Natasha se quedó en su casa porque se sentía mal. Sus padres estaban de visita. Randall estaba en el restaurante acomodando las copas en las mesas con sus amigos.
—¿Naty no viene? —preguntó Nick.
—No, sentía muchas náuseas —contestó Randall—. Los padres llegaron anoche y fueron esta mañana, desayunaron con nosotros y se quedaron. Así que no está sola.
—¿Se están quedando con ustedes? —preguntó Ethan.
—No, en un hotel. Quisimos darle alojamiento, pero dijeron que no querían molestar.
—Tú y Naty están ansiosos —comentó Frida sonriendo—, ¿y el resto de la familia?
—También. Aidan ya quiere ser tío.
—¿Y con Naty cómo se sigue llevando? —preguntó Nick.
—Igual que siempre. Se porta neutral con ella.
***
—¿Ya te sientes mejor? —preguntó Peter, su papá.
Natasha había tenido muchas náuseas, pero que fueron cesando.
—Sí, ya pasó —contestó con la mano en el vientre, exhalando, y abriendo y cerrando los ojos despacio.
—Te hago un té por las dudas —se ofreció Elsa, su mamá.
—Bueno, gracias. Está todo: tazas, sacos en ese mueble de arriba —le indicó señalando el mueble, y su mamá fue a la cocina. Justo en ese momento, Natasha empezó a sentir dolores muy fuertes.
—¿¿Qué te pasa?? —preguntó Peter preocupado.
Elsa volvió enseguida.
—No deja...de...dolerme. —Su hija apenas podía hablar del fuerte dolor, y era tan intenso que empezó a llorar.
Peter levantó el teléfono para llamar al médico.
—Ven, acuéstate en el sofá mientras llega el doctor —dijo Elsa. Ayudó a su hija a levantarse y la acompañó hasta el sofá.
Natasha se acostó y empezó a sangrar.
—¡Noo!
Su papá le daba más detalles al doctor y luego colgó. Se acercó a Natasha.
—Ya mandan la ambulancia —informó.
—Hay que avisarles a Randall y a Spencer, quiero que vengan —pidió mientras derramaba lágrimas.
—Sí, ahora los llamo —dijo su mamá. Fue hacia la mesa del teléfono, abrió una agenda, buscó primero el número del restaurante y marcó.
—No quiero perder a mi bebé, no quiero —sollozaba.
—No, no pienses eso —la calmaba su papá—. Vas a seguir embarazada hasta la última semana, y tú, Randall y Spencer van a tener a su familia.
***
—Claro, yo le aviso. Adiós —se despidió May con un semblante más serio que de costumbre y colgó. Esperó a que Randall terminara de servir en una mesa y luego se dirigió hacia él—. Tengo que hablar contigo, es sobre tu mujer. —Lo llevó cerca de la vinoteca.
Randall la acompañó sin entender nada.
—¿Qué pasa con ella? —preguntó en voz baja y con la mirada fija en la gerente.
—Acaba de llamar tu suegra, hubo un problema y —hizo una pausa muy corta y suspiró—...están llevando a Naty al hospital.
—¿¿Qué?? —murmuró sin entender lo que había escuchado—. Pero, ¿qué pasó? —preguntó Randall. No gritó, pero su cuerpo se tensó.
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Consecuencias
General FictionDebido a sus impulsos y al incumplimiento con el tratamiento, Aidan deberá pagar las consecuencias de sus actos. Por otro lado, Randall, Spencer y Natasha esperan a su primer bebé, pero el destino tiene otros planes. Segundo libro de la saga "Aidan".
