— ¡Es mía, Daxon, suéltala!
— ¡Mentira, yo la hice!
— ¡Mentiroso! ¡Dámela!
— Dejen de gritar — pidió Connor.
— Mentirosa tú, y no te doy nada. Es mía — dijo y le dio un bocado a MI tostada.
Le pegué una bofetada en la mano y la tostada cayó al piso, con la cara que tenía nutella para abajo.
— ¡Mira lo que hiciste! — me empujó y caí de pompis al suelo.
Tomé la tostada del piso, me levanté y se la restregué por toda la cara. Daxon me miró enojado, tomó el café que estaba bebiendo Kyle y me lo tiró encima.
— ¿¡Qué te pasa!? — grité enojada.
— ¡Mi café! — chilló Kyle.
Le quité el tazón con cereales a Kendall y se lo tiré encima a él.
— ¡Eres una idiota! — me gritó totalmente cubierto de leche y cereales.
Me jaló de los pelos y yo le hice lo mismo, luego nos tiranos al piso para continuar con la pelea.
Ryan y Connor nos gritaban que nos detuviésemos, los demás hacían apuestas sobre quien sería el ganador y nos brindaban su apoyo. Ashton y Kyle me apoyaban a mi, mientras que Kendall a Daxon.
Daxon estaba encima de mi pegándome y yo desde abajo trataba de defenderme. Zafé una de mis manos de su agarre y le di otra de mis poderosas bofetadas.
— ¡Eso es! — me gritó Kyle.
Daxon se tumbó un poco hacia la derecha por el golpe y yo aproveché el momento para escapar, pero él me jalo del pie acercándome de vuelta a él.
— ¿¡QUÉ MIERDAS!? — gritó papá en cuanto entró a la cocina. Con Dax nos quedamos inmóviles. — ¡Levántense de ahí ahora mismo!
Nos pusimos de pie y él nos observó enojado.
— ¿Quién empezó? — preguntó apretando los dientes. Daxon me señaló a mi y yo a él.
— Fueron ambos — dijo Kendall.
— Sí, castígalos a los dos — lo siguió Ashton y lo fulminé con la mirada.
— Primero, irán a ducharse y luego limpiarán todo esto ¿entendido? — asentimos. — Después decidiré que hacer con ustedes...
Papá salió de la cocina y con Daxon nos miramos. Antes de que Kendall pudiera darse cuenta le tiré el vaso con jugo de naranja de Ryan encima, y Dax hizo lo mismo con Ashton. Chocamos los cinco a lo grande mientras mirábamos las caras de indignación que tenían los traidores, y salimos de la cocina.
— Voy primera — dije y corrí hacia el baño.
Me encerré en el y me saqué la ropa. Como flash me metí a la ducha y comencé a sacarme el maldito café del pelo.
Una vez lista me envolví en una toalla y salí del baño.
— ¡ESTA LIBRE! — grité a todo pulmón para avisarle a pos demás que se tenían que volver a bañar.
Antes de que aparecieran fui a mi cuarto, me vestí y bajé las escaleras.
— Limpia como... como algo limpio — le informé a papá y sonrió.
— Bueno, ahora procura que la cocina quede igual.
Hijo de...
— Esperaré a Daxon.
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Somos 7 rubios
HumorUna casa. Siete hermanos. Siete rubios amantes de las bromas, las fiestas y el skate. Siete alocadas mentes que siempre están pensando en hacer algo "no muy bueno". Siete adolescentes con una gran capacidad para meterse en problemas. Ellos...
