Escuela

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Mientras Marinette organizaba su casillero, su mente no dejaba de divagar entre pensamientos de su futuro. Pero también había pequeños detalles, como una flor seca que guardaba entre las páginas de uno de sus libros, que le recordaban su verdadero origen como hada.

Marinette cerró la puerta del casillero lentamente y suspiro. Sabía que debía tener cuidado. Cada vez que Adrien se acercaba, la tentación de contarle la verdad crecía, pero también lo hacía el peligro. Mantenerse oculta era crucial para su supervivencia en ese mundo de brujos, y confiar en alguien, incluso en Adrien, era un riesgo que aún no estaba segura de querer tomar.

Mientras Marinette se alejaba del casillero y caminaba por los pasillos de la escuela choca con cierta rubia y le tira su café en su ropa, Marinette se lleva sus manos a su boca, al ver lo que acababa de suceder.

Chloe: -¡¡Oye!! ¡¿No puedes caminar bien?! ¡Mira lo que has hecho!-

Marinette sintió una punzada de vergüenza. Su naturaleza siempre algo torpe, especialmente cuando estaba nerviosa, no le hacía ningún favor en situaciones como esta.

Marinette: -¡Lo siento mucho! No era mi intención. De verdad, puedo ayudarte a limpiarlo-

Chloe frunció el ceño mientras miraba su costosa túnica empapada de café. Parecía que, para ella, la disculpa de Marinette no era suficiente.

Chloe: (Sacude su túnica con indignación) -¡Como si eso arreglara algo! Este es un tejido mágico, ¿sabes? No puedes simplemente limpiarlo con un hechizo básico-

Marinette bajó la mirada, sintiéndose cada vez peor. Las palabras de Chloe la hacían sentir más pequeña con cada segundo que pasaba. Se mordió el labio, buscando algo que decir para calmar la situación.

Marinette: -Fue un accidente. No lo hice a propósito. No tiene sentido enfadarse por esto-

Chloe soltó una risa sarcástica, cruzando los brazos mientras miraba a Marinette con desdén.

Chloe: -¿Enfadarse? Oh, créeme, niña, no me estoy "enfadando". Solo estoy señalando que no todas las personas aquí tienen el mismo nivel de cuidado y responsabilidad ¿No puedes venir solo a tropezar y tirarme mi café? ¿Tienes idea de quien soy yo?-

Marinette sintió un nudo en el estómago ante la hostilidad de Chloe. Las palabras de la rubia la atravesaban como dagas, ya a pesar de su torpeza, deseaba que alguien pudiera ver más allá de su accidente. Pero aquí estaba, atrapada en la mirada del desprecio.

Marinette: -Lo siento, soy nueva en la escuela-

Chloe levantó una ceja, claramente no impresionada por la disculpa de Marinette. Su risa sarcástica continuó, como si se estuviera divirtiendo con la incomodidad de la otra chica.

Chloe: -¿Nueva? ¡Vaya, qué sorpresa! La directora no menciono que entraría una... ¿cómo es que te llamas?-

Marinette: -Marinette-

Chloe: -Bueno la directora no menciono que entraría una chica desastre a la escuela, "Marinette, el desastre total"-

Chloe la miraba de arriba abajo, su expresión cargada de burla y desprecio. Marinette sintió el calor de la vergüenza recorriéndola, sus nervios al límite. Las palabras de Chloe parecían regresar a su cabeza como un eco cruel. Intentaba mantener la compostura, pero cada vez se sentía más pequeña bajo la mirada de la rubia.

Marinette: -No soy un desastre... solo...-

Marinette intentó defenderse, pero su voz sonaba débil, como si las palabras se le atragantaran. Chloe se mostró entusiasmada con la satisfacción ante la reacción de Marinette, disfrutando del control que sentía sobre la situación.

Hadas y BrujosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora