Didicado a: TakumiA
— Entonces... ¿Aceptas la apuesta? — preguntó Daxon recostado sobre mi cama.
— Lo que sea por verte vestido de mujer.
Nos dimos las manos, aceptando el trato.
Bien todo esto comenzó porque Daxon me decía que yo era muy poco femenina y que jamás conseguiría novio si seguía así, ni nada por el estilo... Así que para mantener mi orgullo intacto, y para tratar de siempre llevarle la contraria, le dije que yo si podría conseguir novio cuando quisiese... entonces apostamos. Si consigo una cita para mañana a la tarde, él se vestirá de mujer y se paseara así por todo el instituto, de lo contrario, yo seré su esclava durante una semana.
Sólo pensar en eso me da escalofríos...
— Tienes hasta mañana a las seis de la tarde para conseguir una cita, mucha mala suerte — deseo poniéndose de pie y abandonando mi habitación.
En cuanto desapareció por la puerta, me di cuenta...
¿En qué mierda me he metido?
(...)
Me desperté milagrosamente de manera natural ya que ninguno de los chicos me llamó y mi alarma no sonó.
Un momento...
¡MI ALARMA NO SONÓ!
¡Mierda y más mierda!
La alarma era el plan "B", el "A" eran los gritos de mis hermanos... Pero ambos despertadores me fallaron.
Desesperada miro la hora, 10:34am.
¡Maldita sea mi suerte! voy llegando como tres horas tarde...
Tomó el celular y en éste hay pegada una nota.
"Espero que en verdad consigas esa cita hermanita"
Daxon, date por muerto maldito desgraciado.
Salí disparada de mi cama y me encerré en el baño. Me di una rápida ducha, ya que era muy tarde, sequé mi cuerpo y me vestí. Como era de mañana aún y hacia frío tomé una chaqueta negra.
Noté que tenía hambre cuando mis tripas sonaron, así que a las apuradas, desayune la pizza de anoche junto con un cafe.
Se lo que piensan... ¿Esta llegando tarde y se detiene a desayunar?... Pues, sí, de todas formas ya voy súper tarde.
Además ese es un gran desayuno y no me lo puedo negar, a muchos puede que les parezca asquerosa esa combinación pero yo la amo.
Tomé mi mochila, llaves, celular y skate y salí de mi casa.
Me monte en mi skate y comencé a andar hacia el instituto.
Iba distraída pensando en matar a Daxon de mil maneras posibles, cuando un coche negro me embiste de pronto.
Alto. ¿Qué?
Si, así es, estoy tirada en medio de la calle, porque acabó de ser atropellada. ¡ATROPELLADA, dije!
Oh, genial, una mañana normal.
Me puse de pie furiosa y dirigí mi vista al imbécil que no sabe conducir.
— ¡¿ACASO ESTAS CIEGO ANIMAL?! — le grité mientras la puerta del auto se abría.
— ¿Estas bien? Lo lamento es que no te he visto — habló el chico. Tendría aproximadamente mi edad, sólo que era más alto... Y posiblemente más ciego.
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Somos 7 rubios
ЮморUna casa. Siete hermanos. Siete rubios amantes de las bromas, las fiestas y el skate. Siete alocadas mentes que siempre están pensando en hacer algo "no muy bueno". Siete adolescentes con una gran capacidad para meterse en problemas. Ellos...
