—¿Qué te parece si esta noche vamos por helado, Princesa? —propuso el felino.
—¿Quieres que vayamos por helado? —preguntó la azabache sin poder ocultar la sorpresa en su tono de voz —, ¿te recuerdo lo que sucedió la última vez con André?
—Sé que a él no le gusta mucho la idea de que estemos juntos, pero sus helados siguen siendo los mejores de todo París —respondió el felino —. Además, en ese entonces nosotros todavía no éramos novios, ahora lo somos —la azabache le dirigió una mirada de "¿debo recordarte que es una relación secreta? —. Oh... —ella asintió —, podemos ir solo como amigos, si adulamos su helado no tiene porque enojarse, además, recuerda que los villanos ya no existen, al menos no por ahora y si llega a suceder cualquier cosa, aquí estaré para protegerte —le dio un beso en la mejilla —. Ahora que lo pienso, hace mucho no he sabido nada de Ladybug, ¿estará bien?
Marinette vio la preocupación en el rostro de su Gatito y sonrió.
—¿La extrañas, Gatito?
—No te pongas celosa, Princesa —la azabache sonrió y casi suelta una risa, ¿ponerse celosa de ella misma? Eso podría ser un poco raro —. Ladybug y yo nos conocemos muy bien, somos compañeros y somos un gran equipo, creo que por esa razón funcionamos bien: ambos nos entendemos, somos mejores amigos.
—Son un gran equipo, ustedes nunca pierden.
—Claro, nos entendemos, sabemos complementarnos —ambos sonrieron —. Espero que este bien, después de nuestra salida le escribiré —Marinette no pensaba en transformarse en Ladybug hasta que ocurriera algo, Alya le había dicho que se relaje, que no piense en el futuro y en cosas que no suceden, después le da ansiedad y eso no es agradable —. ¿Lista para irnos, Princesa? —Chat estiró sus brazos.
—¿En serio me quieres llevar en tus brazos?
—¿Existe algo más romántico? —le guiñó un ojo.
—Ay, Gatito —a Marinette le encantaba estar en los brazos de su novio, pero prefería que él no lo supiera, no quería alimentar su ego.
*
—¡Chat Noir! —fue lo primero que exclamó André al ver al felino, ignorando por completo a Marinette —, hace mucho que no te veo, es bueno ver que estás bien, ¿qué hay de Ladybug, ella está bien?
—Ambos estamos bien, André, gracias por preguntar —el felino sonrió. Marinette se sintió aliviada, parecía ser que ella no importaba en ese momento, eso era lo mejor si significaba que André no se enojaría —. Vinimos por helado —entonces Chat la acercó a su hombro.
André vio a Marinette, ella se sentía nerviosa, él sonrió.
—¡Marinette! ¡Hace mucho que no te veía! —exclamó el heladero —, me alegra ver que todos están bien. ¡Les daré helados enseguida! ¡El carrito invita!
Una vez que tuvieron sus helados, ambos se dirigieron a una banca y se sentaron.
—Es bueno ver que André nos quiere, por fin no se enojó por vernos juntos —comentó el felino —. Yo solía decir que tenía un encanto magnético, creo que te he contagiado un poco, aunque tú eres adorable, es imposible no decir cosas positivas de ti.
—Y tú no eres tan engreído como yo pensaba, Gatito —respondió la azabache, eso provocó que el felino frunciera su ceño, se veía bastante adorable, la azabache no pudo evitar reír ante eso.
