Mirando afuera de la persiana de su habitación, a Winnie, la vista le causaba tristeza y no era porque fuese fea, era solo porque casi nunca fue feliz en ese lugar, era como si ella no pertenecía a ese sitio y no conocía a las personas que llamaba familia.
Sentía un nudo en la garganta, la soledad la estaba arropando como una manta negra. No, no podía permitir que la tristeza la sumergiera otra vez, ella ya no estaba sola y ya no vivía ahí, eso era solo una visita.
Winnie se sentó en la cama, que era demasiado grande para una adolescente y contemplo la habitación, estaba decorada con colores que reflejaban alegría, algo que entres esos cuatros muros no existía; debía reconocer que era muy bonita, lástima que ahí no hubiese nada que ella sintiera suyo. Las paredes pintadas de rosado, era un color que le gustaba cuando era una niña, pero ya no era una niña, le hubiera gustado cambiarla un poco, pero ella no podía hacerlo porque decepcionaría su querida madre ya que según ella ese es el color femenil por excelencia.
El grande closet lleno de vestido, zapatos y joyas que su madre eligió para ella. "Es propio la habitación de la princesa de sus padres, la pupila de sus ojos"
Ese pensamiento le causo risa amarga desde su interior, porque la única cosa que siempre había deseado eran unos padres de verdad y eso precisamente era lo que no tenía, ellos eran solo un espejismo.
A veces había visto un poco de afecto, por poco tiempo se comportaban como padres amorosos, pero que de un momento al otro cambiaban. Su padre le había mostrado más afecto que la madre. Se recordaba que de pequeña cuando su madre se marchaba de viaje por causa de su trabajo o de vacaciones, que solía hacer con su amiga Betsy Green, su padre jugaba con ella, la sacaba a pasear, le daba de comer muchas cosas que de insólito no comía con su madre presente. Su madre también muchas veces la consentía, pero lo más extraño era que todo sucedía cuando su amiga se iba de viaje por largo tiempo, luego cuando volvía su amiga, su madre volvía a ser fría y lejana.
Ya era casi hora de cenar y Winnie tenía que bajar. Salió de la habitación y con una calma fingida fue a la sala en adonde estaban su madre y su padre, a ellos le gustan beber una bebida antes de cenar. Mientras Winnie se acercó escucho la voz de la Señora Green. Se acercó despacio para que no la escucharan llegar, en la sala estaban solo su madre y la Señora Green, su padre no se veía por ningún lado.
-Yo te lo dije querida que no te metiera a recoger perros callejeros cuando no sabes de que perra nacieron- Le estaba diciendo Betsy a su amiga.
Elisabeth que era el nombre de la madre adoptiva de Winnie, parecía un poco triste -Lo se Betsy, pero era tanto mí deseo de ser madre que no me importaba de qué vientre viniera, que con mi amor y una buena educación no iba a ser como sus padres biológico-
-Tu fuiste demasiado ingenua y no tuviste fortuna- Mientras Betsy hablaba su madre movía con resignación.
"esa mujer es horrible no la soporto" Pensó Winnie mientras escuchaba todo a escondida.
-Pero fuiste tú que me ayudaste y me dijiste que su madre biológica era una joven adolescente que había cometido un error y que ella quería a su bebe solo que no podía tenerla- Elisabeth le dijo sin enojó.
-Pero eso no quita que te salió bien mala y es una desagradecida-
-Betsy, es solo una niña-
-Elisabeth, basta de defenderla, tú bien sabes que se fue a vivir a Raleigh para poder hacer lo que le da la gana, tú misma me dijiste que su amiga es una vagabunda ¿Que tú crees que está haciendo sin nadie que la controle? seguramente anda de fiesta en fiesta y de hombre en hombre y más si vive con esa vagabunda como dices tu- Elisabeth asintió con la cabeza.
"¿Le está dando la razón a esa bruja?" Winnie estaba indignada.
-Y ella que tenía una amiga maravillosa en Stefani, pero ahora no pienso que serán amigas, Stefani es una niña con mucha clase y su educación no le permitirá ser amiga de Winnie-
"Si supieras que Stefani es la chica más puta de la alta sociedad y que se lo da a quién sea especialmente si le hacen buenos regalos. Me cansé de todo esto, Hope me dio una llave del apartamento por si ella no estaba ahí"
Winnie subió a su habitación, recogió lo necesario y lo metió en un bolsón. Mientras bajaba las escaleras vio a Betsy que salía de la oficina de su padre.
"¿Qué cosa estaba buscando en la oficina de Aaron?" Betsy vio la vio y Winnie por un momento pudo notar que Betsy se asustó, pero le paso de una vez y le sonrió hipócritamente. Winnie terminó de bajar las escaleras y Betsy la encontró en el camino.
- ¿Querida Winnie ya te vas, no te queda a cenar? Es tanto tiempo que no compartimos-
"Maldita hipócrita"
-Señora Green, tengo muchas cosas que hacer, si me perdona debo saludar a mis padres-
-Está bien querida, pero trata bien a tu madre, la pobre Elisabeth está tan desilusionada de ti, yo no entiendo a tu madre cualquier madre estaría orgullosa de tener una hija como tú-
"Esta mujer es peor que la basura más hedionda"
Betsy le tomó una mano Winnie y le sonrío tiernamente, o por lo menos eso es lo que ella pensaba Betsy, a Winnie le pareció que estaba estreñida -Sabes que puedes contar conmigo en lo que quieras, yo estaré ahí para ayudarte en lo que necesites- Betsy le acarició una mejilla.
"¡Dios! Esta mujer no sabes cómo usar el perfume, tiene un olor horrible y fastidioso, parece que se dio un baño en el perfume"
-Gracias Señora Green lo tendré pendiente, voy a saludar a mis padres- Winnie corrió antes de que a Betsy se le ocurriera darle unos de sus besos en el aire.
Winnie se sentía una hipócrita porque no soportaba a esa bruja y debería mandarla al diablo, pero no podía, Betsy era la mejor amiga de Elisabeth de toda la vida y si Winnie la ofendía sentía que perdería por completo a sus padres, ellos eran la única familia que tenía aún sintiendo que ellos no la querían, pero ella los quería.
Cuando entro en la sala sus padres estaban sentados hablando, al notar su presencia dejaron de hablar y Winnie otra vez se inundó de tristeza.
Winnie se despidió rápidamente de ellos y corrió afuera de ahí, no le dio el tiempo para que le hicieran pregunta o la regañaran.
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DANZA MORTAL
RomanceHope Cooper, llamada por quienes las conocían Dance, había perdido su madre al nacer y su padre cuando era tan solo una niña de 8 años. Esta circunstancia la habían dejado sin ninguna pariente, pero un querido amigo de su padre se hizo cargo de ella...
