-Sasuke:
El techo era blanco.
Completamente blanco.
Igual que las paredes, las sábanas y prácticamente todo lo que alcanzaba a distinguir a mi alrededor.
Me incorporé de golpe.
Un dolor agudo me atravesó el hombro y el cuello, arrancándome un quejido. Llevé una mano hasta la zona lastimada y entonces reparé en los vendajes que cubrían parte de mi cuerpo.
Parpadeé varias veces.
El olor a desinfectante.
El sonido constante de algún aparato médico.
La luz demasiado intensa sobre mi cabeza.
Un hospital.
Los recuerdos comenzaron a regresar de golpe.
Naruto.
La persecución.
Los disparos.
Deidara.
Apreté los puños bajo las sábanas.
Lo habíamos dejado con vida.
Esa sola idea consiguió que la rabia regresara de inmediato.
Aparté las mantas con intención de bajar de la cama, pero apenas apoyé los pies en el suelo, la puerta se abrió.
Pain entró.
-Cálmate.
Lo miré con impaciencia.
-Hoy desentuban a Naruto... Tengo que estar con él.
Pain se quedó observándome durante unos segundos.
Después sonrió.
Una sonrisa extraña.
Demasiado tranquila para lo que acababa de decir.
-Sasuke... Le desentubaron ayer.
Abrí los ojos, sorprendido.
-¿Ayer?
Pain asintió.
Me puse de pie de inmediato, ignorando el dolor que recorrió mi cuerpo.
Lo miré fijamente.
-Llévame con él.
-Deidara:
Ni siquiera tuve derecho a un juicio.
El traslado fue inmediato. Apenas terminé de declarar, me colocaron las esposas y me condujeron por aquellos interminables pasillos de concreto, bajo la mirada indiferente de los oficiales.
El ruido de las rejas cerrándose a mi alrededor se repetía una y otra vez. Un estruendo metálico detrás de otro, como si cada puerta que atravesaba se encargara de recordarme que, a partir de ese momento, ya no pertenecía al mundo de afuera.
Los chiflidos y las vulgaridades de los demás reclusos comenzaron apenas entré al pabellón.
Las voces se mezclaban entre sí. Algunos golpeaban los barrotes, otros se reían y lanzaban comentarios que preferí ignorar.
No era la primera vez que escuchaba algo así.
Y, sinceramente, tampoco me importaba.
O al menos eso intentaba convencerme.
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Todo lo que pidas
Action-Gracias, Sasuke... Sin ti no lo hubiéramos logrado. Me arrepiento. Dios... me arrepiento. Papá... Itachi... tenían razón. Naruto tomó mi mandíbula y me obligó a mirarlo. No había culpa en su rostro, ni miedo, ni siquiera parecía impresionado por lo...
