una en paz y a la otra morir tranquila. Pero Claiton no sabe ni de honor, ni de ética ni de nada que no sea su egoísmo. Al final yo tuve que llorar a una y el aprender a vivir sin la otra.
— Que interesantes son las Drunas ¿No creés Ada? Lo poderosas que son y lo frágiles o fuertes que pueden ser dependiendo de la gente que las rodee.
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Ada
Hombres LoboDesde la oscura transformación de Ada bajo la misteriosa Luna Roja a la temprana edad de diez años, su vida ha sido un entramado de secretos y dolor. Mientras su cuerpo se desgarra y se recompone, su espíritu lucha por mantenerse intacto. Envuelta e...
