Fiesta de pijamas.

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—Estar aquí contigo de noche se siente casi como tener una fiesta de pijamas —bromeó el felino.

—Eso suena interesante, pero creo que olvidaste decirme que viniera disfrazada —se burló la azabache —. ¡Ya sé! Lo que realmente pasó fue que tú te equivocaste de fiesta —se volvió a burlar.

—Ya quisieras tener un disfraz de gato tan original como el mío —se defendió el felino.

—¿Por qué querría tener un disfraz de gato? —preguntó la azabache.

En ese momento Chat Noir no pudo evitar sentirse realmente tonto, ¿por qué había dicho algo como eso?, es más, ¿quién quiere tener un disfraz de gato? ¡Ay, Chat!

—Por que, ¿quién no quisiera tener un disfraz de gato? ¡Vamos, Princesa! ¡Es el sueño de todos! —intentó defender su punto.

Marinette soltó una risa y vio como las orejas de su compañero felino bajaban, se veía muy tierno. Decidió hablar del tema, para que no se sintiera tan mal.

—Hubo un tiempo en el que los pijamas que son como disfraces estaban de moda, por eso me hice uno de unicornio —confesó la azabache —. No es que sean mis pijamas favoritos, me parecen incómodos, pero quería tener uno.

—¿Por qué no te lo pones ahora?

—¿Qué? Pero esos pijamas son para cuando hace mucho frío, no para este tiempo.

—¡Vas a arruinar nuestra fiesta de pijamas! —Chat volvió a hacer un puchero. Marinette soltó una risa —, me gustaría verlo y podríamos tomarnos una foto de recuerdo, digo, si tú estás de acuerdo —dijo con voz suave.

—Quizás otro día, porque creo que esto no es una fiesta de pijamas. Faltan muchas cosas.

—¿En serio? Pero si vimos una película genial, con comida deliciosa. ¿Qué más podría faltar?

—Música, por ejemplo.

—¡Oh, pero eso se arregla rápido! —el felino iba a comenzar a cantar, pero rápidamente Marinette le tapó la boca, a lo que él alzó una de sus cejas.

—Si despiertas a mis padres, ambos estaremos en problemas —le recordó mientras quitaba sus manos de la boca del felino.

—Sí, por experiencia no quiero ver a tu papá enojado de nuevo —ambos asintieron ante eso —. No me gustaría enfrentarme a él de nuevo.

—Tampoco me gustaría verlo akumatizado de nuevo, aunque por ahora eso es imposible —ambos asintieron. En eso, la azabache tuvo una idea y gracias a eso, sonrió —. Creo que ya sé que podemos hacer antes de que tengas que irte —en eso, rápidamente la azabache tomó una de sus almohadas y golpeó a Chat Noir, el cual se movió debido a la sorpresa, fue un golpe inesperado —. Tienes que estar más alerta, Gatito —se burló.

—¡Golpeaste a un superhéroe! —exclamó.

—Y lo volvería a hacer —nuevamente fue más rápida, volvió a golpearlo.

—¡Me vengaré! —aseguró el felino.

—Creo que para eso necesitas una almohada —le guiñó el ojo.

Y así comenzaron una guerra de almohadas, olvidando que no debían hacer mucho ruido para no despertar a los padres de la azabache, por suerte para ellos, ambos tenían el sueño pesado y no se despertaron, aunque sí sintieron algunos ruidos, pero pensaron que serían gatos callejeros corriendo o jugando cerca.

Conociendo a los padres de Marinette, seguramente no los hubieran regañado, jajaja. XD

Aunque en la vida real... las cosas serían bastante distintas ahora que lo pienso...

En fin, no olviden dejar su voto, por favor. :3

Hoy es el último día de mi semana de vacación, mañana vuelvo a la solitaria realidad. Mis compañeros me dejan sola en los recreos. T_T

Mayo MarichatDonde viven las historias. Descúbrelo ahora