Randall y Spencer seguían esperando todos los días la llamada de su mujer y novia.
Se acercaba el día del cumpleaños de Spencer, pero este no tenía ganas de festejarlo debido a que ni Natasha ni Randall estarían.
—Spencer, ¿desde cuándo extrañas tanto a alguien? —lo interrogó May—. No lo habías hecho desde que —hizo una pausa, suspiró y subió y bajó las cejas mientras miraba su plato—...bueno...esa vez —dijo haciendo referencia al novio que tuvo a los 15 años—. Ah y cuando tuviste tu primera novia tan jovencito. Creo que fue la primera y única vez que tuviste un romance como la gente. Si es que se puede llamar romance porque eras demasiado joven.
Su hermano la miraba con la mirada dura y apretando la mandíbula, esperando a que terminara de hablar.
—Siempre he sido muy amigo con Randall y Natasha, ¿cuál es el problema?
—Vamos, nadie se preocupa así por una amistad —continuó Fred—. Yo me he puesto triste por mis amigos cuando les va mal, pero no al punto de casi deprimirme. Primero te preocupas por el embarazo, luego la pérdida, ahora esto.
—¿Por qué no dejan de molestarlo? —lo defendió Grace—. Encima que se siente mal, ustedes no paran de interrogarlo de esta forma tan absurda.
—Pero tienen razón, Grace —dijo su padre.
—Ya salió la hermanita rescatadora —criticó Fred—. Uno de los dos se irá de casa algún día y ya no tendrán quien defien...
—Tú mejor cállate, no voy a permitir que un agregado como tú insulte a mis hijos —lo interrumpió Katrina de forma tajante.
—Él sólo dijo la verdad, mamá. Mi hermano ha estado actuando raro últimamente.
—No es necesario ser grosero y mucho menos contra mi familia —contestó mirándolos con severidad—. Mi amor, no tienes que festejar si no quieres, pero sí nos gustaría organizarte algo. Al menos con la familia.
Su hijo pensó unos segundos, cabizbajo.
—Está bien —aceptó mirándolos—. Por suerte, Fred, nunca eres invitado a los cumpleaños, y llamaré a Sandrine para que esta vez no traiga a Aidan.
Ese día, tuvieron cena familiar en el patio. Luego Nigel, su esposa, Sandrine y May se pusieron a jugar al boggle con los mellizos, Lester sólo hacía presencia en la mesa, en la falda de la abuela, mientras que Spencer y Grace estaban comiendo cada uno un postre que habían sacado de una mesa dulce, sentados en una banca. Sandrine, al término de una tercera partida, se cansó de jugar y se sentó con sus hermanos.
—¿Pudieron saber algo? —preguntó en voz baja.
—Nada. No llama ni contesta las llamadas. Randall está desesperado, y yo también aunque trate de ocultarlo. Yo puedo soportar más, pero Randall el otro día con la fiebre...—negó con la cabeza baja.
—Tal vez porque sigues tratando de ocultarlo y eso te ayuda —supuso Sandrine.
—May y Fred te interrogaron demasiado el otro día. Diría que están sospechando que algo hay —advirtió Grace.
—Es que este año se me hizo difícil con el embarazo y luego el aborto. No podía dejarlos. El otro día le dije a Randall que iría a Leeds y la traería, pero no me dejó.
—Hizo bien. No deberías apurarla para que tome una decisión. Además, ella dijo que no la llamaran.
—Pero, Sandrine, ella no debió irse. Tiene que estar con nosotros; ella nos ama. Se fue por culpa de tu marido. Fue él quien la hizo sentir mal.
ESTÁS LEYENDO
Consecuencias
Fiksi UmumDebido a sus impulsos y al incumplimiento con el tratamiento, Aidan deberá pagar las consecuencias de sus actos. Por otro lado, Randall, Spencer y Natasha esperan a su primer bebé, pero el destino tiene otros planes. Segundo libro de la saga "Aidan".
