Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

Treinta y uno

742 76 9
                                        


~17~





Naruto



—¿Naruto…?

—¿Estás en tu casa?

—Sí… en mi alcoba.

—¿Te aseguraste de que nadie nos escucha?

—Por supuesto…

—Bien… muy bien, Sasuke. Escucha con mucha atención. Lo primero que necesito que hagas es buscar en la computadora de tu padre. Necesito que encuentres el expediente de cada uno de los oficiales que trabajan en la comisaría con él. Tómales un par de fotos y envíamelas.

Hubo un breve silencio.

—Eso… Naru… no lo sé… Papá es muy cuidadoso con sus cosas. Jamás lograré colarme en su despacho.

—Oh, vamos, Sasuke… sé que puedes hacerlo. Confío en ti… te necesito.

—Naru…

—Por favor. No soporto estar lejos de ti. Solo han pasado un par de horas y ya siento que te necesito aquí conmigo… O… ¿acaso tú no me quieres?

—Sabes que sí…

—Entonces, vamos, Sasuke. ¿Puedes hacer esto por mí?

El silencio volvió a estirarse unos segundos.

—Bien… buscaré la manera.

Una risa suave escapó del otro lado de la línea.

—Ese es mi chico. Recuerda que, entre más pronto lo logres… más pronto iré por ti. Te amo.

—Te amo.

—No vuelvas a llamar hasta que consigas esas fotos.

—Pero…

—No podemos arriesgarnos, Sasuke.
Hasta pronto… y cuida ese lindo trasero por mí, ¿quieres?

—Sí…

La llamada terminó.

Sonreí mientras bajaba el teléfono.

Shikamaru, sentado frente a mí, levantó una ceja.

—¿Por qué no le dejas llamarte?

Lo miré con fastidio.

—¿Bromeas?

Tomé el vaso de whisky de la mesa y bebí un trago.

—Lidiar con ese chiquillo… seguro me llamaría cada hora del día.

Shikamaru soltó una leve risa.

—Lo sé… pero al menos deberías mantenerlo contento para que haga un buen trabajo.

Me encogí de hombros.

—Lo hará… tranquilo. Si se lo pido, seguro se arroja a un pozo sin dudar.

Tomé mi chaqueta del respaldo de la silla y agarré las llaves de mi moto.

—¿A dónde vas? —preguntó Shikamaru.
Le sonreí.

—¿A dónde más?

Me incliné, le quité el cigarrillo de entre los dedos y salí por la puerta con una enorme sonrisa.








Sasuke




Me tomó un par de días.

Tenía mucho miedo. Estaba muy nervioso.

Todo lo que pidasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora