~33~
Sasuke
Naruto tomaba mi mano con fuerza mientras corríamos a toda prisa.
Su agarre era firme, casi desesperado.
Aun así, se veía muy serio. Su rostro no reflejaba emoción alguna, a pesar de lo estresante del momento.
Salimos al exterior.
El aire frío de la noche nos golpeó de inmediato.
A lo lejos, las sirenas de la policía se escuchaban cada vez más cerca, rebotando contra los árboles y las paredes del edificio.
El sonido era ensordecedor.
Llegamos hasta nuestras motocicletas.
Naruto tomó mis hombros y me obligó a mirarlo a los ojos.
—¿Vas a dejarme ahora, Sasuke?
Ni siquiera tuve que pensarlo.
Negué con fuerza.
Él me sonrió.
—Tú irás primero… nosotros te cubrimos.
Me arrojó las llaves.
Inmediatamente corrí hacia mi motocicleta y, con manos temblorosas, intenté encontrar la ranura correcta para encenderla lo más rápido posible.
Las sirenas ya estaban prácticamente encima de nosotros.
Levanté la mirada.
Una patrulla frenó de golpe a tan solo unos metros de distancia.
Las luces rojas y azules bañaron todo el lugar con destellos violentos.
Naruto estaba a punto de impulsarse para subir a su motocicleta cuando la puerta del vehículo policial se abrió.
Papá bajó de la patrulla.
Arma en mano.
No me miró.
Aunque sé que ya sabía que yo estaba allí.
En lugar de eso, empuñó su arma con firmeza y apuntó directamente a Naruto.
Mi Naruto.
El amor…
El estúpido y maldito amor.
Es lo más bello que puede existir en este mundo.
Pero también es lo más putrefacto que puede existir.
Puedes tener ojos…
y convertirte en un completo ciego por él.
Puedes tener piernas…
y paralizarte si así lo dicta tu corazón.
Puedes ser la persona más inteligente del mundo…
y convertirte en un completo imbécil por él.
El amor te nubla.
Te roba cualquier pensamiento que puedas llamar propio.
Te arrastra.
Te domina.
Tanto…
que incluso puedes sacar fuerza de donde parecía no existir.
Eso…
Todo lo anterior junto…
fue exactamente lo que me ocurrió a mí.
Incapaz de pensar, corrí hacia Naruto a toda prisa.
Le arrebaté el arma de las manos.
Y lo empujé con tanta fuerza que cayó de rodillas sobre el pasto.
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Todo lo que pidas
Action-Gracias, Sasuke... Sin ti no lo hubiéramos logrado. Me arrepiento. Dios... me arrepiento. Papá... Itachi... tenían razón. Naruto tomó mi mandíbula y me obligó a mirarlo. No había culpa en su rostro, ni miedo, ni siquiera parecía impresionado por lo...
