Heridas Internas

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Arco final correspondiente a esta primera parte de la trilogía. Recomiendo escoger bien el momento para leerlos.

Ruka caminaba por las calles de la ciudad. rumbo al edificio donde vivía con Jessica; su mirada naranja rasgada fija en su muñeca derecha, donde podía ver perfectamente la cicatriz circular. A pesar de saber, desde un principio, que ella no había merecido la excepción de Taylor en su vida, la situación le había dejado una sensación de tristeza que, en realidad, no era capaz de ignorar fácilmente. Respiro profundo mientras intentaba convencerse de que era lo mejor. Como princesa demonio, tenía responsabilidades que debía cumplir al regresar al inframundo, situaciones apremiantes que, indudablemente, la encadenarían a las expectativas de su especie, así como a la lógica del círculo vicioso de los demonios. Ella, como la princesa demonio que castigaba a sus opositores de la peor forma, no podía aspirar a nada más que cumplir las expectativas de sus súbditos. Por otra parte, como Ruka Russo, debido a sus errores que propiciaron la muerte de Scar, así como por no poder ser sincera en la situación vivida con Taylor, no estaba segura de merecer tampoco la gran cosa. Ella no tenía vida propia si pensaba en su condición de princesa demonio, pero tampoco tenía tal cosa, si pensaba en sí misma como una persona más. A pesar de que, Taylor hubiera exclamado que era feliz a su lado, a pesar de que, Taylor hubiera querido saber su nombre y hubiera, incluso pensado en ella con algún bosquejo de esperanza, sus errores, así como el dolor en su pecho por un arrepentimiento que nadie valoraría, pesaban mucho más que cualquier cosa. Su mirada naranja rasgada, dio entonces con la mirada grisácea del vigilante del edificio quien, para su sorpresa, le estaba sonriendo con un cierto orgullo, al tiempo que, ofrecía en su dirección un sobre color beige. Entre el aburrido color, se podía ver un emblema de un libro abierto, el cual, era recorrido por una cinta azul celeste, la cual tenía algo escrito en un idioma que, ella no fue capaz de entender. Antes de poder preguntar al respecto, para confirmar si era un idioma distinto, el hombre expresaría

-Cuando vi esto entre las cosas que traía el cartero, me pareció extraño que se dirigiera a la señorita Jessica. Aunque, luego pensé en ti y lo entendí todo. Felicidades-

Ruka, confundida por esto, se encontró ladeando la cabeza con un gesto de incomprensión, mientras que, con un agradecimiento apenas audible tomaba el sobre ofrecido. Pero, antes de que el hombre se alejara, expreso señalando con su derecha la cinta azul

Ruka- ¿Qué dice aquí? -

El hombre se encontró sonriendo y luego, tras despeinarla en un gesto de fraternidad con su mano derecha, el cual Ruka no sintió necesidad de apartar, el hombre se encontró expresando

-"Studium nactus" es latín. Significa, estudio obtenido y ese es el emblema del ministerio de educación. Sube a ver lo que tiene, seguro que te sorprendes mucho-

Tras escuchar estas palabras, Ruka hizo una reverencia en dirección al vigilante, antes de subir por las escaleras del edificio. Tras abrir la puerta del apartamento, utilizando el juego de llaves que Jessica había dejado a su cuidado cuando empezó a ir sola a casa, tomo asiento en el mueble grande de la sala. Observo el sobre por unos segundos, antes de atreverse a abrir el sobre y sacar su contenido. Con las lágrimas acumulándose en sus ojos, dejo sobre la pequeña mesa de centro las hojas que el sobre contenía; eran las pruebas que, por insistencia de Jessica, había hecho un tiempo atrás, con notas oscilando entre los ochenta y los cien puntos. Al final, lo último que restaba del contenido del sobre, era un diploma que certifica haber superado la primaria, el cual, estaba identificado con su nombre. Al ver esto y entender lo que significaba, Ruka se encontró expresando

- ¿Qué es esto, angelita idiota? Haciendo cosas innecesarias-

Luego, llevo sus manos a sus ojos mientras sollozaba con fuerza. No merecía nada de esto, no merecía nada propio que le hiciera pensar en tener una vida más allá de lo que los demonios esperaban de ella, no merecía nada más allá de sus errores. ¿Entonces, porque Jessica se empeñaba en hacerla desear tener su propia vida? ¿Por qué había conocido a Taylor, quien le hacía sentir lo mismo? ¿Por qué no podía tampoco, dejar de pensar en nada de eso? ¿Por qué dolía tanto ser incapaz de ver el camino adecuado para una vida, así nunca mereciera tomarlo? Esas y más preguntas, daban vueltas en su cabeza mientras ella, se dedicaba a abrazarse con fuerza a sus rodillas, dejando que las lágrimas corrieran por su rostro. 

Verdadera Naturaleza IHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora