— Entonces... ¿Estás bien? — me preguntó Morgan a través de la cámara.
— Ella nunca estará bien — le dijo Luke y fruncí el ceño.
— Cierra la boca, cara de rata.
— Ya quisieras tener este rostro.
— El mío es más lindo.
— Cierto, es hermoso como el culo de un oso — dijo y solté una carcajada que asustó a Morgan.
— Esa es buena.
— ¡Casi me caigo de la silla por tu culpa, tarada! — me gritó.
— Fue culpa del idiota que me hizo reír.
— Más respeto que soy el mayor de nosotros tres.
— Mentira, Charly es mayor que tu.
— Silencio, Morgan, silencio — le dijo su hermano. — Ahora desconéctate, nadie te quiere en este vídeo chat.
— Cállate y déjanos hablar a nosotras dos. Necesito contarle algo importante.
— Pues hazlo.
— No, son cosas de chicas, desconéctate, idiota.
— No, no, no — negó Luke. — Ustedes dos son de mi propiedad y por lo tanto no deben guardarme secretos.
— ¿De tu propiedad?
— Sí, una es mi hermana y la otra la futura madre de mis hijos — dijo y reímos.
— Ya te he dicho que no podemos tener hijos... Serían demasiado perfectos.
— Tienes razón, maldición.
— ¡Somos tan guapos! — exclamé y Luke se rió.
— Ustedes son unos idiotas.
— Mira, tu hermana se opone a lo nuestro — bromeé y Luke no dejaba de reírse.
— ¡Dios como te extraño, rubia! — gritó.
— Yo también, a ambos — Morgan me miró a través de la cámara y por su cara supe que iba a llorar. — No Morgan, no llores, por el amor a jupiter. En vacaciones volveremos a vernos. Si a ustedes no los dejan venir nosotros iremos para allí.
— Lo sé, pero... me haces falta.
— Claro, te entiendo, ¿Cómo no extrañarme? — Morgan rodó los ojos.
— Así y todo, te sigo extrañando.
— Ya, ya, pequeña criaturita. — Luke apareció en el cuarto de Morgan para consolarla. — No dejaremos de ser amigos por la distancia... desgraciadamente esas plagas rubias son difíciles de eliminar.
— Eres un bastardo — dije riendo. — Y tú Morgan no llores, hazle caso al imbécil de tu hermano... bueno, no en todo.
— ¡Morgan! — el grito de Mia se escuchó a lo lejos y después la vi entrar al cuarto de Morgan — ¿Me prestas...?. Oh, ¿estás bien?
— Sí, no te preocupes.
— ¿Esa es Charly? — preguntó mirándome.
— Hola... cuñada — al decir eso Mía enrojeció y salió corriendo.
— Que mala eres — me dijo Morgan riendo.
— Lo sé... Hablando de gente mala, ¿Cómo están Aaron, Derek y Scott?
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Somos 7 rubios
HumorUna casa. Siete hermanos. Siete rubios amantes de las bromas, las fiestas y el skate. Siete alocadas mentes que siempre están pensando en hacer algo "no muy bueno". Siete adolescentes con una gran capacidad para meterse en problemas. Ellos...
