TRES AÑOS Y MEDIO MÁS TARDE
Habían pasado seis meses de cuándo volvieron de la isla y desde que llegaron no habían tenido un día de reposo. La empresa de Cedric se había convertido en la numero uno en su sector en el mundo, trasformando a Cedric en el octavo hombre más rico del planeta a pesar de que por tres largos años no le había dedicado tiempo y en los últimos seis meses le había dedicado muy poco tiempo, ya que tenía cosas más importantes que hacer.
Un par de años antes de volver al Carolina del Nord, Hope y Cedric compraron una casa a Waxhaw con mucho terreno en sus entornos, no eran interesados a la casa, solo al terreno, demolieron la casa y construyeron una que cubría todas sus necesidades. Fueron muy pocas veces que visitaron para ver cómo iba la construcción, pero en esas pocas veces lograron comprar todas las propiedades que estaba cerca de la de ellos, logrando cerrar la avenida que se convirtió en privada, los vecinos de ellos ahora eran Marian, Winnie, Abigail, Edgar, Dylan, Frederick y Brenda, los últimos dos se habían casado en el mismo año que compraron el terreno.
A Hope le gustaba tener toda su gente trabajando para ella y prefería que todos vivieran cerca, porque nunca se sabía cuándo lo podía necesitar, era ese el motivo por lo que las personas clave de su grupo vivían más cerca de ellos que los demás. Hope había dejado dos casas vacías, una al lado de Dylan y otra al lado de Edgar.
Dylan y Edgar vivían cada uno al lado de la casa de Hope y Cedric, las dos casas que no estaban ocupada eran para los dos compañeros de Hope que Cedric aun no sabía ni siquiera el nombre, lo único que sabía era que desde casi cincos años estaban en una misión secreta y que nadie sabía de ellos, pero Hope le aseguró que muy pronto volverían.
Los años pasado en la isla habían transformado a Cedric en un soldado y como Hope, tenía sus habilidades. Había participado a algunas misiones, ya pudo sentir el gusto amargo que conllevaba quitarle la vida a un ser humano, ver como su vida se le escapa del cuerpo y saber que fue él que lo hizo. El dolor y la culpa casi lo consumieron, sentía siempre el olor de la sangre, no existía jabón ni perfume que se lo llevara, estuvo cerca de la locura y casi perdía a su familia. Se convirtió en un hombre encerrado en sí mismo y no le importaba nada, pero gracias a su esposa pudo salir a floté y entendió que él no le quitó la vida a un ser humano, sino que salvó muchas vidas inocente con su acto y no solo, también salvó la suya, ya que se había encontrado en una posición en que tenía la espalda contra la pared, porque si no era el criminal era Cedric. Hope le había hecho notar que esa persona había destruido muchas vidas y que continuaría hacerlo sin piedad porque ese fue el modo que decidió de ganarse la vida, secuestrado personas inocentes y vendiéndola a personajes sin escrúpulos y que para conseguir sus víctimas no pensaba un segundo en exterminar enteras familias.
Sobré Betsy, púes aún no han logrado destruirla por completo, pero estaban haciendo en modo que sufriera un poco, por lo menos en los económico. Betsy poseía algunas boutiques de grandes etiquetas, para ser más preciso eran seis boutiques y ellos le hicieron perder vendedores y clientes, llevando a Betsy a deber vender todo a bajo precio y quienes los compraron fueron Cedric y Hope a nombre de una sociedad ficticia.
La construcción en donde estaban las boutiques era en buenas posiciones, pero a Hope no le gustaba eso de vender vestimentas de marcas y transformaron tres de las boutiques en una cadena de salones con spa solo para mujeres, con trabajadoras solo femenina, un lugar en donde se hacían todos tipos de tratamiento de belleza a bajo precio, un lugar en donde no importaba cuanto ganabas, todas podían permitirse un día de relax en ese lugar.
En toda esta maravilla existía un único problema, y era que debían reservar y la espera era muy larga por causa de la gran cantidad de personas que querían ir porque aparte de que eran económicos, eran muy bonitos y habían creado un ambiente de relajación increíble y mientras las mujeres están esperando que llegue su turno se sentaba en una pequeña sala inglesa, en donde le servían de beber la bebida que más le agradaba y comen algunos bocadillos.
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DANZA MORTAL
RomanceHope Cooper, llamada por quienes las conocían Dance, había perdido su madre al nacer y su padre cuando era tan solo una niña de 8 años. Esta circunstancia la habían dejado sin ninguna pariente, pero un querido amigo de su padre se hizo cargo de ella...
