Hope se despertó, sudada, la respiración entrecortada y con su clítoris palpitante. Otra vez había hecho un sueño bañado. Desde la primera noche que había dejado a Cedric continuaba hacer esos tipos de sueños, dejándola siempre más frustrada.
Se levantó de la grande cama. No era la insólita cama de dos plazas y media, era una de esa cama en la que debía mandar a fabricar las sábanas porque grandes así no eran en comercio ya que las camas de esa grandeza debían mandarla hacer aposta.
Hope, junto con Dylan y Edgar, decidieron mudarse en una grande casa a Charlotte que era de propiedad de ella, ningunos de los apartamentos de Frederick tenían la seguridad ni el espació que a ellos le servía.
Se quedarían allí solo por un tiempo, pero pronto se debían de ir. Más que una casa era una mansión de dos pisos, con un inmenso jardín, tenía vídeo cámara por todos lados y los muros que las rodeaban tenían electricidad, si alguien trataba de atravesarlo sin permiso se quedaba electrocutado, antes de entrar en el jardín se debía atravesar una calle privada que también pertenecía a Hope, estaba bien controlada, Hope tenía hombres por todos lados de la calle privada, hombres preparados para disparar a quién sea que tratara de acercarse a la mansión sin ser invitado.
La cocina era grande de color marrón, sala para almorzar tenía una grande mesa marrón en donde se podían sentar cómodamente veinte personas, tenía un grande salón, una sala y muchas habitaciones, Hope no las había contado, pues la verdad era que no le interesaba, era solo una casa más de las muchas que tenía, probablemente nunca estaría en ella más de una semana.
La habitación de Hope era casi grande como uno de los apartamentos en la que vivió en los últimos tiempos, los colores eran claros y la verdad es que le causaban ansia, pasaba del caqui, al color crema y al blanco, aunque si el resto de la casa no es así.
Bajo los dos escalones en donde estaba su cama y fue para al baño a hacerse una ducha, después que termino de ducharse, entro en el grande vestidor y se vistió con Jeans, franela verde oliva y bota negra.
Hope salió de la habitación y fue a la cocina en donde estaban Dylan y Edgar. Cuando entro en la cocina ellos estaban hablando con alguien, al parecer era uno de los hombres de ella.
- ¿Que sucede? - pregunto haciendo que los tres sujetos se sorprendan ya que no se habían dado cuenta de su presencia. Cuando ella los miro más detenidamente no le gustó para nada lo que vio, algo sucedía y no era nada de bueno.
"¡Maldición! ¿Es que uno no puede estar en paz por unos días? ¡Bueno! A ver qué mierda sucede ahora" - ¿Quién es el primero que va a inicial a hablar? –
Hope fue a sentarse en la mesa y se sirvió el desayuno, inicio a comer y aun nadie había dicho nada, sin levantar los ojos de su plato le dio un puño a la mesa para que se dieran cuenta de que su paciencia se estaba acabando y que no pensaba esperar por mucho más tiempo que alguien le dijera lo que quería saber.
Hope sintió pasos que se alejaban, Dylan y Edgar se sentaron en la mesa de frente a ella, la miraron para luego mirarse ellos. Mientras Hope bebía su jugo de naranja los observaba.
-Secuestraron a Winnie- Le soltó Edgar. Hope se levantó de la mesa, se podía ver todo su cuerpo temblare, la rabia la consumía.
La rabia que tenía Hope era grande igual que el miedo que sentía de poder perder a la pequeña Winnie, era por eso que ella evitaba ligarse a las personas sentimentalmente, el dolor que le producía poder perderla era inmenso, el solo pensar que alguien le estaba haciendo daño era insoportable, en ese momento estaba también enojada con ella misma por permitir que Winnie se alejara de ella, por no protegerla como debía, se sentía culpable por querer pasar el tiempo solo con Cedric, dejando todo el resto en el interfería.
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DANZA MORTAL
CintaHope Cooper, llamada por quienes las conocían Dance, había perdido su madre al nacer y su padre cuando era tan solo una niña de 8 años. Esta circunstancia la habían dejado sin ninguna pariente, pero un querido amigo de su padre se hizo cargo de ella...
