-Vaya que encontramos muchos tesoros en esas arcas, aunque yo me quede con la mayoría... Pero sin duda Azazel enloquecerá al saber que encontramos la Mesa de Salomón y el ojo perdido de Ra, entre otras cosas increíbles.
-Yo no soy tan como Fafnir que se quedaría con todo. Ya tengo demasiado oro en la mía y a mí no me interesan esas cosas como las armas, artilugios simples y demás. Me interesan más las reliquias y artefactos mágicos de mi interés... Y lo mejor, es que he encontrado un poco de lo que perdió cierto idiota al que le preste mis tesoros hace milenios.
Caminando por una montaña hacia su aparente último destino, Issei y Tiamat conversaban amenamente.
-Aún me sorprende que sepas donde está la ciudad de Uruk y que aun queden esa clase de lugares aun hoy en día, a pesar de que su mitología con sus dioses como tal ya no existen...*Dijo Issei.
-Aunque ya no existe el sistema de las mitologías extintas en las guerras religiosas, aún quedan remanentes de su existencia... Y en mis primeros años de madurez, llegue a estas tierras cuando viajaba para conocer el mundo y aun no tenía la meta de recolectar tesoros en ese entonces... Los humanos de antaño que me vieron me confundieron con su Diosa Madre que había renacido y como me gustaba ser alabada como una deidad como pasa en oriente, adopte el nombre que me dieron y viví aquí por un tiempo hasta que me aburrí. Ni me moleste en averiguar si había tesoros aquí, ya que... ¿Qué se puede esperar de tierras así de estériles aparte de la historia que dejaron atrás? Eso me dije, pero...
-Uno nunca sabe...*Issei en parte agradecía el que Tiamat no saqueara Uruk antes, pero... la probabilidad de que otros hayan llegado allí antes, está ahí...*. Incluso si no hay tesoros, creo que puedo reclamar esas tierras y convertir ese lugar en uno seguro en caso de una guerra, más por qué casi nadie se aventura a estos paramos estériles de mitologías extintas.
-Je. Se ve que si viniste preparado para tomar lo que haya allá...*La dragona rió un poco al ver lo astuto que es*. En fin, ya estamos cerca.
Siguiendo su camino por la montaña en aquel lugar olvidado en el mundo sobrenatural, los dos llegarían a su destino tras un par de minutos...
-Vaya...*Issei vería con sorpresa a la ciudad perdida a la lejanía debajo de la montaña donde estaban*. Es un bello lugar incluso en ruinas... incluso ahora el rey de Uruk debe de estar orgulloso de esa ciudad.
-Sin duda...*Tiamat asintió de acuerdo y podía ver que el tiempo afecto este lugar*. En fin, bienvenido a Uruk.
-¿No hay trampas aun activas?
-Para nada, sin el sistema de la mitología mesopotámica, casi muchas cosas pierden su poder... aunque eso es más una especulación. Nunca se exploró tan a fondo las consecuencias de la caída total de una mitología, aparte de los desastres que ocurren tras las muertes de los dioses.
-Este será un buen momento de investigación...*Issei sentía que tenía mucho que hacer para descubrir más secretos de lo sobrenatural y transmitir ese conocimiento a otros.
-Bueno, vamos...
Tras desplegar sus alas, Tiamat alzaría vuelo, siendo seguida por el pelinegro, donde ambos se acercarían tanto como podían, hasta aterrizar y seguir a pie hacia la entrada de la ciudad.
Ambos entonces pudieron ver a lo lejos a los Dingirs, cada uno estaba de un color dorado e incluso a lo lejos se podía sentir el aura de ellos apuntando en su dirección.
-Parece que las trampas si están activas...
-Sí, pero no se sienten tan peligrosas...
Issei entendió que quiso decir Tiamat con eso. Las trampas en lugares como Uruk son lo suficientemente letales contra seres fuertes... pero parece que perder su sistema si debilito su poder, aunque...
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Chisei Chouetsu DxD
Paranormal¿Y si hubiera un Humano que es considerado el mayor milagro y prodigio de toda la humanidad natural, sin ningún tipo de poder sobrenatural, que recibiera la oportunidad de adentrarse a un mundo tan loco que era considerado fantasía para él? ¿Qué log...
