Ambos tienen vida diferentes ella es una espía asesina del gobierno y el es un detective que trabaja en la CIA, por años él a estado en busca de una organización secreta, que asesina personas sin dejar huellas o testigos, en cambio ella está cansada...
Comienzo a despertar mientras mis ojos comienzan a acostumbrarse a la luz, mi mente recuerda los momentos que pasaron hace un momento de cuando Mattia llegó a mi rescate.
Miro a mi lado y lo veo dormido en el sofá, sonrío mientras lo miro dormido.
Pero luego comienzo a pensar en lo que le haré a Alice. <<Esa perra no se va librar tan fácil, no importa si tengo que matarla al terminar todo esto................. pero lo haré>>
Me levanto al paso de la camilla y al hacerlo suelto un quejido de dolor por mis piernas. <<Sin duda alguna la voy a matar a esa perra>>
—Que haces no deberías estar haciendo fuerza, desde ahora en adelante yo seré tus pies.
—Estoy bien Mattia.
—No lo estás.......—Mattia hace una pausa antes de continuar.—Lo siento por mi culpa te hicieron todo esto, y....
—Mattia ahórrate tus lastimas en serio, no las necesito ni tuya ni de nadie y en vez de disculparte me puedes decir dónde diablo estabas?
—Tú amigo cesar.
—A yaaaa.
—Si....... Me tuvieron retenido por una semana, quería que te hicieran sufrir y lo consiguió.—Dice mientras aprieta sus puños.
—Descuida yo también lo haré sufrir.
La puerta se abre entrando Leonardo y su escuadrón de víboras.
—Lea yo...
—Sabes Leonardo te dire lo mismo que le dije a Mattia, ahórrate tus disculpas y tus lastimas no la necesito.
Leonardo baja la mirada algo avergonzado mientras que Alice me mira con un brillo por lo herida que estoy.
<<Quería guerra pues guerra tendrá>>
—Lea, decidimos cambiar el lugar en donde vivirán tú y Mattia desde ahora, es una casa lejana que le pertenecía a un agente pero lo enviaron a otro país por trabajo y vendió su casa y desde ahora le pertenece a la comisaría, así que te quedarás en esa, mandaré más policías a merodear tu antigua casa Mattia para ver si encontramos algún archivo o también algún hombre de cesar.
Escucho cada palabra atentamente de Leonardo sin pronunciar ninguna palabra, ya que mi hermosa mente está maquinando todas las formas posibles de hacer sufrir a Cesar y Alice.
—Me escuchas Alice.
—Si.—Dije de forma seca.
Después de que se hayan ido Mattia me cargo como si fuera su princesa mientras me subía a su nuevo auto, <<Aveces me pregunto de donde es que saca Mattia tantos autos, y a la vez el dinero, acaso tiene una colección de autos y mucho dinero>>
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.