— ¡EY CHARLY, MUEVE TU MALDITO TRASERO DE ESA CAMA! — gritó Kendall, golpeando la puerta de mi nueva habitación repetidas veces.
¿Por qué siempre me despierta él?¿Y gritando? Odio despertar así...
Estoy segura que lo disfruta el muy desgraciado
— ¡PORQUE NO TE VAS A LA MIERDA! — respondí acomodándome nuevamente en mi cama.
Pero segundos después sentí que la puerta de mi habitación se abría y que alguien me cinchaba de los pies provocando que cayera al suelo de una forma bastante brusca.
— ¡¿QUÉ ES LO QUE TE PASA IMBÉCIL?! — grité furiosa poniéndome de pie mientras Kendall salió corriendo desesperado de la habitación.
Salí de mi habitación encontrándome con una enorme fila para el baño.
— ¿Dónde está Kendall? — pregunté enojada.
— No lo sabemos — respondió Kyle algo nervioso.
— ¡MIENTES! — exclamé mientras tomaba a Kyle por el cuello de la camisa y lo pegaba contra la pared. — Lo preguntaré una vez más...¿Dónde. Esta. Kendall?
Y ese mountro era yo por las mañanas...
— Se encerró en su habitación — contestó rápidamente y lo solté.
Caminé unos cuantos pasos hasta la habitación de Kendall y Connor, me troné el cuello y comencé a patear la puerta de la habitación. Estaba dispuesta a derribarla si era necesario.
— ¿¡QUÉ MIERDA LE ESTAS HACIENDO A MI PUERTA!? — gritó Connor horrorizado mientras le daba la tercera patada a la puerta. Me giré hacia él totalmente furiosa, echando humo por las orejas.
— ¡CORRAN, CORRAN POR SUS VIDAS! — gritó desesperado Daxon y todos comenzaron a bajar las escaleras.
Segundos después subieron las escaleras todos acompañados de papá quien me tomó en sus brazos con ayuda de Kyle y me llevaron al primer piso mientras yo gritaba que me soltasen de una vez.
— ¡CÁLMATE YA CHARLY! — ordenó papá en un grito y yo bufé resignada.
— Él me arrojo de la cama, me golpeé el trasero — dije haciendo una mueca de dolor.
«Pero ya me las pagará» pensé mientras una sonrisita malvada se pintaba en mi rostro.
— Oh no, no, no, no y no. Nada de bromas, nada de problemas, nada de nada. Hoy es su primer día de clases y tienen que dar una buena impresión, no quiero que el director me llame en el primer día de clase ¿me oyen? La advertencia va para todos — avisó papá al ver mi malévola cara y todos bufamos.
— Esta bien — dijimos al unisono.
— Bien a desayunar, les he preparado yo mismo el desayuno — presumió papá mientras caminábamos a la cocina — Ryan avísale a Kendall que ya es seguro bajar — Ryan salió corriendo escaleras arriba y yo reí.
Cuanto poder.
Me senté en la barra. Frente a mi había un tazón rojo, repleto de cereales y leche, y junto a el, una cuchara. Mis hermanos también tenían el mismo desayuno que yo, excepto Kyle, el toma café.
Todos miramos a papá arqueando una ceja.
— Wow papá, no esperábamos esto... — me burlé.
— Sí, debió llevarte toda la mañana — me siguió Ashton.
— Coman eso y cierren la boca — nos hizo una amenaza con sus dedos, como diciendo: los estoy vigilando. Y se fue de la cocina.
— ¿Ya todos se bañaron? — pregunté mientras terminaba mi desayuno.
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Somos 7 rubios
HumorUna casa. Siete hermanos. Siete rubios amantes de las bromas, las fiestas y el skate. Siete alocadas mentes que siempre están pensando en hacer algo "no muy bueno". Siete adolescentes con una gran capacidad para meterse en problemas. Ellos...
