Tiempo

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Arco final correspondiente a esta primera parte de la trilogía. Recomiendo escoger bien el momento para leerlos.

Jessica respiro profundo, mientras escuchaba como, las noticias de la mañana estaban inundadas de nombres y fotos de las personas atacadas. Sumida en la resignación, ocupo un momento en terminar de enmarcar el diploma y luego, colocarlo en una pared de la sala de estar. Sin embargo, al escuchar movimientos desde el pasillo, prefirió cambiar el canal y apagar el televisor antes de dirigirse a la cocina a preparar el desayuno; la voz de Ruka, soñolienta, le saludaba con el típico buenos días. A pesar del incidente del día anterior e incluso cuando no podía negar lo triste que, Ruka se veía por lo ocurrido en el parque; la joven ángel guardián estaba aliviada, porque la niña demonio no se había aislado, aunque tampoco parecía dispuesta a abrirse completamente para hablar de sus sentimientos. Cuando Jessica dejo en el comedor el desayuno, su mirada se dirigió a la niña demonio. Esta última, a pesar de tener sintonizado un canal de dibujos animados, tenia la mirada naranja rasgada dirigida hacia el diploma enmarcado y recién colgado. Jessica, sonrió levemente al percatarse de este comportamiento, al tiempo que, comentaba con calma

Jessica-Aunque estoy segura de que podías solventar cualquier dificultad con los temas de secundaria. Necesitas tener al menos once años para poder registrarte y hacer valido tus estudios en casa-

Ruka-A saber, dónde estaremos en ese momento... ¿te gustaría poner otro diploma en la pared? –

Expreso Ruka, con un cierto tono de indiferencia. Jessica, no pudo evitar que un sonrojo hiciera aparición a causa de la vergüenza. Por mientras, observaba como la niña se levantaba del mueble y tomaba lugar en la mesa, justo frente a su desayuno. Con cierta timidez e incapaz de no sentirse avergonzada, Jessica expresaría

Jessica-me gustaría... aunque seguro que te parezca una tontería. No hay muchos logros o metas que podamos compartir así que... definitivamente, me gustaría-

La joven, tomaría asiento en la silla opuesta a la que Ruka ocupaba, mientras que, la mirada naranja rasgada se mantenía sobre ella con una inesperada insistencia. Cada vez más avergonzada, Jessica prácticamente rogaria mientras cubría su rostro sonrojado con su mano derecha

Jessica-Deja de mirarme así...-

Ruka-Sigue dándome clases, entonces. Bueno, solo si quieres hacerlo-

Expreso Ruka con el mismo tono indiferente, para luego centrarse en comer su desayuno. Jessica, sin embargo, bajo lentamente la mano con la que cubrir su rostro, solo para observar a la niña que una expresión de sorpresa. La cual, lentamente, se convertiría en una dulce y cariñosa sonrisa. 

Justo como los tres días anteriores, Hanon llegaba al punto de reunión que tenía con Lucy y Rina; esperando pacientemente, pero sintiéndose confundida porque Lucy ya no la acompañaba al salir del colegio. De igual manera, no podía evitar sentirse preocupada por Rina, quien normalmente solía llegar primero que ellas al sitio, pero no había aparecido ninguno de los tres días transcurridos hasta el momento. A pesar de lo agitado que todo se veía en las noticas, incluso a pesar de como su madre le había pedido encarecidamente que regresara pronto a casa, ella quería ver a sus amigas. Ángeles, demonios, para su sorpresa esto no le importaba en lo absoluto, quería verlas, hablar con Lucy, pelear con Rina, jugar con las dos por igual. Pensando al respecto, estuvo a punto de emitir un grito de frustración, pero antes de poder hacerlo, Lucy, agitada y observando con precaución en todas direcciones, finalmente había llegado. Sin que Hanon dijera algo, la niña ángel apoyo tiernamente sus manos sobre sus hombros en señal de apoyo. Como siempre, Lucy parecía haber percibido su mal humor, al tiempo que, expresaba con preocupación

Lucy-ya estoy aquí, Hanon-

La niña humana, dirigió su mirada en contra de la mirada cobre de su amiga de cabellos rubios. A ojos de la niña ángel, la frustración empezaba a ser remplazada por tristeza. Por mientras, Hanon, se encontró expresando con un tono de voz dolido y abandonado

Verdadera Naturaleza IHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora