Hoy es sábado. Un día muy esperado ya que es la fiesta de ese tal Gus. Fiesta a la cual no asistiré. ¿Por qué? Porque estoy castigada. ¿Qué, que hice para estarlo? Pues... nada. Bueno, sí. Si hice algo pero no fue la gran cosa, es decir, no era como para castigarme tanto. Sólo até a Kendall y a Daxon en uno de los árboles que hay en el patio, porque se burlaron de mí por no poder hacer las pruebas para entrar al equipo de fútbol. ¿Ven? No es la gran cosa, hemos hecho cosas peores y no nos dijo nada, pero amarro a mis hermanos en ropa interior en un árbol y me castiga.
Lo bueno es que no estaré sola, Ryan me ayudó, fue mi cómplice en todo eso, por lo tanto se quedará conmigo esta larga noche.
Los mellizos y Connor ya se habían marchado para la fiesta, Kyle también, solo que él se fue a otra fiesta con unos amigos de la universidad que pasaron a buscarlo. Y papá se estaba por marchar a casa de Sara.
— Bien. Tienen comida y todo lo necesario para sobrevivir, cualquier problema me llaman. Y ya saben, no pueden salir de la casa, ambos están castigados.
— Eres muy injusto. Cuando Kendall me lanzó por las escaleras no lo castigaste.
— Charly, le quité su auto por un mes — me recordó.
— Pues quítame el auto a mí.
— No tienes.
— Eso se puede arreglar — sonreí.
— No te compraré el auto hasta que conduzcas como un ser humano normal. Ahora debo irme — nos dio un beso en la frente a cada uno. — Adiós, los quiero. Pórtense bien.
— Adiós — dijimos al unisono y papá se fue.
— Voy por algo de tomar — avisó.
— Tráeme una soda — Ryan asintió y se fue.
Me senté en uno de los sillones y segundos después el Umpa Lumpa apareció con los refrescos.
— ¿Qué tienes ganas de hacer? — le pregunté.
— Pensaba hacer mi tarea de ciencias — escupí la bebida.
«Este niño esta maldito»
— ¡Dios, perdónalo, no sabe lo que dice! — mi hermanito me miró mal. — ¡Es sábado Ryan! ¡Es pecado hacer la tarea un sábado!
— Deja de gritar maldita loca. No tiene nada de malo querer hacer mi tarea.
— No la harás — sentencie. — No dejaré que la hagas. Esta noche tu y yo nos divertiremos a lo grande.
— ¿Y qué piensas hacer, Einstein? Porque por si no te has dado cuenta estamos castigados, y yo por lo menos, no quiero más problemas por tu culpa.
— Nos iremos de fiesta.
— ¿Qué?
— Lo que oíste, iremos a la fiesta de Gus. Ve a vestirte.
— No, no lo haré. ¿Estás loca? ¡No podemos salir de la casa!
— Las reglas están para romperse, mi querido Ryan. Ademas regresaremos temprano.
— No, claro que no. Están para ser obedecidas. Además tengo 7 años, no puedo ir a esas cosas.
— Sólo piénsalo, serás el primero de tus amigos que ya asistió a esta clase de cosas... serás muy popular.
— No.
— Vendrás conmigo igual, no te dejaré aquí solo. Así que decide ¿Iras en así o te cambiaras?
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Somos 7 rubios
HumorUna casa. Siete hermanos. Siete rubios amantes de las bromas, las fiestas y el skate. Siete alocadas mentes que siempre están pensando en hacer algo "no muy bueno". Siete adolescentes con una gran capacidad para meterse en problemas. Ellos...
