Dedicado a: sabrinaherrera04 y yola1144
— Ahora tienes una amiga — aseguré sonriente.
Él me miró.
— Dije que me agradabas, no que serías mi amiga.
— ¡Ay por favor! — grité exasperada. — Eres más complicado que una chica.
— No soy complicado.
— Claro que sí. Dices una cosa y después otra.
— Yo no dije nada de que seríamos amigos.
Bufé y medité un poco la situación. De lo contrario aquí habría un asesino y no sería Travis.
— Bien — lo miré ya más tranquila. — ¿Por qué no quieres que sea tu amiga? Y por tu bien que me des una buena razón porque si no...
— No es que no quiera — interrumpió.
— Continúa.
Pensó un momento en silencio.
— Charly, eres una buena chica. Graciosa, simpática, amigable y en el instituto la mayoría habla maravillas de ti... No quiero que por mi culpa te vean mal y salgan a decir estupideces.
— ¿Qué? ¿Por qué pasaría eso?
— Todos piensan que soy una mala persona y si somos amigos pensarán lo mismo de ti, y porque me agradas no quiero que eso te pase.
— Eres muy cursi — él entre-cerró los ojos. — Pero volviendo al punto. Nadie pensará nada de mi, y si lo hacen ¿Qué importa? Soy yo la que soy amiga de un asesino — bromee. — no ellos.
— Pero...
— Pero nada, al que no le gusta lo matamos y ya — él rodó los ojos.
— No es gracioso... Además no...
— Deja de poner excusas, seré tu amiga quieras o no.
— No puedes ser amiga de alguien que no quiere que lo seas.
— Comienzas a irritarme y si sigues te golpearé — advertí.
— ¿Y así haces amigos tu? — preguntó burlón.
— Oh, ahora estas de gracioso... Maldito bipolar — Murmuré lo ultimo pero él me oyó igual y comenzó a reír.
— Maldita agresiva — contraatacó.
— No soy agresiva.
— ¿Ah no? ¿Entonces para qué quieres eso? — preguntó señalando la rama con la que lo estaba apuntando.
¿Ah? ¿Cómo demonios llego esto a mis manos?
Tiré la ramita a un lado.
— Te juro que no se como paso — Travis soltó una carcajada y yo lo miré feo.
— Vamos, admite que te mueres por golpearme ahora mismo, doña agresiva — canturreo.
«Oh, claro que quiero golpearte, desgraciado»
Él me miró y comenzó a reír aún más.
— ¿Pensé en voz alta, verdad? — pregunté y asintió.— ¡Demonios!
— Eres muy graciosa — dijo entre risas. — Y lo mejor de todo es que no lo haces intencionalmente.
— No te burles, se supone que somos amigos.
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Somos 7 rubios
HumorUna casa. Siete hermanos. Siete rubios amantes de las bromas, las fiestas y el skate. Siete alocadas mentes que siempre están pensando en hacer algo "no muy bueno". Siete adolescentes con una gran capacidad para meterse en problemas. Ellos...
