El día amaneció tranquilo en la mansión Wilson. Steven vino a sustituir a su compañera para que ella pudiese ir a impartir la nueva clase a los guardaespaldas de la familia. El la noto extrañamente de buen humor esa mañana.
- ¿Paso algo anoche? – preguntó el joven curioso al ver la actitud de su compañera.
- Nada ¿Por qué lo dices?- Preguntó Sara intentando poner su expresión seria de siempre.
- No se. Te noto muy animada esta mañana – respondió el joven no sabiendo como explicarse – pero creo que son cosas mías ¿verdad?
- Sí, son cosas tuyas, porque yo estoy como siempre – justificó Sara – mejor me voy a entrenar, hoy estas muy rarito.
La joven se alejó por el pasillo tratando de ocultar la sonrisa tonta que tenía desde la madrugada, cuando dejo la habitación de Alicia mientras esta dormía plácidamente. Pronto llego a su habitación, se cambió y se dirigió al jardín trasero donde ya estaban los hombres formados con Rick en frente.
- Buenos días, hoy vamos a practicar técnicas para desarmar e inmovilizar a un contrincante – explicó Sara mientras se ponía al lado de su compañero.
- Sí, como Sara explico ayer yo también ayudare en estos entrenamientos matutinos. Así que necesito que se pongan en parejas para que empecemos a trabajar – explicó Rick a los guardaespaldas.
Los hombres aceptaron la petición y comenzaron a ponerse en parejas, pero el grupo era impar y ninguno quería ponerse con Rob. Al verse solo el hombre sonrió con suficiencia.
- Entiendo que me tenéis miedo. Tranquilos no os haría mucho daño – dijo con altanería.
- Descuide señor Rob. Cuando Sara y yo terminemos con la explicación del ejercicio, me podre con usted. Tranquilo, no le hare mucho daño – transmitió Rick mirándolo fijamente.
Rob miró de arriba abajo a la mole a la que se tenía que enfrentar y tragó saliva nervioso.
- Bien, tomen estos cuchillos de plástico que hay en la mesa, uno será el atacante y el otro se defenderá – explicó la guardaespaldas – Rick tú me atacaras y yo intentare defenderme. Intenta que sea realista por favor.
- Ok Sara ¿Estas preparada?- preguntó el hombre poniéndose en posición de ataque.
- ¡Cuando quieras! – respondió la joven poniéndose en guardia
Rick lanzó ataques certeros que la joven esquivo con agilidad. Pronto Sara vio una oportunidad y tomo el brazo donde el hombre llevaba el cuchillo y con ayuda de su pie hizo que este tropezara pudiendo realizar una llave en el suelo para reducirlo.
Los dos estuvieron forcejeando por unos segundos hasta que el guardaespaldas decidió rendirse. Sara se puso de pie y dio la mano a su compañero para ayudar a levantarlo.
- ¡Gracias por la ayuda Rick! Siempre es un placer entrenar contigo – expreso Sara a su compañero.
- Para mí también lo es. Aunque siempre consigas reducirme – contestó el hombre con una carcajada.
- Bueno. Esta técnica que habéis visto ahora se usa para desarmar y reducir a un posible atacante. Ahora quiero que la practiquéis por parejas. Unos atacaran primero y los otros se defenderán, intenten esquivar los primeros ataques para ganar agilidad en sus movimientos y cuando vean un hueco en la defensa de su atacante intenten desarmarlo – explicó Sara mientras miraba a cada uno de los hombres.
- ¡Señor Rob tranquilo! No me he olvidado de usted – expresó Rick acercándose al hombre que lo miraba con temor.
Sara observaba el entrenamiento y corregía las técnicas de los participantes. La clase estaba yendo bastante bien. Todos habían entendido bien las indicaciones y estaban realizando el ejercicio con bastante efectividad. Pronto Sara noto a Steven, quien iba acompañado de una hermosa rubia, la cual la miro intensamente por unos segundos, hasta que bajo la mirada avergonzada.
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Sombras del pasado
RomanceUna experimentada guardaespaldas con un trágico pasado es contratada para proteger a la caprichosa hija de un multimillonario. Esta ha sido amenazado por un peligroso cartel mexicano. El choque entre las dos fuertes personalidades de las mujeres ha...
