Capítulo 41

218 16 0
                                        

Lea

~º~


—Señorita Lea el doctor esta aquí para su chequeo rutinario.


—No es necesario.


—Lo siento pero fue orden del señor D'Angelo.


—No se preocupe no me tomara mucho tiempo.—Dice el doctor mientas entra al dormitorio.—Por favor podrían retirarse, no me concentraría si están mirándome todo el tiempo.


Las demás sirvientas comienzan a salir dejándome sola con el doctor algo que no me da buena espina.



—Mire señorita Lea alguien me pidió que le entregue esto.


Veo el teléfono que me pasa pero no se quien pudo mandarlo, y si es una prueba de Mattia.



—Por que quiere dármelo, fue Mattia que lo envió.


—A ver señorita mi vida está en peligro para yo estar bromeando con esto así que tenga y escóndalo para que nadie lo vea o ambos estaremos metidos en problemas.



Tiene razón, por que se arriesgaría. Hago lo que dice y escondo el teléfono en una lámpara que está en el techo.



Mattia



~º~


¿Quiero comprarle algo a Lea pero no se que?


—Cuál vestido crees que le quedaría mejor.


—Tal vez aquel dorado de allá, aunque confío más en sus gustos señor.


—Por favor empaque ese vestido de ella y este de allá y aquel negro y los otros dos del frente y los que están en la segunda planta.

—Como ordené señor.


—¿Crees que me gustarán?


—Pues no lo sé señor, es difícil predecir que piensa la señorita Lea.


—En eso tienes razón.



Lea


~º~


El doctor ya se fue hace más de una hora y sigo sin entender por que me ayuda.


Llamada telefónica

—¿Bueno?

—¿Señorita Lea Pérez?

—¿Quién habla?

—Soy Mark. Puede que me recuerde me llegó a ver e varias ocasiones con el señor Jack.

—Si te recuerdo entonces Jack fue quien te envío.

—No lo sabe.

—¿Saber que?

—El señor Jack está muerto.


Sentía como si mi corazón se apretaba por dentro, Jack no merecía morir él era un gran amigo. Alguien que me cuido por mucho tiempo y quien estaba enamorado de mi pero yo no podía corresponder sus sentimientos. Sentía que el aire se me iba y me ahogaba en un vaso de agua.

—¿Señorita Lea sigue ahí?


—¿Quién lo mato?


—Creo que usted ya se sabe esa respuesta o en serio quiere que se la conteste.

My Asesina IdealHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora