Aidan llegó a su casa y fue a su pieza. Se acostó a dormir para ver si así callaba sus pensamientos y lograba calmarse. Unas horas después, se despertó y fue al baño a mojarse la cara.
—A esta hora Sandrine está llegando a casa de sus viejos —murmuró mientras apoyaba las manos en el lavamanos—. Ya me harté. Tengo que recuperar a mi familia. —Salió de casa, subió al auto y se fue.
***
Sandrine ya estaba en su casa con sus hermanos menores. Grace hablaba por teléfono con su papá. Colgó.
—Dice papá que despidió a Aidan apenas fue al restaurante —contó Grace.
—Me alegro —dijo Sandrine con seriedad, pero siendo sincera.
De repente, sonó el portero de la reja, que estaba cerrada. Ninguno esperaba a nadie, y Grace se levantó a atender.
—¿Quién es?...¡Por supuesto que no vas a entrar! —contestó y colgó.
—¿Quién era, Grace?
—Aidan está afuera. Esta en la reja.
—¡¿Qué?! ¡No puede ser!
Los tres se acercaron a la ventana y lo vieron agarrado de los barrotes, gritando que abrieran, que quería hablar con su mujer.
—¡¿Cómo mierda se atreve a venir?! —preguntó Spencer indignado.
—¡Sandrine, no te voy a pegar! ¡Déjenme entrar, por favor, sólo quiero hablar con mi mujer!
Sandrine decidió ir. Grace le agarró la mano antes de que tocara el picaporte, y su hermana le dijo que quería saber qué tenía Aidan para decir.
—¡Sandrine, puede ser peligroso! —intentó disuadirla.
—No te preocupes, Grace, yo voy con ella —se ofreció—. Sólo así se irá ese infeliz.
Grace le soltó la mano, y sus dos hermanos fueron camino a la reja.
—¿Qué quieres? Habla —exigió ella una vez que llegaron, con la mirada dura.
—Quiero que tú y los chicos vuelvan conmigo —pidió Aidan.
—Ni loca, no voy a volver con alguien que me agredió.
—Sabes que no quise tratarte de esa forma y te prometo que no lo vuelvo a hacer.
—No te creo, ya me mentiste antes, y no pienso volver a caer.
—Pero si mi intención no es engañarte. Vuelve, por favor, no puedo estar sin ti y sin nuestros hijos.
—De ellos también quiero que te alejes. Mis hijos no saben nada de lo que pasó, pero si vuelves a aparecer o a buscarme en cualquier parte, les cuento todo —amenazó su exmujer.
—¡No, no les cuentes! ¡Ellos ya tienen suficiente con todo lo que saben! —suplicó—. Mi princesa, tú no eres así, no hablas en serio. —Aidan la acariciaba mientras lloraba.
—¡Sal, no me toques! —le gritó bajándole los brazos bruscamente y alejándose—. Hablo bastante en serio, no quiero que te vuelvan a ver, no los mereces. Ahora vete antes de que lleguen del colegio.
—Sandrine, por favor. Si te pegué, fue porque no seguía el tratamiento como corresponde, pero te prometo que ahora sí voy a todas las terapias y voy a tomar la medicina todos los días —rogó sollozando.
—Te di muchas oportunidades y las desaprovechaste, no tiene caso que hagas promesas ahora.
—¿Tanto me odias ahora? —preguntó con la voz quebrada.
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Consecuencias
Fiksi UmumDebido a sus impulsos y al incumplimiento con el tratamiento, Aidan deberá pagar las consecuencias de sus actos. Por otro lado, Randall, Spencer y Natasha esperan a su primer bebé, pero el destino tiene otros planes. Segundo libro de la saga "Aidan".
