Otra noche como esa y Walker estaba dispuesto a dejar ese trabajo, para él no valía la pena, se pasó toda la noche despierto. Esos dos se habían pasado toda la noche follando como conejos, gritando y Ululando peor que los lobos, tuvieron en eso hasta la seis de la mañana, parecían que tenían un concurso a quién gritaba más fuerte. Como puede un pobre soldado en pensión como él hacer su trabajo bien si no puede dormir ni siquiera un par de horas, es verdaderamente una fortuna para Walker que iniciaron ahora y no antes, esperaba solo que la próxima vez lo hagan en la habitación porque él ya no podrá resistir otra noche como esa sin tener por lo menos una mujer a su lado.
"Necesito un café antes de que el Señor Thompson necesite de mi servicio"
...
-NOOOOO- Sintió Cedric gritar del baño, en seguida me levanto de la cama y corrió de una manera endemoniada para el baño -Lo mato, lo mato- Escucho decir a Hope mientras estaba entrando en el baño. Cedric la vio a través del espejo del baño, aún esta desnuda como el día en que nació, la excitación de Cedric no había disminuido de mucho y al ver el dulce sexo de ella, le llegaron ganas de doblarla y follarla por detrás.
Hope, estaba de frente al espejo controlando su largo y sexi cuello en donde tenía algunas marcas que Cedric le había dejado orgullosamente, su rostro, sus hombros, sus fabulosas tetas, su vientre plano y tónico, sus muslos, todo tenía marca hechas por él, al igual que sus brazos y toda la parte de atrás de su cuerpo esta igual que la parte delantera. Al ver su obra de arte, Cedric no podía evitar la sonrisa de lobo que se le dibujaba en el rostro.
"Oh, oh, oh, esto no está nada bien" Pensó Cedric, cuando sonriendo levantó la mirada y vio los ojos mortalmente enojados de Hope, dándose cuenta inmediatamente que la persona a la que ella quería matar era precisamente él, Cedric decidió que era mejor escapar, amaba demasiado la vida y además era aún muy joven para morir.
-CEDRIC THOMPSON, ERES HOMBRE MUERTO- Gritó Hope, pero Cedric ya estaba escapando. Salió de la habitación sin importarle que estaba completamente desnudo y que se podía encontrar con Walker o peor con Linda. Ya se imaginaba a la pobre mujer al ver su anaconda tan grande y semi erecta, seguramente se desmaya no creía que ella haya visto en toda su vida un pene así de grande como el suyo. Cedric creía su pene era único, que no existía otro o más grande del suyo. Él estaba consiente de ser muy vanidoso y seguro de sí mismo con respeto a su cuerpo, que se podía hacer si era la verdad, pero ahora era mejor que se concentrara en escapar y en donde poder escapar de la furia incontenible de Hope.
Hope, lo alcanzó en el salón, la vio correr de una manera muy chistosa, parecía una pata, no, la verdad era que sembraba haber pasado una semana galopando sobre un caballo sin bajarse a reposar.
Cedric no puedo evitar el reírse a carcajadas, doblándose en dos de la risa, sus piernas se sentían floja de tanto reír y no tenía la fuerza de escapar a esconderse, dándole la oportunidad a Hope de agarrarlo. Ella no reía, al contrario, se veía más enojada. Hope inicio a pegarle. Cedric trataba de protegerse, pero la risa no lo dejaba.
- ¿Te das cuentas de lo que me hiciste? - Hope continuaba a pegarle, aun estando enojada con Cedric, sus golpes eran como lo de cualquier otra mujer que no pensaba hacer verdaderamente daño a su compañero.
-Claro que se lo que te hice, te hice perder el control y gritar de placer- Su risa se estaba calmando, provo a tener una voz altanera, pero no lo logro, ya cuando se calmó de reír, se estampó una sonrisa de lobo que no se le quería ir de los labios.
Ella lo miró de mal manera y después se lanzó otra vez sobre de él en una lucha. Lo golpeaba, le jalaba los cabellos. Cedric sabía que no estaba verdaderamente enojada, todavía no le había dicho por qué del su enojo simulado, no pensaba que fuera porqué él era el motivo de que caminará como un jinete. Desafortunadamente Walker eligió propio ese momento para presentarse y Cedric de instinto se puso delante de Hope para cubrir su desnudes.
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DANZA MORTAL
RomansaHope Cooper, llamada por quienes las conocían Dance, había perdido su madre al nacer y su padre cuando era tan solo una niña de 8 años. Esta circunstancia la habían dejado sin ninguna pariente, pero un querido amigo de su padre se hizo cargo de ella...
