~25~
S
asuke
A pesar de que Jugo mantenía su distancia, había momentos en los que intentaba acercarse a mí.
No he hablado con él, pues no he tenido el valor de romperle el corazón. Sé que me quiere.
Hoy es viernes, mi último día en el colegio.
El próximo lunes ya no volveré, y Jugo no se merece que lo abandone sin una explicación. Ha sido tan bueno conmigo…
Tomé su mano y lo guié hacia la azotea.
Me sentía realmente mal por él, pero era lo mejor. No se merece que siga mintiéndole.
—Quiero hablar contigo.
—¿Qué pasa, Sasu…? Te noto extraño. Todo bien, ¿no?
—De hecho… no.
—¿Qué sucede?
—Me enviarán a una academia militar.
—¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! Hablaré con tus padres. No pueden llevarte así como así.
—Supongo que es lo mejor. No quiero estar aquí…
—¿Por qué?
—No importa…
—¡Claro que importa! Desde que volviste supe que algo no andaba bien contigo. Siempre estás triste y perdido en tus pensamientos. Dime qué te sucede. Yo puedo ayudarte. Haré cualquier cosa.
—No, Jugo… no necesito que hagas nada por mí. Solo quería agradecerte todo lo que has hecho por mí… y despedirme. Hoy es mi último día en el colegio.
—No, Sasuke… escucha. Dime en qué academia estarás. Hablaré con mis padres y también me inscribiré ahí.
—¡Dios! ¡No harás algo como eso! Escucha… hay alguien más. Estoy enamorado como un maldito idiota de otra persona.
—No mientas…
—No estoy mintiendo. Es la verdad. Perdóname… no te mereces algo como esto.
Me miró con dolor.
—No entiendo… ¿cómo pudiste conocer a alguien más? ¿En qué momento?
—Lo siento.
—¿Por qué no me lo dijiste desde el primer día? Todo este tiempo estuve como un idiota preocupado por ti. Creí que…
Bajó la mirada, enfadado. Apretó los puños, dio media vuelta y se marchó, dejándome solo.
No quería lastimarlo… pero era algo que debía hacer.
Volví a clases, o al menos a lo que quedaba de ellas.
La esperanza que mantenía por Naruto, con el pasar de los días, se hacía cada vez más pequeña.
Y no fue hasta hoy viernes, cuando sonó la campanilla que indicaba el final de las clases, que al fin me di cuenta de lo estúpido que fui al esperar algo que nunca iba a suceder.
Tomé mis cosas y las guardé rápidamente en mi mochila.
Solo quería salir de ahí.
Pero tan pronto salí del salón, Jugo me esperaba recargado en una pared.
Suspiré y caminé directo hacia él.
Aún con la mirada baja, hablé:
—Lo siento.
—No importa… te quiero, Sasuke, y eso no va a cambiar. No quería que te fueras sin despedirme.
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Todo lo que pidas
Aksi-Gracias, Sasuke... Sin ti no lo hubiéramos logrado. Me arrepiento. Dios... me arrepiento. Papá... Itachi... tenían razón. Naruto tomó mi mandíbula y me obligó a mirarlo. No había culpa en su rostro, ni miedo, ni siquiera parecía impresionado por lo...
