Capítulo 21

2.4K 149 16
                                        

Clara había terminado de revisar los alrededores del almacén. Parecía que los atacantes habían desistido de su búsqueda por lo que lo mejor que podían hacer era salir del allí cuanto antes. Con cuidado entró al almacén para avisar a Marla. Quien en ese momento estaba dormida en el interior del coche. Únicamente cubierta por la chaqueta de la informática. Al verla durmiendo con tanta paz, acaricio su rostro con ternura, queriendo guardar en su mente esa hermosa sensación.

Marla despertó perezosamente y miró hacia la persona que la había despertado. Sonriendo tímidamente.

- ¡Buenos días! – expresó la monera de forma perezosa mientras estiraba sus brazos.

- ¡Hola! Estaba revisando los alrededores. Creo que es seguro que nos vayamos – informó Clara apresuradamente – no sé dónde está tu vestido. Tendrías que vestirte – pidió mientras buscaba el vestido en los asientos delanteros del coche.

- ¡Hey! – llamó su atención Marla tomando su mentón y haciendo que la mirase – he dicho que buenos días – dijo esto sonriendo cálidamente.

Clara se quedó unos segundos mirándola confundida. Hasta que cayó en cuenta de que después de lo que había pasado entre ellas la noche anterior. Tendría que comportarse de otra manera. Por lo que tomó la mano de Marla y la beso dulcemente.

- ¡Buenos días! – volvió a formular tímidamente la informática – ¿Has dormido bien? – preguntó.

- Las pocas horas que me dejaste dormir, sí – bromeó Marla mirándola pícaramente.

- No han sido muchas horas entonces – respondió Clara sonriendo satisfecha por su trabajo.

- ¡Ah creída! – expresó Marla golpeándola en el brazo – lo de anoche fue... hace tiempo que no me sentía así – intentó explicarse la morena.

- Yo nunca me había sentido así – se sinceró la informática – para mi es muy difícil conectar con alguien y contigo ha sido...

- ¿Extrañamente rápido? – preguntó Marla, quien tenía la misma sensación.

- ¡Sí! es como si todo hubiese encajado. Como si fuese... – Clara no sabía cómo explicarse.

- ¿Algo que llevábamos esperando toda la vida? – preguntó Marla tomando su mano y besándola.

- Créeme cuando te digo que no merezco esto, mi vida ha sido... – intentó explicar Clara. Quien fue interrumpida por un dulce beso de Marla.

- No vuelvas a decir eso – la corrigió la morena – nosotras nos hemos escogido y esto se siente genial – explicó acariciando su cara – poder estar contigo fue algo que nunca me esperé y no me arrepiento de nada.

Las dos jóvenes pegaron sus frentes y sonrieron con complicidad. Dándose un último beso antes de prepararse para salir del lugar. En la carretera Clara iba conduciendo concentrada, fijándose en todo el movimiento de coches y personas que había a su alrededor. Confiada en que los hombres del cartel no aparecieran ante ellas.

- Te dejaré en tu casa y yo me iré a la mansión – informó la informática a su acompañante – tengo que hacer algo que Sara me pidió.

- ¿Pero puedes quedarte un ratito? Supongo que querrás darte una ducha – intentó convencerla Marla.

- Puedo hacer eso en la mansión – respondió Clara quien no entendió las intenciones de la morena.

Marla miro hacia arriba y sonrió. Sabía que con Clara tenía que usar un coqueteo más directo.

Sombras del pasadoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora